15
En cuanto a Nicholas Becket, fue contratado oficialmente. Después de verlo en acción... madre mía, no me quedaba ninguna duda. Aparte de eficiente, tenía un detalle: era guapísimo. Un brownie al paladar o una pizza, dependiendo de si prefieres lo dulce o lo salado.
Durante los días posteriores al incidente, Abby se quedó conmigo en casa.
Se sentía un poco culpable por no haber contestado las llamadas, pero ¿qué sentido tenía culparla?
No fue a propósito. Lo único bueno de todo aquello fue que Louis me informó que en tres semanas lograrían sacar la nueva línea de ropa de otoño e invierno, lo que nos permitiría aplazar la presentación un mes, algo mucho mejor de lo que habíamos presupuestado.
Al menos tenía un respiro en la empresa, por ahora, aunque no podía confiarme porque las amenazas seguían.