Capítulo 164
Nacho no se lo podía perdonar.
Vigilaba el chalet desde la esquina, como había hecho en ocasiones anteriores. No había movimiento en el interior, ni tampoco en los alrededores. Eran más de las cuatro de la mañana y estaba convencido de que no se iba a presentar.
Le había ocurrido algo, seguro.
No valoró la trascendencia de inmiscuirla en las investigaciones y abrirle los ojos con lo que sucedía desde hacía tiempo en el mercado del arte. Para justificarse, se decía que ella también estaba sobre la pista, que era inquieta y que habría llegado a unas conclusiones similares por su cuenta.
Nada de eso lo reconfortaba.
Solo le quedaba confiar en que la inspectora hiciera su trabajo.