Primavera
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Epígrafes
«Esta historia sucede en estado de emergencia y de calamidad pública. Se trata de un libro inacabado porque no tiene respuesta, respuesta que, espero, que alguien en el mundo me dará. ¿Ustedes?».
C LARICE L ISPECTOR , La hora de la estrella
«¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera la primavera?
¡No soy tanto!».
N ICOLÁS G UILLÉN , De qué callada manera
«Todos los hechos lo condenaban.
Las anécdotas y los recuerdos hablaban mal de él.
Con los ojos enterrados en el piso
sufriendo las malas jugadas de su existencia
Ramiro recorrió las calles del barrio».
R UBÉN B LADES , Maestra vida
« Amigo, llevame de nuevo al barrio. Subamos juntos esas calles empinadas en las que Jose pintó un Papá Noel que le quedó boquitorcido, con unas campanas y un árbol de Navidad que se fueron desvaneciendo con la lluvia y las pisadas de nosotros; llevame otra vez a las rumbas de Las Abuelas y a la acera de Los Gordos.
Por favor, volvamos a la tienda de Andrés y compremos un Chocoramo con gaseosa y sentémonos, en pantaloneta, a ver pasar gente, a burlarnos de todos, a soñar con que hacíamos los goles en el último minuto, que yo jugaba en el verde y vos en el rojo y que nos poníamos de acuerdo para que vos ganaras uno y yo otro.
Nunca soñamos con irnos, y mirá, home, nos fuimos, pero nos quedamos.
Parcero, contales nuestra historia, la del equipo de fútbol, la de Jose, Jhonny, Rubén, Óscar, la tuya y la mía.
Vos que podés. Deciles a todos que se les extraña.
Deciles que nosotros, desde aquí, no olvidamos…
Vos, que podés, deciles lo que podás » .