Capítulo 22
Natalia pasó el resto de la noche intentando reconstruir aquella noche.
Cada recuerdo aparecía como una fotografía rota.
La carretera. La lluvia. Los faros de un coche.
Eva. Su padre. Una voz. Después, fuego. Pero faltaba algo.
Samuel le explicó que había llegado a la casa vieja alrededor de las once.
Eva estaba dentro. —¿Estaba sola? —Cuando llegué, sí.
—¿Y mi padre? —Apareció unos minutos después.
—¿Qué pasó? —Discutieron. —¿Sobre qué? Samuel negó con la cabeza.
—No pude oírlo todo. —Pero sabes algo. —Sé que Eva tenía un documento.
Natalia se incorporó. —¿Qué documento? —Una copia de un informe antiguo.
—¿Sobre qué? —Un accidente. Natalia recordó inmediatamente el expediente de la doctora Vega.
El accidente ocurrido años atrás. —¿El accidente de 1991?
Samuel asintió. —Sí. Natalia sintió que todo empezaba a encajar.
Pero todavía faltaba una pieza. —¿Qué ocurrió con el documento?
—Eva lo llevaba consigo. —¿Y después? Samuel bajó la mirada. —Desapareció.