Nadie recuerda a Eva Capítulo 60
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Capítulo 60

Natalia sintió que la investigación había llegado finalmente al verdadero comienzo.

Elena y Clara habían estado allí. Marta también.

Julián. Esteban. Isabel. Y las dos niñas.

Todos habían estado relacionados con aquella noche.

Pero solo una persona había quedado fuera de todos los registros.

La mujer que llevaba a Natalia. Natalia tomó la fotografía.

En la esquina inferior había una anotación.

No era una fecha. Era un nombre. Ana Ferrer.

Natalia se quedó inmóvil. —¿Quién es Ana Ferrer?

Samuel no respondió. Buscó en los archivos.

No encontró ningún registro. Natalia sintió un escalofrío.

—Otra persona borrada. Samuel levantó la mirada.

—No exactamente. —¿Qué quieres decir? —Encontré algo.

Le mostró una partida antigua. El nombre aparecía allí.

Ana Ferrer. Pero la fecha de nacimiento era imposible.

1964. Natalia hizo el cálculo. Ana tenía veintisiete años cuando ocurrió el accidente.

Y había algo más. En el apartado de parentesco aparecía: Hermana de Julián Ferrer.

Natalia sintió que el misterio acababa de abrirse de nuevo.

No era una desconocida. Era su tía. La hermana de su padre.

Según los documentos, Ana Ferrer murió oficialmente el 5 de noviembre de 1991.

Dos semanas después del accidente. Natalia levantó lentamente la cabeza.

—Entonces tenemos que descubrir cómo murió.

Samuel señaló la última página. —Ya lo sabemos.

Natalia leyó. “Fallecimiento: causa no especificada.”

Y debajo, escrito a mano: “Lugar de fallecimiento: no consta.”

Natalia sintió que el mundo se detenía. Porque el certificado de Ana no indicaba con claridad dónde ni cómo había muerto…

Entonces la mujer de la fotografía podía ser ella.

Y si Ana había sobrevivido aquella noche…

alguien llevaba treinta y cinco años fingiendo que estaba muerta.

Según los documentos, Ana Ferrer no murió aquella noche.

Había estado en el hospital después del accidente y había regresado el 24 de octubre.

Su rastro desaparecía después de aquella segunda visita.

El certificado oficial situaba su muerte el 5 de noviembre de 1991, pero no indicaba con claridad dónde ni cómo había muerto.

Natalia miró a Samuel. —Entonces Ana sobrevivió al accidente.

—Sí. —Y sabía lo suficiente como para convertirse en una amenaza.

Samuel señaló la fotografía. —Por eso tenemos que averiguar qué descubrió antes de desaparecer de los registros.