Capítulo 61
La pregunta que nadie quería responder Natalia colocó cuatro hojas sobre la mesa.
—Tenemos conductor, intermediario y administrador.
Samuel la miró. —Y falta quien decidió. —Sí.
—¿Y si nunca aparece? Natalia pensó en Eva.
—Entonces encontraremos suficientes piezas para que el lector de los documentos pueda juzgar por sí mismo.
Samuel sonrió. —Hablas como Eva. —No. Hablo como alguien que está cansada de que otros decidan qué debe recordar.