Chapter 1 #23
El resto de la noche fue superdivertida y, aunque el chico en cuestión era superprudente, solo me miraba, no intentaba nada más, y eso me descolocaba y me ponía más nerviosa si cabe (entre la historia de las chicas y ahora el hipo, menuda nochecita).
Cuando nos íbamos a casa, se brindó a llevarnos en su coche a mí y a Greta y entonces descubrimos que su coche ponía CD (cuerpo diplomático).
Pero ¿quiénes eran esos chicos árabes? Dejaron primero a Greta y luego a mí.
Y, cuando ya me estaba bajando del coche (después de abrirme la puerta al estilo dama importante), me entrega una tarjeta en la que ponía «Te recojo mañana las 6», y firmado por Yamil (parece que el misterio no había terminado).
Esa noche ya os podéis imaginar lo poco que dormí pensando en lo que me esperaba al día siguiente. ¿Debía ir? A ver si era un terrorista o algo y me secuestraba…, pero no podía ser. Era diplomático y supereducado. En, fin que las horas se hicieron larguísimas hasta que llegaron las seis.
Con una puntualidad británica increíble, a las seis en punto estaba el mismo coche de la noche anterior en la puerta, pero esta vez nos acompañaba un chófer y él iba sentando conmigo detrás.
Entro en el coche y como el día anterior olía de maravilla, me besó la mano y me dijo que tenía una reserva en el mejor restaurante de la ciudad, que nos abría antes excepcionalmente para nosotros.
Efectivamente, era el mejor restaurante, había cola de meses y es ¡carííííííííííísimo!
No quiero ni pensar lo de que nos lo abrieran solo para nosotros.
El chófer nos dejó en la puerta y nos fuimos al restaurante (menos mal, porque pensaba que tendríamos carabina toda la tarde/noche).
El sitio era increíble. Veías toda la ciudad desde sus cristaleras y merendamos a lo grande.
Él había solicitado una degustación y no paraban de traernos cosas, cada cual más rica.
Entre plato y plato, tuvimos tiempo de charlar, ya que el día anterior solo me había hipnotizado con la mirada.
Me dijo que pertenecía a una familia muy importante de su país y la discreción primaba en cualquier actividad pública, y que por eso siempre tenía que hacer ese tipo de escapadas un poco clandestinas.
Le pregunté si eso no se trataba de una treta y en realidad tenía un harén en casa y de ahí el secretismo, pero se echó a reír y me dijo que no, que él era hombre de una sola mujer y que había algo en mí que había despertado su curiosidad de conocerme más de cerca.
Me quedé un poco sorprendida, porque como no fuera mi diafragma…
Lo cierto es que Yamil era encantador, supercariñoso, supereducado, superguapo… Era como estar en una película en la que te hacen sentir como una princesa.
Tras le cena, o más bien merienda para nosotros, se supone que debía dejarme en mi casa e irse, pero le dije que por favor debía ayudarme con algo que tenía en casa (era una excusa delante de su chófer), por lo que él le dijo que se fuese y que, cuando terminase, lo llamaría para recogerlo.
Menos mal. Al fin solos y en un terreno en el que yo controlaba.
En cuanto cerré la puerta de mi apartamento, lo siento, chicas, pero ya no podía más, me abalancé sobre aquel morenazo y nos dejamos llevar como si fuera el último día del planeta y hubiera que sacarlo todo esa noche.
La cosa fue indescriptible. Como os digo, no puedo describirlo, porque fue épico.
Al día siguiente, en mi puerta parecía que hubieran plantado un jardín.
Mi puerta estaba rodeada de flores, pero lo más sorprendente es que eran macetas de lujo, eso sí, pero no ramos, como cabría esperar.
Yamil me dijo que los ramos se terminan mustiando y él quería que tuviese flores frescas todos los días de mi vida. ¡Guau! Cómo son estos árabes.
La cosa fue bien durante unos días, pero he de decir que la intensidad iba in crescendo y yo no estaba preparada para aquello.
Me empecé a agobiar con tan buena suerte que en mi empresa me plantearon la posibilidad de un traslado y no me lo pensé.
Me enviaban a Estados Unidos durante al menos un año y ni lo dudé.
Yamil era encantador y, lo que al principio me hacía creerme una estrella de cine, al final se convertía en ataduras muy serias que llegaron a asustarme.
No me podía casar con alguien en menos de un mes de haberlo conocido (os juro que me lo pidió), con lo que eso podía significar para mí: renunciar a mis libertades y mi trabajo.
No estaba preparada para eso y decidí cortar de raíz con la excusa del traslado.
El pobre se quedó un poco chafado e intentó plantearlo a distancia, pero yo preferí zanjarlo, porque no me sentía libre.
Seguramente, ya tendrá a otra princesita a la que enviar flores y, si le robase su esperma (cosa que veo difícil por lo de «hombre de una sola mujer»), tendría que ser supersecreto y volver a desaparecer del mapa…
Lo veo complicado, aunque igual está libre, no sé.
Lo que sí sé es que el niño saldría de mono…
Yamil es de los BUENOS, GUAPOS, ATENTOS, RICOS, CARIÑOSO, INCREÍBLE EN LA CAMA, pero CONTROLADOR y FIEL.
Lo vamos a resumir en RICO/GUAPO y FIEL.
Z
Bueno, bueno, creo que hemos llegado al final de mi agenda de candidatos. No he conocido a nadie cuyo nombre empiece por Z, por lo que creo que hemos terminado con la primera criba.
Ha sido agotador, pero muy divertido. La verdad es que me lo he pasado bastante bien todos estos años, no me extraña que no tenga hijos… ¡Si no he parado!
Pero no nos desviemos, que estamos aquí precisamente para llevar a cabo el plan Femme Fatale .
Ahora que ya he recopilado todos los posibles candidatos, vamos a hacer recuento del material con el que contamos…
CANDIDATO DESCRIPCIÓN UBICACIÓN ¡A POR ÉL!
ÁNGEL Saludable y Dulce Otro continente Ilocalizable ALBERTO Formal y Tajante Mi país El primo NO ÁLEX Bueno y Pibón Volando ANDREW Cerdo y Guapo Mi país Never brUNO Joven y Mono Otro país CHUS Cabroncete y Ligón Mi país DANI Deportista y Guapo Mi país ELÍAS Bueno y Guapo Otro país FELIPE Inteligente y Bueno Mi país Amistad FÉLIX Guapo y Divertido Mi país Adicto al sexo ISAAC Increíble y Cariñoso Otro país JAMES Apasionado y Genial Mi país JORGE Guapo y Orgulloso Mi país Ya pasó JULIO Fogoso y Bueno Mi país Ya no feeling KENDAL Obsesivo y Bueno Otro país Muy intenso LUIS Simpático y Atractivo Mi país Feeling sexual MIKI Cariñoso y Divertido Mi país NICOLÁS Bueno y Complicado Mi país Rayado mental ÓSCAR Agradable y Sano Mi país PASCAL Interesante y Cretino Otro país Muy cretino RODRIGO Divertido y Peligroso Mi país SERGI Normal y Agradable No lo se Ilocalizable TEO Simpático y Travieso Mi país Ilocalizable UNAI Mono y Atrevido Mi país Mi amiga VINCENT Guapo y Rico Otro continente YAMIL Guapo/Rico y Fiel Otro país
Como podréis daros cuenta, mi nivel de análisis se extrapola a todos los estadios de mi vida, y este no podía ser menos.
Los marcados en rojo son los descartados, hay mucho candidato como para tener que llegar a eso, creo que preferiría un donante anónimo.
Los naranjas son los que vamos a dejar como segunda opción, algunos porque están ilocalizables (pero, entre nosotras, tampoco se me va la vida en ellos; si no, los buscaría) y otros que tampoco me llamaron demasiado la atención en su momento y me da un poquito de pereza.
Todos los verdes son los que, sin duda, no tendría problema en que participasen en la operación. Reconozco que tengo favoritos, pero de momento no diré nada, a ver si coincidimos.
Contamos con, nada más y nada menos, que doce verdes y nueve suplentes, aunque, como os decía, prefiero jugar con los titulares.
Ahora tengo que pensar cómo haré el primer contacto, porque, aunque unos están más accesibles que otros, no puedo descartar a ninguno. Nunca se sabe cuál se pondrá más a tiro o me lo pondrá más fácil, y la distancia nunca ha sido un impedimento para mí si la dicha es buena.
Todavía me acuerdo cuando dos amigas y yo terminamos durmiendo en un cajero de no sé qué sitio, porque nos fuimos de escapada a doscientos kilómetros de casa siguiendo a unos «colegas», porque el plan iba a ser genial, que luego no lo fue tanto, y no encontramos ni pensión en la que quedarnos.
Madre mía, qué mala es la juventud, o qué ilusa.
Pero no nos desviemos del plan, ciñámonos a decidir el primer contacto.
Tenemos varias opciones. Primero, comprobaré si todos los móviles que tengo de ellos siguen activos.
Alex , móvil disponible, pero chicas, su foto de WhatsApp es él (que sigue igual de cañón que antaño) con una chica rubia, normalita, pero abrazados en la playa en plan cariño, lo que me hace pensar que o está superenamorado para publicar a los cuatro vientos que su persona ya no es nada sin su chica o es que ella es una celosa controladora (que, con el chico que le ha tocado, lo entiendo) y le obliga a que a sus múltiples conquistas les deje claro que ya no está en el mercado.
Bueno, no va a ser tan fácil como creía.
Quizás me tenga que coger un vuelo y forzar un encontronazo fortuito, a ser posible en otro país, para que no tenga que volver a casa con su pareja.
Espero que no sea azafata y vuele con él, porque lo tendría complicado y no quiero pelea de gatas ni escenitas celosas a estas alturas (y nunca mejor dicho).
Bruno , el teléfono sigue existiendo, pero no tiene WhatsApp, revisaré sus redes sociales.