71. Por fin puedo respirar
Por fin puedo respirar
Ocho meses después Daniela
Mi vídeo tuvo más repercusión de la que esperaba, y gracias a él muchos levantaron la voz para contar su experiencia, no solo con Miguel Giró, sino también con individuos semejantes. Me abruma todo el apoyo que aún sigo recibiendo.
Volviendo al infraser , le pareció buena idea enviarme un mensaje con todo tipo de amenazas, reconociendo que mi testimonio era cierto y diciendo que iba a demandarme si no retiraba el vídeo de las redes sociales.
Mensaje que el equipo de abogados de Enzo usó para mandarle un burofax solicitándole que hiciera un comunicado público en el que me pidiera disculpas y reconociera su dudoso comportamiento.
El cobarde parece que tuvo miedo. Lo hizo y después me bloqueó.
He retomado mi actividad en redes sociales, subiendo trabajos antiguos y algunos nuevos, porque, después de contar mi verdad, mi teléfono volvió a sonar y mi e-mail se llenó con propuestas de trabajo. Por el momento solo he aceptado los que he podido cubrir sin tener que moverme de San Francisco.
Dylan se marchó porque necesitaba un cambio de aires. Nos entristeció mucho su partida, pero le brindamos todo nuestro apoyo.
Por fin conocí a Oliver, el novio de Mateo.
Y, mira, al final resulta que los dos hemos empezado una vida en San Francisco.
En cuanto el trabajo de postproducción terminó y acabó con algún otro proyecto que tenía pendiente, empezó con su nuevo empleo aquí.
Está más feliz que nunca y se ha dejado su pelo castaño natural, señal inequívoca de que mi mejor amigo ha comenzado una nueva etapa.
En cuanto a Jack, quedó demostrado que es un gilipollas.
No tuvimos que investigar mucho para comprobar que efectivamente había sido él quien se había hecho pasar por mí falsificando los documentos que le envió a mi antiguo casero.
Engañar a un señor mayor no debió de costarle mucho, pero precisamente por ese motivo no fue nada cuidadoso.
Gracias a la colaboración de Scott, reunimos las pruebas necesarias para poder interponer una denuncia.
La policía no tuvo dificultades para hallar pruebas de que él era el responsable de todo.
Falsificación de documentos y suplantación de identidad, la sentencia fue favorable para nosotros y desastrosa para él.
Arresto domiciliario y una cuantiosa multa, pero debido a que ya estaba bajo vigilancia tras lo sucedido con Enzo, este último escándalo ha supuesto el fin de su carrera profesional.
No hemos vuelto a saber nada más de él y, aunque no le deseo el mal, estoy satisfecha de que sus acciones no hayan quedado impunes.
Sin embargo, yo prefiero centrarme en cosas más alegres.
Enzo está prácticamente recuperado de la operación.
Ha sido un largo camino que le ha supuesto un gran esfuerzo; poco a poco ha ido recuperando peso y masa muscular, lo cual es fundamental en su caso.
Su médico se muestra muy satisfecho con su evolución y, por supuesto, él también está muy contento.
Creo que dejar las muletas ha sido una de las experiencias más felices de su vida.
Hoy es un gran día, y en casa se notan los nervios. Él sale de la habitación vestido con un esmoquin que hemos elegido para la ocasión y no puede sentarle mejor. Me quedo unos segundos de más mirando al hombre que me quita el sueño todas las noches, y no precisamente por preocupación.
—Estás muy guapo, Gabriel. Mira, creo que, después de verte, hasta Marty está empezando a quererte más.
—Tú no te quedas atrás, Mia. Pienso arrancarte ese vestido en cuanto volvamos de la premier.
—¿Estás nervioso?
—Estoy cagado.
—Las críticas están siendo muy buenas, Enzo. Como era de esperar, nadie te culpa por lo que hiciste.
Se enviaron muestras del documental a diferentes medios del sector y todos coinciden en que Enzo Silva, la verdad sobre las sombras es una historia desgarradora que merece ser vista.
La mayoría halaga su valentía por abrirse en canal de la manera en que lo ha hecho.
No obstante, estas semanas de promoción han sido duras para él, aunque no lo diga.
Ha empezado a ir a terapia de nuevo. Soltarlo todo lo ayudó a aceptarse, pero el trauma por lo que vivió y calló seguía estando ahí.
Una vez que el impacto por la lesión que sufrió se calmó, volvieron las pesadillas y el peso de tantos años de silencio.
Lo está ayudando mucho y dándole herramientas para sacar, por fin, todo lo que tiene dentro.
—Ya veremos si el gran público opina lo mismo que esos críticos lameculos —replica.
Entorno los ojos y niego con la cabeza antes de coger el bolso y salir de casa.
McFly nos espera en el garaje para llevarnos al lugar donde va a estrenarse el documental.
Enzo
La noche ha caído en la ciudad y, para cuando llegamos al Roxie Theater, ya hay una multitud de periodistas y fans esperando. La campaña de marketing está siendo brutal y hay una gran expectación por el documental, lo que hace que tenga los nervios a flor de piel.
Durante décadas, aquí mismo se han contado historias incómodas, pero necesarias y valientes. Estrenar aquí no ha sido una casualidad: ha sido Valentina Ferrani, que ha hecho magia una vez más.
La fachada está iluminada con su inconfundible neón y en la marquesina puede leerse el título del documental.
El estreno se efectuará de manera simultánea en varios cines del país y en diferentes plataformas de streaming , así que cuando salgamos de aquí muchas personas conocerán ya la verdad sobre mi historia y la de mi hermano Archie Jones.
Decir que temo lo que venga a continuación es quedarse corto, pero aceptaré todo lo que tengan que decirme sabiendo que por fin he hecho lo correcto.
Entramos después de contestar algunas preguntas a la prensa y posar con todo el equipo. Confieso que me estoy reconciliando también con esa parte de mi vida.
Tanto Lina como los hermanos de Archie han acudido a la premier y, aunque les pregunté si querían posar conmigo y estar al frente como protagonistas, han preferido mantener un perfil bajo y sostenerme sin hacer ruido.
Aunque la sala está llena, el ambiente es cercano.
Mientras nos dirigimos a nuestros asientos veo muchas caras conocidas.
Están casi todos los chicos del equipo, el entrenador, mi madre.
.. Daniela toma mi mano y nos sentamos. Las luces se apagan y el murmullo de la gente se transforma en un profundo silencio.
El documental empieza y la sala se convierte en un espacio compartido donde los presentes por fin serán testigos de toda la verdad.
De la cara oculta de la fama y de las consecuencias que nadie se atreve a contar.
Y, en parte, aunque la verdad resulte incómoda, también es liberadora.
Al acabar, las luces se encienden de nuevo y suena un aplauso largo y sincero. Parece que lo peor ya ha pasado y, después de ver el resultado en la pantalla grande, sé que todo ha merecido la pena.
Casi dos horas de mí, siendo más yo que nunca.
Me levanto y me dirijo al centro de la sala.
—Gracias a todos por venir. Aunque este documental lleve mi nombre, en realidad es la historia de tres amigos a los que quizá la vida les quedó grande cuando estaban empezando a vivirla.
—Busco a Dylan entre los presentes, pero no lo veo, supongo que no habrá podido venir.
Él también es parte de esto, de nuestra historia—.
Hoy se cierra un ciclo para mí. Este documental significa mostrar lo que llevo tanto tiempo guardando y poner un punto final.
—Dirijo un gesto con la cabeza al público a modo de agradecimiento y aprovecho para salir por la puerta de emergencia que han abierto los empleados de seguridad.
Cuando el aire de la calle me da en la cara, me concedo unos segundos para inhalar y respirar hondo.
—¿Demasiadas emociones, hermano? —La voz de Dylan me sobresalta.
—Has venido, tío.
—¿Cómo no iba a hacerlo?... Lo que pasa es que he llegado un poco tarde, ya no estoy acostumbrado al tráfico de la ciudad.
—¿Cómo estás?
—¿Quieres la respuesta rápida o la larga?
—Quiero la verdad, Dylan.
—Jodido pero contento. ¿Te vale?
—¿Has sabido algo más de ella?
—Ha vuelto con su ex. Ese al que su padre había elegido a dedo y con el que juraba que no volvería nunca. Supongo que no siempre ganamos los buenos. Siempre hay idiotas que terminan llevándose a la chica, como tú.
—Vete a tomar por culo. Ven aquí, gilipollas.
Abrazo a mi mejor amigo, al que hacía meses que no veía.
No quiso entrar en detalles sobre lo que le pasó, tampoco pregunté demasiado.
Nunca lo había visto tan afectado. Dylan siempre ha sido el gracioso, el que tapa todo lo que le pasa con humor, y aunque es el mejor sacando de los problemas a la gente que quiere, se le da como el culo cuando se trata de gestionar los suyos propios.
—¿Cuál va a ser la siguiente parada en tu descubrimiento personal?
—Mañana pongo rumbo a Calistoga para visitar a mis amigos de los viñedos y, después, quién sabe. No lo tengo claro.
Tras perder la oficina y decidir que tenía que irse, Dylan vendió su casa de San Francisco por una generosa cantidad y se marchó a la aventura.
Nos llama todas las semanas para ponernos al día sobre las paradas que va haciendo y no nos perdemos ninguno de los vlogs que sube a su canal de YouTube, pero la verdad es que echo de menos al muy cabronazo.
Es la primera vez que estamos separados, y su ausencia se nota.
—Estás más feo que nunca, pareces un hippie. —Lleva el pelo más largo y se ha dejado crecer la barba.
—Y tú más gilipollas de lo habitual, mi ausencia te está afectando más de lo que esperaba. ¿Dónde está la rubia?
—Creo que sigue dentro.
—¿Y la fiesta dónde es?
—Joder, ya veo que se te ha pasado el rollo budista ese con el que llevabas semanas, ¿no?
—Soy como un camaleón, amigo. Voy cambiando de colores según el entorno en el que esté.