Mis Secretos, yo Ivonne 2
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Mi pequeño gran sobrino.
Esa tarde, como tantas otras, un verano muy caluroso y húmedo…estaba sentada en el borde de la alberca tratando de refrescarme y hacer que el calor fuera más llevadero.
Al frente del jardín... y también como todos los días estaba mi hermano menor Javi con sus amigos jugando con el balón.
Estaban sudorosos, se notaba en sus rostros y en las playeras húmedas de sudor, solo vestían unos shorts pequeños y ajustados; realmente era muy lindo y sensual ver esos cuerpos adolescentes ya en pleno desarrollo, corriendo en mi propio jardín.
Trato de cuidar mi cuerpo con algo de ejercicio en el gimnasio y con mis imperdibles masajes en el spa.
Me relaja, me gusta cómo me siento con el ejercicio y por encima de todo, me gusta que los resultados se vean.
No es por nada, pero sí logro que me volteen a ver en el centro comercial o al llegar a un restaurante.
En su mayoría hombres de mediana edad, pero también una que otra mujer me mira con ojos de envidia.
Mido 1.57, 53 kg muy bien distribuidos en un cuerpo agradable y bien formado donde se destacan mis senos que son mi más grande tesoro :).
Recién esculpidos por mi cirujano, me los dejó fabulosos.
92 cms. de busto (34C) me hacen ver muy bien; redonditas, paradas y respingonas; un par de piernas delineadas y bien torneadas acompañan mi muy bien formado trasero, redondo en forma de corazón.
Ese sí es natural y mi mayor atractivo desde que empecé a tomar cuerpo de mujer a los 14 años.
Estaba en ese momento vistiendo un bikini muy pequeño y realmente mostraba mucho. Mi marido gusta de regalarme trajes de baño diminutos, transparentes. Me pide ande por la casa vestida con ellos y mis inseparables tacones. A mí me gusta ser vista y exhibirme, le doy gusto y lo hago a placer.
No lo pensé antes y mi presencia vestida así, a los chicos no les había pasado desapercibido. Apenas terminaron su juego se acercaron y pueden ver que sus miradas no se apartaban de mis tetas, apenas cubiertas por unos pequeños triángulos de tela muy delgada.
JAVI tenía apenas 15 y 16 años, su mejor amigo. Se llama Arturo, un chico desgarbado y muy cerrado, con una timidez que lo hacía muy poco conversador, siempre atrás de Javi.
Pero para mí era mi preferido....mientras sus demás amigos eran todo risas y juegos, Arturo permanecía callado a mi lado.
Había algo en el que llamaba mi atención más que nada y me hacía sentir una curiosidad enorme.... y ahí estaba otra vez con esos shorts pequeños que marcaban mi curiosidad.
Haciéndome la distraída no podía dejar de ver entre sus piernas...
era realmente increíble el bulto que inútilmente trataba de ocultar.
Parecía fuera de lugar para un chico de su edad...
ya que realmente se notaba algo fuera de lo común...
Para mi pesar, no se decidía a dejar de taparse con la toalla, cosa que me excitaba ya que imaginaba lo que ahí debajo guardaba.
Ese día pasé la tarde sin mayor novedad...
pero me quedé muy excitada con lo visto; como me ocurría siempre que lo veía.
Esa noche mientras me bañaba volvió a mi mente la imagen de aquel oculto bulto que inútilmente trataba de esconder.
Me imaginé verlo desnudo con su pene descomunal, fuera de toda lógica, el cual mis manos recorrían muy suavemente desde el glande hasta su poderoso tronco...
mmmmmmmm... eso me ponía a mil y terminé masturbándome muy excitada y pensando cómo poder tener ante mí semejante pedazo núbil y viril.
Mi marido se dio cuenta de la situación, se fijó en cómo me miraban los chicos y de cómo yo no hacía nada por impedirlo.
Se percató de cómo me calentaba saber que me devoraban con los ojos.
Él, en lugar de impedirlo, dejó que el juego siguiera.
Saliéndome de bañar, me tomó por la cintura, me puso en cuatro sobre la cama y me comenzó a penetrar sin siquiera decir nada.
Estaba tan mojada que su pene resbaló hasta adentro haciéndome gozar mucho. Estaba tan caliente que no tardó mucho en llenarme de leche.
Unos minutos después me dijo que se había dado cuenta de la situación.
Traté de explicarme, pero me interrumpió y no me dejó hablar más.
Al tiempo que me acariciaba la conchita con la mano y metía un dedo haciéndome retorcer de placer, me pidió que lo siguiera haciendo.
Que él lo quería ver; que quería ver cómo le enseñaba algo bueno al chico.
Estaba muy excitado, igual que yo. No tuve más que decir que sí y acceder al juego, sería increíble.
Se separó de mí, se levantó y me ofreció su pene erecto para que lo chupara y lo hiciera acabar de nuevo.
Lo chupé como una loca, bajando hasta sus testículos chupándolos y metiéndolos en mi boca. Acabó delicioso sobre mí.
Esa noche ya de madrugada mis pensamientos daban vueltas desenfrenadamente ya que mi excitación era tremenda, mi marido despertó.
Me hizo la tanga de lago y me penetró de nuevo frenéticamente, con mucho entusiasmo, haciéndome llegar a dos orgasmos profundos entre gemidos y el nombre del chico, que me hacía mencionar una y otra vez.
"Arturo, chiquito, así papi, así Arturito, asíiiii!!!!”
A la mañana siguiente me desperté y rápidamente me vinieron a la mente imágenes y pensamientos de lo sucedido.
Decidí que tenía que hacer algo para que Arturo me mostrara su secreto.
Seguiría con el plan, la única condición es que mi marido tenía que ver todo.
Se escondería tras la ventana o fingiría estar dormido en el camastro de al lado.
Ese día con algún pretexto los invitaría de nuevo a la alberca, buscaría un pretexto para mandar a Javi por alguna cosa al autoservicio, así podría quedar a "solas" con Arturo y estar más cómoda con él.
El día estaba súper caluroso y mi propio calor interno me invadía. Como a las 9 llamé a Javi y le comenté sobre la invitación. Se puso muy contento de ser él y su mejor amigo Arturo los únicos invitados.
Me puse el bikini más atrevido que tenía y, mirándome en el espejo, me encantó lo que veía.
La tanguita era diminuta y solo dejaba a la imaginación la rajita de mi conchita marcando escandalosamente los pequeños labios de mi sexo.
Mientras que el hilo se perdía entre mis nalgas, mostrando totalmente mi culo tentador y voluptuoso.
Ni que contar lo que mostraba el top diminuto que tenía.
No había forma de que mis tetas quedaran cubiertas...
de solo verme en el espejo me emocioné, no podía esperar a ver la cara de Javi y Arturo cuando me vieran así.
Para completar el cuadro, mi marido me tendió la mano con una botellita de aceite de bebé.
Lo tomé mientras me contoneaba para él, modelando ese pequeño bikini y mis formas al tiempo que daba algunos pasos sobre mis tacones altos, me exhibía frente a sus ojos buscando su aprobación.
Me pidió que me pusiera un poco. Destape la botellita y puse algo en mi mano.
Comencé a untarlo sobre mi pecho y mi estómago.
Él tomó un poco más en su mano y me lo untó sobre mis senos, haciendo que mis pezones casi explotaran de lo hinchados y duros que ya los tenía.
Un poco más lo pasó sobre mis nalgas, llegando hasta mi colita, frotando un poco haciéndome estremecer.
No pasó mucho tiempo para que sonara el timbre de entrada a la casa, debían ser ellos… estaba un poco nerviosa. Encima me había puesto solo una delicada bata transparente, abierta por delante... fui abrir la puerta.
Ahí estaban, Arturo... más flacucho y desgarbado que nunca... pero cuando me vio... sus ojos tuvieron un brillo especial y solo tenía miradas para mis tetas, cosa que me hizo sentir como corrían jugos en mi vagina por la excitación.
- Hola, Javi, pasen. No se queden parados ahí, y dándoles un beso... un poco más prolongado que otras veces... los hice pasar.
- Gracias Ivonne por invitarnos hoy, sé que es tu día de descanso.
- No se preocupen amor, podemos disfrutar los tres y descansar juntos.
- Claro, seguro será divertido.
Notaba que no me quitaban los ojos de encima, recorrían mi cuerpo con avidez, eso hacía que mis tetas se pusieran más duras y me costara tener los pezones bajo la delgada tela.
- Pueden traer los sillones chicos, pónganlos ahí y nos ponemos cómodos, ya que tendremos todo el día para nosotros.
- Por aquí está bien Ivonne?…
- Sí, creo que sí... y dándome vuelta me inclino frente a ellos para ver dónde acomodaban el sillón...
Arturo cuando vio mis tetas casi en su boca se quedó sin respiración (mi libido ya estaba por las nubes), así que dejé que se salieran fuera del top como por descuido,...
mis tetas quedaron completamente a la vista...
duras y con los pezones en punta... fue un momento solamente....
pero me pareció ver un relámpago de deseo en sus ojos.
Era el momento de que entraría mi esposo, llegó y saludó a los chicos.
Con un guiño me dijo todo, el plan estaba en marcha, tenía toda la autorización de calentar a ese par de adolescentes.
Se marchó hacia la cocina, a tomar su posición tras la ventana que quedaba a escaso par de metros de la terraza donde estaba sucediendo todo.
- Bueno chicos, pueden ponerse cómodos y disfrutar del sol y el calor en short que el día está caluroso,
- Sí Ivonne, yo estoy listo... dijo Javi. - Yo estoy listo decía su amigo Arturo, que sin chistar se quitó la playera quedando en traje de baño.
- Javi, ¿por qué traes ese short tan largo?, después te quedarán las marcas del sol.
- Es que me da un poco de vergüenza cómo me quedan los shorts pequeños
- ¿Por qué, mi amor... acaso te molestan?
- No... es que se me marca demasiado y no me gusta. Por eso me dejo este más largo encima.
- Bueno, Javi, mi amor; pero aquí estamos solo nosotros y hay confianza.... ¿qué no?
- Sí, por supuesto que sí... dijo Javi.
- Quieres que me quite la bata y así estamos igual?
- Eso sería fantástico... dijo Arturo..., sí me gustaría... dijo Javi entusiasmado. Arturo no daba crédito lo que veían sus ojos, sentado en la silla.
- Mi libido iba en aumento y la tela de mi tanga estaba empapada de mis jugos..., muy lentamente me saqué la bata un hombro a la vez, delicadamente, seduciendo a mis atentos espectadores. Al sacar la manga, el top del bikini no pudo contener mis senos, dejándolos de nuevo a la vista de los chicos.
Mis tetitas quedaron desafiantes delante de sus desorbitados ojos, tenía que aprovechar el momento, no había marcha atrás....
lascivamente me las empecé a masajear y sobar, mis manos recorrían mis tetas y mis dedos apretaban mis duros pezones, los ojos de mi hermano y su amigo brillaban de excitación...
- Te gusta lo que ves, amor? ¿Les gusta?
y tomándome una teta por debajo la puse frente a su cara...
Arturo estaba rojo de vergüenza y excitación...
pero yo no quería detenerme.... quería ver el monstruo que escondía entre sus piernas....
sabía que estaba excitadísimo.... ya la toalla no lograba disimular semejante erección.
- Bueno, ahora te toca a ti, Javi (lo incite), así estaremos más cómodos... tú también, Arturo, deja esa toalla de lado... Ivonne!!!.... es la primera vez que veo unas tetas así.
- En serio, mi amor?.... Ay, eres un divino, gracias por tus piropos, pero creo que mejor me cubro, no quiero que Rafa (mi esposo) nos vea así.
- Me daba cuenta de que los chicos estaban excitadísimos y ya no podían controlar sus deseos…. solo atinaban a mirar mis tetas, mis piernas, mis nalgas, mis pies; me devoraban con la mirada.
- Me acerqué y delicadamente le puse a Arturo un seno cerca de la cara, mi pezón, en ese momento durísimo.... rozó su boca... su nariz... y mi mano descendió lentamente por su estómago.... sentí cómo vibraba y se derretía con la caricia....
- Chicos, yo ya les he mostrado de más, me dejarán ahora a mí ver lo que guardan bajo los shorts?
- No sé, Ivonne,... ¿qué diría mamá?... interrumpió Javi- Mi amor, este será nuestro secreto, sabes que eres mi hermano consentido y preferido y nada diré...
mis manos ya muy lentamente habían tomado el elástico de su short y comenzaba a deslizarlo muy despacio...
llegó un momento que no bajaban más... ya que él apretaba con pudor sus manos sobre él....
le volví a pasar una de mis tetas en su boca....
y se derrumbo.... liberé sus manos y pude estirar más el elástico...
fue como un resorte inmenso... un gran y hermoso pedazo de carne saltó de su escondite....
Su amigo Arturo no daba crédito y se tocaba sobre el short.
- Vamos Arturo, no te vas a quedar atrás!... quítate ese short ya!... le ordené.
Sin saber qué estaba haciendo y totalmente cegado por la excitación que sentía, Arturo hizo caso a mi orden.
¡¡Mi asombro fue total!… se adivinaba una gran cabeza...
que apenas asomaba de su prepucio.... terminó de bajar el short y sus testículos quedaron a la vista...
como dos pelotas... duros y redondos.... rosados...
- Era increíble ver cómo su verga se movía como si tuviera vida propia.... sus fluidos estaban mojando ya su punta....
Entonces los animé a que se tocaran un poco y me dejaran ver sus pijas, explotaban de lo hinchadas y erectas que estaban.
Me recosté en el camastro y comencé a sobarme las tetas, a tocar mi conchita y a separar las piernas de forma tal que me vieran por completo. Ellos se tocaban parados frente a mí, se pajeaban con fuerza.
- Sí mis niños, háganlo rico, me encanta verlos...
quiero que acaben como nunca imaginaron....
será para mí únicamente... quiero que me mojen toda.
Siguieron un par de minutos más, y yo, con los flujos que empapaban mi concha, me tocaba como una verdadera zorra, me sobaba las tetas bañadas en aceite.
...Acabaron increíble!... eran como un cráter en erupción...
chorros y chorros de lechita caliente y espesa salían de esas hermosas pijas....
fascinada veía cómo me bañaban de semen por todas partes...
mis tetas eran su destino final... no sé cuántos chorros terminaron en mis tetas...
solo sé que estaba chorreando semen caliente por mis pezones....
y así llena de su semen, lo embarré por todo mi cuerpo y volví a cubrir mis tetas con los pequeños triángulos de tela del top ya transparentes por la humedad.
- Ivonne... eres muy buena conmigo, eres la mejor... dijo Javi. - Jamás me había pasado esto.... agregó Arturo.
¿Les gustó mis amores?...
- Muchísimo, nunca había acabado así... dijo Arturo extasiado.
Me levanté del camastro y acomodé levemente mi bikini, me di vuelta dejándolos ver mi culo. Les di un beso en la mejilla a cada uno y entré a la casa.
Ahí me esperaba mi marido, con la pija en la mano, durísima, a punto de reventar.