18. Gracias
viernes, 25 de junio
A mí…
No pensé que algún día iba a escribir esto.
Sin dolor inmediato.
Sin urgencia.
Sin esa necesidad de entenderlo todo al mismo tiempo.
Solo… calma.
O algo parecido.
Hoy pensé en ti.
Pero no como antes.
No desde la espera.
No desde la duda.
No desde la necesidad.
Solo como un recuerdo.
Y eso ya dice mucho.
Me di cuenta de algo que me costó aceptar:
No todo lo que se siente fuerte… se queda.
No todo lo que parece importante… tiene continuidad.
Y no todo lo que duele… fue amor en la misma dirección.
A veces solo fue intensidad.
A veces solo fue coincidencia.
A veces solo fui yo.
Y está bien decirlo ahora.
Porque no decirlo no lo cambia.
Solo lo prolonga.
Hoy no te culpo como antes.
No te justifico tampoco.
Simplemente entiendo que lo que fue… fue lo que pudo ser.
Y no más.
Me enseñaste cosas que no sabía de mí.
Cómo me quedo cuando no debo quedarme.
Cómo me callo cuando quiero hablar.
Cómo idealizo cuando no tengo respuestas.
Y eso no es poco.
Aunque no haya sido como lo imaginé.
Aunque no haya terminado como quería.
Fue algo.
Y por eso…
gracias.
No porque duela menos.
Sino porque ya no necesito que duela igual para que haya significado.
Mariana… estás soltando.
Sin darte cuenta del todo.
Pero estás soltando.
P.D.
No todo lo que termina mal fue una pérdida…
algunas cosas solo fueron un comienzo que no continuó.