CAPÍTULO 21
Nadia conducía con la ventanilla un dedo abierta para no dormirse.
Llamó a Lasheras por el manos libres.
—¿Sabes cuánto tarda eso?
—Sé cuánto tarda un juez en decirme que no hay caso.
Nadia conducía con la ventanilla un dedo abierta para no dormirse.
Llamó a Lasheras por el manos libres.
—¿Sabes cuánto tarda eso?
—Sé cuánto tarda un juez en decirme que no hay caso.