Rechazada: El Despertar de la Luna Olvidada Page 22
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La voz era grave, profunda, como el rugido de un trueno lejano. Pero no amenazaba. Preguntaba.

Abrí los ojos con esfuerzo. Mis párpados pesaban como plomo, y todo estaba borroso. Pero vi una silueta. Un hombre alto, recortado contra la luna llena que se elevaba detrás de él.

Cuando la luz iluminó su rostro, vi sus ojos. Eran plateados. Plateados como la luna, plateados como la luz que había visto emanar de mis dedos.

"—Estoy muriendo —logré decir, mi voz apenas un susurro."

Se arrodilló a mi lado. Sus manos, grandes y cálidas, tocaron mi frente. El contacto fue como una descarga eléctrica, y sentí algo moverse dentro de mí, algo que reconocía su toque.

"—Ardes en fiebre —dijo, frunciendo el ceño—. ¿Cuántos días?"

"—Cinco... desde el rechazo."

Algo brilló en sus ojos. Reconocimiento. Comprensión.

"—Eres más fuerte de lo que pareces —dijo, negando con la cabeza—. La mayoría no sobrevive más de tres días a un rechazo."

"—Tengo una razón para vivir —susurré—. O al menos, eso me han dicho."

Sonrió. Era una sonrisa pequeña, pero genuina.

Me levantó del suelo como si no pesara nada, como si fuera una pluma en sus brazos. Su cuerpo era cálido, sólido, y me envolvió en un abrazo que, por un momento, ahuyentó el frío.

"—¿Quién eres? —pregunté, luchando contra la oscuridad que amenazaba con engullirme."