Mi Amor Es De Peso 1
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Mi Amor Es De Peso

Mi Amor Es De Peso

Por Katherine Flores

© inepub.com

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Nadie puede negarlo; nadie puede decir que no lo ha hecho, porque en la mayoría de los casos sucede.

Sí, cuando eres bebé, te celebran prácticamente todo.

Te tiras un eructo: te lo celebran. Te comes toda la comida: te lo celebran.

Te tiras un gas: te lo celebran. En cambio, cuando creces y te comes todo, te regañan, te prohíben comer y por poco te cierran el refrigerador con candado. ¿Creen que exagero? Pues no.

Siempre quise amarme y aceptarme tal como soy.

No me quejo de mi vida; he tenido de todo y de sobra.

Mis kilitos son producto de la buena vida y de la buena mesa —sobre todo de la mesa—, porque estas curvas no se mantienen solas.

Aprendí que debía tomarme la vida con humor, aunque esa sea la parte más complicada: aceptarse.

Es algo muy diferente a resignarse; uno se resigna cuando ya no hay opciones, pero cuando logras esa conexión contigo mismo, alcanzas el equilibrio entre el amor y la felicidad.

Aprendes a ignorar las palabras necias de la familia y de las personas que no contribuyen a tu vida.

Pero qué difícil es, ¿no? El bullying es algo que aprisiona el corazón y la mente, carcomiéndolos hasta manipular los pensamientos.

Hubo un punto en el que dejé que los demás me dominaran con su negatividad, hasta que decidí que no quería más.

Tomé las riendas de mi vida porque me lo debía como la mujer fuerte que soy.

Solo así recibí el respeto que merecía. Tengo veintiocho años, soy dueña de una empresa de moda y la mujer más «atractivamente esponjosa» del mercado. ¿Qué podría salir mal?