14. ¿Dónde están todos?
¿DÓNDE ESTÁN TODOS?
Agité los brazos con desesperación. A través del cristal, vi a dos miembros del equipo correr hacia el tanque.
¿Llegarían a tiempo para rescatarme?
El tiburón me golpeó con fuerza por detrás. Mis manos se alzaron de golpe y la videocámara salió volando. Me di la vuelta. Las fauces del tiburón estaban abiertas de par en par, y vi dos hileras perfectas de dientes afilados y puntiagudos.
¡El tiburón equivocado! ¡Es el tiburón equivocado!
Mis pies rozaron el fondo del tanque. Di una patada fuerte, con la esperanza de salir disparado hacia la superficie. Extendí los brazos y di una brazada potente.
A mitad de camino, el tiburón atacó de nuevo. Agachó la cabeza y me embistió en el pecho. Fue un golpe brutal.
—Noooooo —choqué contra el cristal. Un dolor agudo me recorrió el hombro y me bajó por el costado.
El tiburón dio media vuelta y se lanzó hacia mí. Pero esta vez me quité de en medio y el animal se estrelló de lleno contra el tanque.
Oí un fuerte CRACK . Como madera astillándose. No. Como cristal rompiéndose en mil pedazos.
Tardé unos segundos en darme cuenta de que el tanque se había destrozado. El agua se estaba escapando. Salía con un rugido. Era una ola poderosa que me arrastraba con ella.
El tiburón me golpeó el hombro. Luego pasó rozándome y desapareció en la ola. Me arranqué la máscara y luché por mantener la cabeza fuera del agua... luché por respirar. Pero la fuerza del torrente me hundió... hacia abajo, bajo la superficie.
Contuve el aliento y me esforcé por mover los brazos... por nadar... por recuperar el control.
Para cuando logré salir a flote, el pecho me palpitaba. Alcé la cabeza y tomé aire una y otra vez.
Busqué frenéticamente a mamá y a Rosa, pero la orilla estaba muy lejos. No podía ver nada con claridad.
Espera.
¿Por qué estaba la orilla detrás de mí?
¡No! ¡No! ¡Noooo!
El agua del tanque se había vaciado y me había arrastrado directamente al océano.
Esto no puede estar pasando...
Intenté nadar de vuelta a la playa.
Pateé con fuerza. Mis brazos golpeaban las olas. Pero estaba atrapado en la corriente.
¿Dónde estaba mamá? ¿Dónde estaba el equipo?
¿Venían a rescatarme?
Me restregué el agua de los ojos. Me costaba ver por el resplandor del sol brillante.
Recorrí la playa con la mirada una vez más. Busqué por toda la orilla.
Ni rastro del tanque roto. Ni rastro del equipo. Ni camiones ni camionetas... NADA.
¿Dónde ESTÁN todos?