Capítulo 23
Natalia anotó la discrepancia en su cuaderno.
El recorte hablaba de una sola víctima registrada públicamente, pero el expediente hospitalario hablaba de dos menores.
Esa diferencia no era una respuesta. Era una prueba de que la historia oficial había sido simplificada.
Natalia volvió a casa antes del amanecer.
No tenía sueño. Abrió todas las cajas de su padre.
Buscó cualquier referencia a 1991. Encontró facturas.
Recibos. Cartas. Pero nada relacionado con un accidente.
Entonces descubrió una carpeta escondida detrás de unos libros.
En la portada solo había una fecha: 1991.
La abrió. Dentro había recortes de periódicos.
Uno de ellos hablaba de un accidente ocurrido el 22 de octubre de aquel año.
Un vehículo había salido de la carretera en una curva cercana a Valdemora.
El artículo afirmaba que el conductor había muerto.
También afirmaba que una mujer había resultado gravemente herida.
Pero había algo que llamó la atención de Natalia.
El nombre de la mujer había sido tachado con tinta negra.
Solo se podía leer una parte: Elena V… Natalia sintió un escalofrío.
La misma mujer de las fotografías. La mujer que aparecía junto a su madre el día de su nacimiento.
Siguió leyendo. El artículo decía que una niña había sido encontrada en el vehículo.
Natalia volvió a leerlo. Una niña. No dos.
La niña había sobrevivido. No aparecía su nombre.
Natalia levantó la cabeza. Entonces comprendió que el accidente de 1991 podía explicar el origen de la mentira.
Pero no explicaba a Eva. A menos que Eva hubiera descubierto la conexión.