Películas para reír TESTIGO DE CARGO
35%

TESTIGO DE CARGO

Una comedia de juicios

[ Witness for the Prosecution ].

Luego en Hollywood rodaron

esta película chula

con Tyrone Power, Charles Laughton

y esa señora chupada...

No, no; no es la Greta Garbo;

no es Audrey Hepburn tampoco.

¡Canastos! Se me ha olvidado.

Es que la edad no perdona

y tengo frecuentes lapsos.

En fin, como no me gusta

quedarme así de atascado,

lo que podemos hacer

es que me salto este dato

y ya se lo digo luego,

cuando me acuerde. Empezamos.

El argumento del drama

nos presenta a un abogado

al que acaban de operar

y que ha quedado hecho un asco.

Le han prohibido los licores,

todo tipo de tabacos,

todo trato con mujeres

y toda clase de casos.

¡Ya dirán qué más le queda,

si está viejo, gordo y calvo,

si no tiene ni un amigo,

ni tiene perro, ni gato,

televisión, ni Play Station

y todo le importa un rábano!

El hombre se aburre a mares

y así, al primer acusado

que quiere que le defienda

le dice que sí de un salto,

sin importarle el peligro

que tiene pronosticado.

Dicen que mató a una vieja

para robarle los cuartos.

Él jura que no lo hizo.

Luego resulta... ¡ay, canastos!,

que casi sin darme cuenta

estoy aquí destripando

de pe a pa el argumento

y mostrándolo diáfano.

No era ese mi objetivo,

sino dejarles muy claro

que Billy Wilder posee

un don fabuloso y mágico

para, a fuerza de guión,

conseguir un exitazo.

Hay que decir que en el film

no se sacuden trompazos;

no se persiguen con coches;

no se halla porno, ni sado;

no hay efectos especiales;

no hay exteriores ni campos;

no se incluye baile o música;

no hay derroche escenográfico.

Es solo una alta comedia

en el estilo británico

con un suspense tan intenso

que no lo salta un gitano.

Y el film nos hace añorar

a los cinéfilos natos

aquellos dorados tiempos

en que los americanos

a las artes de este mundo

contribuyeron en algo.