2. Thalia #4
- ¡Cálmate, pendejo! En realidad no pasó nada…
bueno más o menos… a ver wey, es que con todas las fotos que subieron en traje de baño y lencería, la verdad es que estaba como burro y como ya era de noche y estaba a solas en mi cuarto, pues me la jalé viendo las fotos; el caso es que estaba tan cachondo que me dejé llevar y no me di cuenta de en qué momento se metió Thalia a mi cuarto y…
- ¿Y qué, wey? ¡No puedes soltar una bomba así y no terminar con la historia! - dijo ese idiota morboso y entrometido mientras se acomodaba el pene, pues era claro que al cochino le excitó lo que le estaba contando.
- Mira, no paso nada entre ella y yo pero… a ver, es que cuando la vi, obviamente dejé de tocarme, pero ella me pidió que siguiera y… bueno, es que estaba bien cachondo y no estaba pensando bien las cosas, así que lo hice.
- ¡Carajo! - exclamó mi primo, con los ojos muy abiertos, agachando la cabeza, mostrándose mucho más pensativo de lo que solía hacerlo de manera cotidiana - ¡Vale!
¡Te la jalaste enfrente de tu hermana! Eso está…
está muy cochino, pero sigue sin parecerme del todo condenable, a menos de que ella te hubiera tocado o…
¡Vamos, viejo! ¡Tienes que decirme cómo acabó todo!
¡Sabes que yo no le voy a contar a nadie!
- exclamó, y en realidad yo quería contarle todo, pero verlo tan emocionado la verdad es que me puso bastante incómodo, no obstante, era la única persona a quien en realidad le tenía la confianza para hablar de algo como eso.
- Cuando vio que me seguí tocando, Thalia se sentó en la cama, lo cual en realidad era morboso, pero no tan alocado como para que me trastornara, incluso llegué a suponer que esa actitud entraba en eso de vivir cosas atrevidas o así, pero después de un rato, cuando notó que le estaba viendo los senos, ella me preguntó si me gustaban y luego…
- ¡Cabrón! ¡No seas ojete! ¡No me dejes así! - exclamó de nuevo cuando notó que me quedé callado, mostrándose tan desesperado que en realidad me robó algunas risas antes de que volviera a ponerme serio y continuara con la historia.
- Me dejó vérselas ¿Ya? y luego… bueno, al final me vine, no pareció importarle que le manchara un poco las piernas, pero lo que sí que le importó fue que me hizo prometer que no interferiríamos en nada que quisiera hacer, me dijo que me diría siempre en donde estaba y que no se metería en pedos, pero no quiere que le cortemos el espíritu aventurero del viaje, así que…
bueno, supongo que como tú lo dijiste, tendremos que arreglárnoslas para divertirnos y a la vez cuidar de todas ellas, en especial de mi hermana.
- A ver, a ver…ahorita me vale madres lo de cuidarlas…
regresemos a lo de Thalia. No, wey, déjame hablar, esto es importante - me exigió antes de que lo interrumpiera - va, ya pasó eso que hicieron pero no hicieron anoche, ¡Órale!
pero insisto ¿Qué pedo con eso que dijiste?
¿Te estás planteando estar con ella o…? - preguntó ese tarado, mostrándose tan desesperado por escuchar mi respuesta que me tentó a darle un buen chingadazo, sin embargo, la verdad es que esa pregunta me la había hecho en más de una ocasión después de lo que pasó en mi cuarto.
- No… - suspiré con algo de incomodidad - en realidad no lo sé, wey. Me dijo algo como que a lo mejor se le antojaba verme haciendo cosas con alguna de sus amigas, pero… no tengo idea de hasta dónde quiera llevar eso de experimentar cosas atrevidas.
- ¡Carajo! ¡Se tomó muy en serio el objetivo del viaje!
- comentó Josh, sorprendido, provocando que yo asintiera con la cabeza mientras ambos mirábamos en dirección de la cafetería - esto está muy fuerte, porque al parecer, al menos por lo que pasó con Emma, creo que todas vienen en el mismo plan, pero…
a ver, te lo voy a preguntar, wey, pero no me mates por esto ¿Va?
Porque a pesar de lo loco que suene, podría darse la ocasión de que pase lo que te voy a plantear - me advirtió Josh, haciéndome suspirar al suponer qué era lo que estaba por decirme - ¿Qué vas a hacer si en una de esas, viendo cómo te tiras a una de sus amigas, Thalia te pide que hagas lo mismo con ella?
Espérate, no me contestes aún, no he acabado, porque también tienes que preguntarte ¿Qué vas a hacer si de alguna manera termino con tu hermana en…
? Bueno, ya sabes - preguntó, pero de inmediato supe que aquello no era una forma de molestarme como lo hacía por costumbre, que me lo estaba preguntando de verdad, una posibilidad que en cualquier otro momento ni siquiera hubiera considerado, pero que después de todo lo que pasó, de pronto se sentía muy real.
- No lo sé, pero aunque ella te lo pidiera, si te la llegas a coger al menos te voy a dar una patada en los huevos - le respondí, haciendo que ambos riéramos aunque no lo hicimos con mucho entusiasmo, pues ambos sabíamos que el viaje era bastante diferente a lo que supuse que sería, porque no creí que se tomaran tan en serio eso de experimentar cosas nuevas y atrevidas, pero por el comportamiento de las chicas, por las preguntas que nos hicieron y en general dada la actitud que demostraron en esa primera parte del viaje, parecía que todas ellas iban en serio.
***
- No hay lugares en la cafetería, así que tendremos que comer en la camioneta - se quejó Rox, mostrándose molesta, al parecer esa era una constante en esa chica que parecía tener un carácter algo complicado.
- Oye, Josh, compré una charola de sushi ¿Me dejas usarte de plato como le hacen en esos restaurantes pretenciosos? - le dijo Emma, provocándome una carcajada cuando vi lo rojos que se le pusieron los cachetes a mi primo tras haber sido atrapado con la guardia baja.
- ¡Cállate idiota! - me dijo Josh cuando notó que no dejaba de reírme.
- Les trajimos sándwiches de jamón con tocino y no sé qué cosas más. Traen papas fritas y, como no había agua embotellada, les traje refrescos de limón.
- Gracias - respondimos los dos cuando Thalia nos entregó nuestros almuerzos, antes de ver a Evelyn caminando despacio, sonriéndonos al final con timidez, algo que en realidad me estaba resultando un poco extraño, pues no recordaba que esa chica fuera tan insegura.
El almuerzo se tramitó más o menos en silencio.
Josh y yo nos quedamos afuera de la camioneta para estirar las piernas tanto como pudiéramos antes de volver al camino, platicando de cualquier cosa mientras las chicas hacían lo mismo, hasta que el momento de retomar la carretera llegó y, para mi sorpresa, Emma se sentó en el asiento del copiloto, mostrando esa expresión en su rostro que me hizo sentir incómodo al notar que se traía algo entre manos.
- Se te olvidó mi primo - le dije en cuanto me subí al auto, sin que ella pareciera muy dispuesta a moverse de ahí, provocando una risilla coqueta y algo audaz que me hizo ponerme alerta ante lo que parecía que estaba por pasar.
- No, claro que no, esta vez seré toda tuya - respondió con ese tono coqueto y seductor, guiñándome un ojo al final, mirando de pronto hacia atrás, haciendo que yo también echara un ojo a las chicas, viendo cómo las tres asentían mientras Josh se quedaba en la puerta de la camioneta, sin saber en dónde debía sentarse - súbete, Josh.
Viajaras con Rox en tus piernas. Eso no te molesta ¿O sí?
- Para nada, respondió el cachondo de mi primo, haciéndome sonreír mientras intentaba meter la llave del auto para echarlo andar, algo que Emma no me dejó hacer, retirándome de la mano con suavidad, haciendo que la mirara a los ojos mientras sentía cómo su mano libre se colocaba en mi pierna y la apretaba, estando a milímetros de mi miembro, confirmando mis sospechas de que se traía algo entre manos, algo que al parecer era compartido por las demás chicas, incluida mi hermana.
- A ver, déjenme explicarles - comentó Emma sin quitar su mano de mi pierna, moviéndola un poco para acariciarme mientras nos explicaba de qué se trataba todo eso - las chicas y yo estuvimos hablando mientras nos daban la comida, y la verdad es que no estamos tan seguras de que sea del todo cierto eso de que viajan como parte del grupo y no solo como niñeros, es algo así como cuando los chicos malos de las películas tratan de encontrar al topo que metió la policía en sus filas, así que como queremos cerciorarnos de que su espíritu aventurero sea cierto y no nada más una farsa, pensamos en probarlos de alguna manera, ya sabes, para confirmar que están en el mismo canal, que tienen las mismas ganas de experimentar y atreverse que tenemos nosotras, es como cuando le dan al policía infiltrado un poco de polvos para ver si es o no una rata - dijo Emma con ese tono malicioso que lograba ponerme muy nervioso, haciendo que mirara a Josh por el retrovisor, estando mi primo sentado en medio de Thalia y Evelyn, con Rox en las piernas, notando de paso cómo mi hermana me observaba nerviosa, con una expresión ansiosa en su rostro.
- Tengo miedo de preguntar - respondí, provocando algunas risillas en las chicas - pero, ¿Qué es lo que quieren que hagamos?
- No es nada del otro mundo, en realidad es algo muy sencillo y que creo que les va a encantar, pero como este viaje es una especie de homenaje a la vida, queremos romper la desconfianza que tenemos con ustedes y ver que de verdad quieran vivir cosas alocadas, así que se nos ocurrió que…
- Se te ocurrió a ti, yo jamás hubiera ideado algo como esto - intervino Evelyn, sonando tan incómoda como ansiosa, aunque la verdad es que también sonaba al menos un poquito curiosa.
- ¡Vale, como sea! La cosa es que queremos probarlos y para ello decidí ponerlos a competir para ver quién dura más sin venirse mientras nosotras jugueteamos con ustedes - terminó de explicar, provocando que al mismo tiempo sintiera un fuerte vacío en el estómago y mi sexo empezara a dar señales de querer participar en ese jueguito de Emma.