Rechazada: El Despertar de la Luna Olvidada Page 33
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"—Eso haré. Pero te advierto: no voy a ser suave contigo. El camino que tienes por delante es duro, y no puedo permitirme que seas débil."

"—No soy débil —respondí, y por primera vez, lo dije con convicción—. Solo he estado dormida."

"—Entonces es hora de despertar."

Pasé los siguientes tres días en la biblioteca del pack.

No era una biblioteca grandiosa, no como las que había visto en los libros de cuentos que Sofía me leía en secreto cuando éramos niñas.

Pero era acogedora, llena de estanterías de madera oscura que se elevaban hasta el techo, abarrotadas de libros de todos los tamaños y colores.

El olor a papel viejo y a tinta impregnaba el aire, y la luz del sol se filtraba a través de las ventanas de vidrio emplomado, creando patrones de colores en el suelo de madera.

No sabía leer bien. En el Pack Luna de Plata, los omegas no recibían educación. Aprender a leer era un privilegio reservado para los lobos de alto rango, para los que tenían poder y estatus. Los omegas solo necesitaban saber cocinar, limpiar, y obedecer.

Pero Elena me enseñó pacientemente. Día tras día, se sentaba a mi lado, señalando las palabras con su dedo, pronunciándolas en voz alta hasta que yo podía repetirlas.

No se frustraba cuando me equivocaba. No se reía de mi lentitud.

Simplemente seguía enseñando, con una paciencia que me recordaba a Sofía.

"—Mira —decía, señalando una página—. Esta palabra es 'Luna'. Y esta es 'poder'. Y esta... esta es 'Lycan'."

"—Lycan —repetí, saboreando la palabra en mi lengua."