40 . La testigo
Señor, que estás en los cielos.
Juyeon es una chica realmente egoísta. Se creía que era la mejor del mundo y al final mira lo mala que era.
¿Sabes lo mala que ha tenido que ser para que todo el mundo piense que fue ella?
Todos los que al principio estaban de su parte y decían que era imposible que hubiera hecho algo así ahora creen que es culpable.
Es un poco extraño ¿no? Han empezado a decir cosas tipo: «¿Juyeon ha perdido la cabeza?» y «Pobre Seoeun».
¿Sabes qué? A ninguno de ellos le importa Park Seoeun. Siempre murmuraban como si ser pobre fuese un delito, pero ahora andan diciendo que les da pena, que no sabían que Juyeon la trataba así y que les duele por dentro, ¿no tiene gracia?
Lo que pasó aquel día fue de verdad un accidente.
Lo juro. Después de mirar por la ventana Juyeon se marchó corriendo como una loca, así que me entró curiosidad.
Me preguntaba qué había visto para sorprenderse tanto y miré hacia abajo, pero sólo estaba Seoeun.
Oh, Dios. ¿Se habían peleado o algo?, ¿por qué habían terminado así?
Eso fue todo lo que pensé. Luego me fui al aula a buscar mi mochila y al pasar le di con ella al ladrillo que seguía en el alféizar.
Fue por error. Lo juro. ¿Quién habría podido imaginar que le daría sin querer al ladrillo y que caería? ¿Quién iba a pensar que Park Seoeun seguiría justo debajo y que…?
Pensé que me iba a volver loca. No podía dormir.
Pensaba que, por supuesto, no habría ocurrido nada malo, que no era posible.
Al día siguiente cuando fui al instituto por la mañana todo parecía seguir como si nada hubiera ocurrido.
Era una mañana como cualquier otra. Me acerqué a mirar por la ventana por si acaso…
Nunca se me ocurrió pensar que Seoeun moriría.
Pensé que alguien la encontraría y la llevaría al hospital, pero por la mañana seguía en el mismo lugar.
Estaba tan sorprendida… Grité, me caí hacia atrás sin darme cuenta y todos se empezaron a reunir a mi alrededor por el ruido y se pusieron a gritar… Eso es lo que pasó.
Cuando señalaron a Juyeon como culpable yo supe que no era cierto. Me sentí como si me fuera a estallar el corazón. Pensé que la policía vendría a buscarme en cualquier momento. Juyeon no era la culpable, pero en la televisión y en internet todos decían que era una asesina y una persona horrible.
Piénsalo. En realidad, yo sólo cometí un error, pero Juyeon llevaba mucho tiempo atormentando a Seoeun. ¿No sería «justo» que recibiera un castigo después de haber estado acosando a Seoeun de esa forma? Sí, lo reconozco. Mentí un poco por justicia.
Luego empecé a pensar que, a lo mejor, no había sido yo desde un principio, sino Juyeon la que lo hizo.
Pensé que a lo mejor yo había sido testigo de verdad.
Ya sabes, si no era ese el caso, ¿por qué se había sorprendido tanto Juyeon y había salido corriendo de esa forma al ver a Seoeun?
También era extraño que hubiera llevado ese ladrillo hasta el pasillo del instituto.
Sí, cuanto más pienso en ello más raro me parece.
El hecho de que ella estuviera mirando por la ventana mientras agarraba el ladrillo…
¿no significa que tenía intenciones de tirárselo a Seoeun desde el principio?
Me puse muy nerviosa con lo del juicio, pero al final no fue tan malo como pensaba. Nadie sospechó de mí. Tiene gracia ¿no? La gente se cree que lo sabe todo, pero en realidad no saben nada.
¿La verdad sobre la que todos sienten tanta curiosidad? Es simplemente ésta. Esto es todo, pero nadie fue capaz de descifrar algo tan sencillo. Probablemente porque Juyeon es una chica mala, ¿no? Porque es alguien que merece que la odien.
Pero, Señor.
¿Tú crees en lo que dijo Juyeon? Eso es algo por lo que realmente siento curiosidad.