CAPÍTULO 25
Sofía Monterde Lahoz, treinta y siete años, enfermera en el Servet, entró en el piso de su hermano y se quedó en el pasillo sin poder pasar.
—No he sido capaz de venir hasta hoy —dijo.
—No hay prisa.
—Sí que hay. —Se secó la cara con la manga—. Usted quiere saber cosas, y yo también. Pregunte.
—¿Qué era Valdealjez para él?
Sofía se apoyó en el marco.
—Era mi tía Amparo.