RANGER CREED (Brotherhood Protectors nº 14) Capítulo 9 #3
72%

Capítulo 9 #3

Lani buscó las direcciones de los tres jóvenes y tecleó la primera en la aplicación de mapas de su móvil.

Llegaron unos minutos más tarde frente a una casa blanca con contraventanas de un azul antiguo que parecía haber sido construida a principios del siglo XX.

—Aquí es donde vive Russell Bledsoe, o al menos, donde viven sus padres —dijo.

Lani se bajó de la camioneta y se dirigió a la puerta principal.

Zach la alcanzó mientras llamaba al timbre.

Tras varios segundos, oyó una voz masculina gritar desde dentro: —¡Ya voy!.

Un joven de pelo rubio, ojos azules y hombros anchos como un linebacker de fútbol americano abrió la puerta.

—¿Sí?

—¿Es usted Russell Bledsoe?

Él frunció el ceño. —¿Sí, soy yo. ¿Por qué lo pregunta?

Lani sacó la cartera del bolsillo de su chaqueta y la abrió para mostrar su placa de la Policía Piesnegros. —Soy la agente Running Bear del cuerpo de la Policía Piesnegros. Este es mi ayudante, Zachary Jones. ¿Podríamos hacerle unas preguntas?

El ceño de Bledsoe se acentuó.

—No sé nada de la reserva. No he puesto un pie en ella desde que era un niño.

—Nos gustaría preguntarle sobre su relación con Tyler Lightfoot.

Negó con la cabeza. —¿Era una de las personas que salieron en las noticias?

—¿A qué noticias se refiere? —preguntó Lani.

—¿A la de los tres hombres asesinados en la reserva? —sugirió Bledsoe.

Lani asintió. —Sí, Tyler era una de las víctimas.

—Nunca lo conocí a él ni a ninguno de los otros, personalmente.

—¿Pero los conocía de oídas?

Bledsoe se encogió de hombros. —Puede que me cruzara con Lightfoot hace un par de meses aquí en el pueblo. Y todo el mundo conocía a Wolf Paw.

Lani entrecerró los ojos. —¿Por qué todo el mundo conocía a Wolf Paw? —Sospechaba la razón, pero quería oírla de alguien que no fuera miembro de su tribu.

El joven cambió el peso de un pie a otro.

—Bueno, todo el que quería drogas lo conocía. —Bledsoe levantó las manos—. Yo no. Yo estoy limpio. Tengo una beca de fútbol. No voy a fastidiarla. —Bajó las manos—. Wolf Paw era el tipo al que todo el mundo acudía para conseguir su dosis. Vendía. A lo grande.

Lani volvió a la razón original de su visita. —¿Amenazaron usted y sus amigos, Dalton Miller y Brent Sullivan, a Tyler Lightfoot a la salida del Orpheum Theater hace un par de meses?

El joven se puso rígido. —No sé de qué me habla.

—¿Amenazaron usted y sus amigos a Tyler Lightfoot porque salía con Natalie Preston? —preguntó Lani.

Empezó a cerrar la puerta.

—He terminado de hablar.

Lani puso la mano en la puerta. —Russell, ¿dónde estaba hace dos noches sobre la medianoche?

Una mujer apareció detrás de Russell. —Estaba aquí en casa, en la cama. Puedo dar fe de ello. Había salido con sus amigos antes, pero esa noche volvió a casa temprano. Puede solicitar una orden para sus registros telefónicos y de redes sociales. Estuvo en esta casa toda la noche.

—Mamá, yo me encargo de esto —dijo Russell.

Su madre le lanzó una mirada penetrante.

—Ya has dicho suficiente. Cualquier otra cosa tendrá que ser con un abogado presente. —Se puso delante de su hijo—. Ahora, a menos que tengan una orden, les sugiero que se vayan.

—Gracias, Russell —dijo Lani, captando la mirada del joven por encima del hombro de su madre. A su madre, le dijo—: Por si sirve de algo, no creo que su hijo cometiera los asesinatos. Solo necesitaba hacerle unas preguntas para poder tacharlo de mi lista de sospechosos.

La mujer respondió cerrándole la puerta en las narices a Lani.

—Bueno, eso ha sido productivo —dijo Lani con un tono cargado de sarcasmo—. Imagino que hablar con sus dos amigos será igual de útil.

—Probablemente ya esté al teléfono, avisándolos —dijo Zach.

Subieron a la camioneta.

Lani suspiró. —Mejor volvemos a la reserva. Los otros dos tíos no estarán en casa.

—¿Y si vamos a ver a algunos de los clientes de Mark? —sugirió Zach.

—No es como si fueran a entrar en la comisaría y confesar que le compraban drogas a Mark —dijo Lani.

—No, pero tiene que haber detenido a algunos de ellos por embriaguez pública o algo así —sugirió Zach.

—Volvamos a la comisaría, así puedo preguntarle a mi jefe quién es más propenso a hablar sobre su trapicheo de drogas con Mark.

Zach asintió y la ayudó a subir a la camioneta, su mano descansando en la pierna de ella un poco más de lo necesario.

Cuando ella se acomodó en su asiento, miró a Zach mientras él se sentaba al volante.

—Gracias por acompañarme en este viaje.

—No me siento muy útil.

—Lo eres. Sé que no tengo que vigilar mi espalda cuando estás cerca. Sobre todo ahora que me han advertido de que soy la siguiente en la lista del asesino.

—Parece que se precipitó con Mark.

—Quizá no tenía intención de matar a Mark. No lo apuñaló como a Tyler y a Ben.

—Sí, e intentó que pareciera que Mark se había suicidado.

Lani negó lentamente con la cabeza. —A mí, casi me parece que el ataque a Mark lo cometió una persona distinta a la que cometió los dos primeros asesinatos. —Tan pronto como dijo las palabras en voz alta, la idea cobró más sentido.

—Joder —murmuró—. Tenemos a dos asesinos sueltos en la reserva.