Capítulo 12 “Sinoday” #4
Olivia, a pesar de todo, se quedó ahí, muy dentro suyo estaba asustado de que el demonio fuese atacarla, estaba arriesgando mucho, dando tantos pasos equivocados y que solamente provocaban más al demonio. Pero, aun así, Olivia sentía que estaba llegando a algo.
-Cassiel…, ustedes vienen de nosotros…- Olivia aun no entendía completamente como esto era posible, pero dejo todas esas dudas de lado y se centró en lo importante- y aunque puedan creerse como la peor cosa que hay en nuestro mundo…
, siguen siendo un reflejo de nosotros…, así que, me gustaría comprender, tal vez pueda incluso ayudar en algo…
Aunque las palabras de Olivia fueron expresadas con cuidado y con un genuino consuelo, el demonio se quedó en silencio, aferrado a que sus palabras no saldrían más, nadie puede entender por lo que están pasando los demonios, eso es lo que cree él.
Olivia al no ver alguna señal de que fuera a ceder, solo vio viable una única cosa.
-Alguien me hablo…, una extraña voz…- Olivia comenzó a relatar, sin importarle si el demonio le estaba poniendo atención o no - me dijo que era la ‘luz del pasado’ un…
-un recuerdo de lo que alguna vez fui…-
Cassiel termino las palabras de Olivia, ambos quedándose en silencio, genuinamente sorprendidos por aquello - hace mucho no escuchaba esa frase de nuevo…
- ¿Tú también la escuchaste? ...- Olivia ahora estaba más intrigada, había alguien que había escuchado esa voz, alguien que le puede explicar al menos lo que significa todo esto
-Fue…fue hace mucho tiempo, yo…- las palabras se le escapaban de las manos al demonio, todo lo que quería decir simplemente se desvaneció, estaba tartamudeando.
Olivia espero pacientemente a que las palabras llegaran a su momento a la lengua del demonio, pero Cassiel en el otro lado se encontraba perdido, todos los recuerdos, frases y memorias que alguna vez le dejo esa dulce voz volvieron sin permiso, como una melodía que de pronto vuelves a recordar y cantar.
Por primera vez en todo este tiempo que la humana vio al demonio, Cassiel dirigió sus manos a su casco de guerra, quitándoselo tambaleante.
Debajo de aquel caso, se encontraba un demonio con apariencia marítima, logrando sé notar sus escamas por el cuello y algunas otras que parecían asemejar cabello, y como cereza al pastel y una pequeña antena sobresalía, Cassiel asemejaba a un pez linterna.
Pero toda esa apariencia no era nada cuando Olivia miro los ojos del demonio, estáticos, viendo a la nada misma pues miles de recuerdos y escenarios estaban pasando ahora mismo en las memorias de Cassiel.
Jamás había visto unos ojos tan llenos de arrepentimiento y dolor, tan cansados, sorprendidos.
Para ser un demonio, jamás pensó que fuesen tan expresivos.
-Pensé que esa voz se había perdido…- volvió a hablar Cassiel, finalmente saliendo de su propio transé, sus dedos pasaban con lentitud su casco, siento cada fractura y rayón que tenía, sus garras pasaban por ese metal tan desgastado, pero aun servible
- ¿Perdido? ...- Olivia ahora entendía por qué la voz misteriosa se comportaba tan desesperada, quería asegurar que Olivia la escuchara, que alguien la fuese a escuchar.
-Hubo un tiempo, en que esa voz se hizo presente en varios demonios de aquí, todos la describían de la misma forma, y le decían las mismas instrucciones…
- recordaba con demasiado detalle, porque esa voz se hizo presente justo antes de que el fuese parte del castillo, recuerda que fue un momento tan efímero, tan extraño que incluso pensó que había sido un sueño.
Pero después comenzaron más y más demonios a decir lo que habían escuchado, las voces comenzaron a hacer lo suyo, todo el rumor habia inundado la ciudad, tanto así, que llego incluso a oídos del gran rey.
- ¿Qué instrucciones? - la humana, nuevamente lo saco de su trance al pasado, siguiendo, preguntando
-Salvar al rey…- una respuesta tan simple pero que implicaba tantas cosas, incluso la humana habia hecho una expresión confundida- es…una historia larga…- suspiro Cassiel
-Bueno, pues aquí estamos los dos por algo, ¿no? - Olivia respondió, y era verdad, si se quedaba callado ahora, todo lo que hizo para tener una conversación a solas con ella hubiera sido en vano
-…Hubo un tiempo, hace demasiado años, un suceso extraño comenzó a hacerse presente en varios demonios de aquí, una voz misteriosa comenzó a hablarles, era una dulce voz, tan suave, como una melodía que te brindaba confort y paz -
Cassiel comenzó a relatar, recordando esos momentos
-Esa voz les dijo a los demonios pocas cosas, pero muy específicas, difíciles de olvidar por la extrañeza de esta, los rumores se esparcieron y en poco tiempo toda la tierra de la Envidia sabia de este suceso, tanto así que llego a los oídos del mismo rey…-
- ¿Cómo reacciono el rey? - Olivia pregunto
-La actitud del rey ante todo esto fue lo que causo más misterio, apenas llego aquel rumor a las puertas del castillo, rápidamente invito a dichos demonios a residir en su castillo, varios intentaron aprovecharse de esto…
, pero en su mayoría, todos aquellos que escucharon la voz, comenzaron a vivir en el gran castillo del rey… -
-Entonces… ¿todos los residentes del castillo son demonios que alguna vez escucharon a la voz misteriosa? - Olivia concluyo, recibiendo una afirmación por parte del demonio - ¿pero por qué?
Cassiel quedo en completo silencio ante eso, como si decirle la respuesta fuese algo difícil de decir, al menos, para él, tantos años que ha vivido en estas paredes del reino, viendo todo lo que pasa dentro y fuera, tantas veces que ha visto al rey, que le ha sido leal.
-La voz…no fue la única cosa que los residentes del castillo padecieron…- Cassiel confeso- los días pasaron y aunque por fuera aquel castillo lucia impecable y tan elegante como siempre, por dentro…, era una jaula de paranoicos…
Las pesadillas, fue lo primero que recibió en ese lugar, no joyas, ni respeto, ni poder, solo pesadillas
-Los demonios comenzaron a ver cosas que no estaban a ahí, soñaban con reinos caer, con sangre, dolor…con muerte…- detallo Cassiel - y como si fuese un mal augurio, todas esas pesadillas se volvieron realidad…
Soñar con algo que lo sientes tan real que despiertas sudando frio, era justamente como Olivia se levantó hoy.
-Sinoday…- Olivia murmuro - ¿Sinoday era alguien…? - miro con cuidado al demonio, esperando que sus frases no fuesen a activar el lado violento del general
-No, …era un lugar…- ya no quiso ocultarlo más- varios demonios soñaron con el día en que Sinoday caería, inevitablemente paso-
Cassiel apunto hacia arriba, específicamente la parte más alta de la cúpula que los rodeaba
-Sinoday, no estaba bajo el agua, pero tenía una cúpula al igual que esta…, aquel día, alguien comenzó a golpear la parte de arriba - la mano escamosa comenzó a bajar ahora apuntando a la ciudad - y cayo directamente en el corazón del lugar…
- ¿Alguien? ...- Olivia pregunto
-Un arcángel… - Cassiel estaba dando lo mejor de el para seguir hablando sin tartamudear o que se le formara un nudo - yo…no fui muy fuerte para protegerlos a todos…
Olivia podía ver por qué los del mercado se veían tan molestos, todos los involucrados son solo seres llenos de miedo, los del mercado culpaban a quien se supone que los iba a proteger, pero olvidan que ese ser también es alguien con miedo.
Ahora, tiene miedo de perder de nuevo, que ya ni siquiera intenta ayudar.
-No siempre podrás hacerlo…, es imposible salvar a miles de seres, por más que lo intentes y des todo de ti - Olivia no ha intento salvar una docena de personas, pero si a una, y ni siquiera lo logro hacer.
Pero eso no significa que no pueda salvar a otras, algunas cosas simplemente no puedes controlar.
-A veces, hay cosas que no están hechas para que nosotros la salvemos, pero lo has intentado - volver a decir esas palabras era como un dulce recordatorio para ella misma también - no tengas miedo de volver a intentarlo…, incluso si el ser que quieres salvar parezca alguien sin arreglo…
Ambos se miraron, cómplices de lo que hablaban, Cassiel parpadeo varias veces sorprendido, en estos lugares no es normal esperar que alguien te de algún consejo de ayuda, así que ver como finalmente alguien le da un apoyo ante sus miedos era…extraño.
Pero tan reconfortante.
-Entonces…, ¿así se siente ser bien tratado? - rio a secas el demonio, Olivia solo sonrió levemente, al menos habia logrado sacarle una sonrisa al general frio y serio del castillo.
Aunque las risas tuvieron que ser calladas ante un ruido hueco pero fuerte, uno que seguramente casi todos escucharon, como si algo hubiese chocado con una pared.
Todo el reino se quedó en silencio.
- ¿Qué fue eso? - Olivia miro a todos lados, viendo como demonios se acercaron a los balcones también a ver que estaba sucediendo
Nuevamente, ese ruido se hizo presente, esta vez más fuerte, y más seguido, ahora parecía que alguien estaba dando unos fuertes golpes.
- ¡Arriba! - un demonio grito en desespero, apuntando en la parte más alta de la cúpula que los rodeaba.
Era difícil de saber que era exactamente, Olivia tuvo que entrecerrar los ojos para tener una mejor visión, y aun así lo único que veía era una silueta borrosa que usaba todo su cuerpo para golpear la cúpula.
Olivia no comprendía, pero un mal sentimiento comenzó a inundarla cuando los gritos de desespero comenzaron a hacerse presente, a cualquier lado que viese, habia demonios asustados, corriendo, buscando un lugar para esconderse.
O simplemente estaban congelados del terror, como Cassiel
(…)
La habitación retumbo, el polvo y los restos de las ruinas de aquel lugar temblaron ante un golpe extraño.
Helzion miro a todos lados, aunque esto fue en vano, el lugar en donde estaba era mayormente oscuro, aunque no tuvo que observar gran cosa, pues inmediatamente se dio cuenta que algo iba mal cuando escucho sisear ansiosamente al mismo Leviathan.
- ¿Leviathan? ¿que fue eso? - uno de los Estrodemons miro a su compañero esperando alguna respuesta que lo calmara, pero ese no fue el caso.