Secretos de Familia 2. Thalia #2
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2. Thalia #2

- ¡No, mensa! ¡Ese no es el punto! - exclamó mi prima antes de reírse un poco, dejándome algo desconcertada pues en realidad no había terminado de entender a dónde quería llevar toda esa charla - lo que estoy tratando de decirte es que está bien que quieras hacerlo y vivir cosas nuevas, pero piensa que puedes vivir miles de cosas sin tener que entregarle el coño a cualquier barbaján, no es necesario, si quieres tener sexo puedes hacerlo con la boca o con la colita, pero yo te sugeriría que le reservaras la cosita a alguien que valga la pena, que sea algo especial, porque tu primera vez será única y…

bueno, creo que si me dieran a escoger, no hubiera querido que mi primera vez ocurriera como pasó ¿Sabes?

- dijo, haciéndome pensar con eso último, provocando que la mirara con seriedad antes de que me abrazara con fuerza, dándole una cierta importancia a ese momento, como si se tratara de algo solemne, una actitud que jamás hubiera esperado ver en Sydney - pásatelo increíble, Thalia, lo mereces, eres una chica fabulosa y…

¡Por dios! ¡Con ese cabello azul y ese escote te vez deliciosa!

- exclamó al final, toqueteándome los senos en un tono juguetón, haciéndome reír con ese gesto antes de que un auto se detuviera a un lado de nosotras y de él bajaran mis amigas.

- ¡Claro que no te voy a pagar más! ¡Abusivo!

¡¿Qué es esa mamada de cobrar más por el peso del equipaje?

! ¡Idiota! - gritó Roxana, peleándose con el conductor que al parecer quiso cobrarle de más por el equipaje que llevaban las chicas, mientras Evelyn se bajaba de la parte de atrás del auto, mostrándose muy avergonzada por los gritos de nuestra amiga, al tiempo que Emma salía desde la otra puerta, parándose en la parte de atrás del carro, como esperando algo, mostrándose un poco avergonzada aunque no tanto como lo estaba Evelyn.

- ¡Pues ni crea que le voy a ayudar a bajar esas cajas de la cajuela! - le gritó el conductor a Roxana mientras Josh y mi hermano se acercaban a ver qué pasaba.

- Hola, yo… ¿Nos ayudan con lo que está en la cajuela? - dijo Emma en cuanto los vio, sin conocerlos aún, al menos no de manera formal, porque a mi hermano seguramente ya lo conocía de las veces que me visitó en casa cuando estábamos en la prepa.

- Claro - se apresuró Josh, abriendo la cajuela y componiendo una expresión sorprendida cuando vio lo que había en ella - ¡Carajo!

¡Estás chicas se lo están tomando en serio!

- comentó antes de que empezara a bajar una caja tras otra de cervezas, provocando las risas de Sydney y de mi hermano, aunque mi mamá no parecía tan encantada con lo que estaba viendo.

- ¡Te voy a reportar por esto, escuincla idiota! - gritó el conductor, impregnando sus palabras de un desdén y un rencor que llamó la atención de mamá y de mi tía, quienes estuvieron a punto de intervenir hasta que mi hermano dio un paso al auto y puso a ese fulano en su lugar.

- ¡Bájale de huevos, wey! - le respondió Andy, agachándose para ver al conductor a los ojos, quien se quedó callado de inmediato (supongo que no se sintió con tanto valor cuando notó que mis amigas tenían quién las defendiera) antes de que Josh sacara la quinta caja de cerveza y cerrara la cajuela, algo que coincidió con el momento en el que Roxana azotó la puerta del copiloto después de haberle arrojado unos billetes a ese tipo que la insultó una vez que echó a andar su auto, terminando de esa manera una escena un tanto incómoda, misma que precedió al momento en el que noté esa expresión de deseo que apareció en la cara de Sydney al ver las cajas de cerveza, haciéndome entender lo mucho que le hubiera gustado unirse al viaje en aquel momento.

- Lo siento, no pensé que fuera un problema.

En serio, yo solo quería aportar algo, es que como nos dijiste que tu mami había puesto la comida, pues…

¿Fue demasiado? - preguntó mi apenada amiga Emma, torciendo la boca y mirando a Roxana con esa expresión que nos hizo saber que se sentía responsable por el pleito que acabábamos de presenciar.

- ¡Sí! - exclamó mamá.

- ¡No! - comentó Sydney.

- ¡Claro que no! - exclamaron Josh y Andy al unísono, antes de que subieran la cerveza a la camioneta y yo mirara a mi madre, notando lo preocupada que estaba al ver aquellas cajas.

- Lo siento, le dije que era mucho, pero no me hizo caso - se disculpó Evelyn mientras me abrazaba y me daba un beso en la mejilla para luego saludar a Sydney, a mi tía y a mi madre y después llevar sus maletas a la parte trasera de la camioneta.

- La verdad no creo que duren tanto. Estoy casi convencida de que Emma las trajo como su dotación personal - comentó Rox, antes de saludarme y hacer el mismo recorrido que Evelyn.

- ¡Grosera! - exclamó Emma a sus espaldas, repitiendo ese mismo ritual que las demás, dejándome con mi prima, que en aquel momento miraba al grupo con una ansiedad que me hizo suponer que estuvo tentada a mandar ese dichoso curso a la mierda para treparse con nosotros en la camioneta, una sospecha que se confirmó demasiado pronto.

- ¡Carajo! ¡Qué envidia me estás dando, prima!

- comentó, antes de que suspirara con fuerza y girara su cuerpo para que quedáramos frente a frente - diviértete mucho, goza de todo lo que hagas y, si en algún momento del viaje necesitas un consejo o algo, no dudes en llamarme, no importa la hora, solo llámame y trataré de contestar de inmediato ¿Va?

- Vale, gracias prima - respondí, recibiendo ese cariñoso abrazo que me dio al final - si terminas tu curso antes de que regresemos, deberías unirte a la aventura, se ve que te mueres de ganas por ir a la playa.

- ¡Hecho! - exclamó, pero su ánimo se volvió a apagar muy pronto - aunque dudo mucho que pueda hacerlo, esos estúpidos cursos suelen durar todo el verano - comentó, para luego alborotarme el cabello en un gesto juguetón - diviértete - me dijo, antes de que mamá y la tía Marisa se acercaran a mí para darme fuertes abrazos y una serie de consejos abrumadores con los que me hicieron sentir muy apenada al estar mis amigas esperándome a unos pocos metros de distancia, un momento un tanto bochornoso que por fortuna terminó cuando Josh tiró de mi brazo y me hizo subir a la camioneta, logrando que me sintiera muy agradecida con él mientras mi hermano echaba a andar el auto, iniciando aquel viaje que supuse que cambiaría mi vida, al menos ese era el plan.

***

- A ver, antes de que otra cosa pase, yo quiero aclarar una cosita - dijo Emma poco después de que arrancáramos - los chicos ya se presentaron con cada una de nosotras, pero lo que quiero saber es: ¿Estos dos están incluidos en la cosa de experimentar cosas arriesgadas y atrevidas o solo van a ser nuestros guarros de seguridad?

Porque la verdad es que los dos están bastante buenos y a mí no me molestaría pagar por sus servicios en especie - comentó, provocando las risas de todas, haciendo que Andy y Josh se rieran un poco, aunque la verdad es que fue muy evidente que aquello los tomó por sorpresa, pues incluso yendo en la parte delantera, no pudieron disimular lo nerviosos que se pusieron ante el atrevido comentario de mi amiga.

- Esa es una buena pregunta - intervino Rox, sin dejar de sonreír con malicia - porque ese rubio de ahí como que me hace ojitos desde que llegamos - comentó mi amiga, diciendo aquellas palabras tan solo para hacer que mi primo se avergonzara.

- ¡Chicas! ¡No pongan nerviosos a los muchachos! - las regañó Evelyn, haciendo que mirara lo rojo que se le puso el rostro de tan solo contemplar la incomodidad de los muchachos, quienes a pesar de reírse no habían dicho una sola palabra. Yo me estaba divirtiendo de lo lindo.

- ¡No sean groseros y contesten! ¿O qué? ¿Un ratón les comió la lengua? - los incité, provocando su incomodidad, riendo al final cuando noté que intercambiaron una mirada algo tensa entre ellos.

- Supongo que podríamos cuidarlas y divertirnos al mismo tiempo - contestó Josh, aunque lo hizo nervioso, no con ese tono confiado con el que solía hablar.

- Sí, creo que sí, además, ayer por la noche mi hermana me hizo prometer que seríamos parte del grupo, así que…

- ¡Excelente! Entonces los veremos como parte del grupo, y como no los conocemos vamos a tener que hacerles algunas preguntitas para saber más de ustedes.

Nada más que aquí vamos algo incómodas, porque como algunas de las maletas están viajando en el asiento grandote…

a ver, me voy a pasar al frente - dijo de pronto Emma, mirando a las demás con ese brillo malicioso en sus ojos, antes de que se colara por entre los asientos de piloto y copiloto para terminar sentada en las piernas de mi primo, a quien le pasó un brazo por detrás del cuello, mirándolo con esa expresión alegre en el rostro.

- Hola Josh, espero no incomodarte mucho - le comentó, con ese tono insinuante que me hizo pensar que tenía algo en mente, que aquello de irse en las piernas de mi primo perseguía un objetivo mucho más complejo que solo ir más cómodas como ella lo sugirió.

- Para nada - respondió mi primo, quien era tan facilito con las chicas que seguramente estaba encantado de que se le sentara en las piernas una pelirroja tan linda como Emma.

- ¡Genial! Bueno, empecemos con preguntas para ustedes dos, porque necesitamos romper el hielo para que no sigan con esas caras de incomodidad - comentó Emma, sin hacer nada ante el hecho de que Josh le pusiera una mano en las piernas - ¿Alguien quiere comenzar o empiezo yo?

- ¡Yo quiero saber si tienen novia! - exclamó Rox, haciendo que la mirara algo sorprendida cuando noté que aquella pregunta no iba cargada de la intención de molestarlos, sino que más bien era una duda auténtica.

- Bueno, Josh está casado con una señora de ochenta años, es muy agradable, hace unas galletas estupendas - bromeó mi hermano, haciendo que todos riéramos, rompiendo al fin esa sensación de incomodidad que me había provocado su silencio hasta ese momento.