Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2) Capítulo 4 “Avisos y cartas” #2
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Capítulo 4 “Avisos y cartas” #2

-Hermanos Light…, ¿Qué los hace estar aquí hoy? - Elyon pregunto con calma, asomándose para ver que no hubiera alguien más en los pasillos viéndolos o escuchándolos

-Hoy nos enteramos del aviso que dieron los arcángeles sobre el regreso de los ángeles de la guarda- Elyon ante eso solo los miro con un ceño fruncido

-A juzgar por su mirada respecto a lo que dijo Palmerlight, creo que es también la primera vez que lo escucha- Palight se inclinó más para esperar la respuesta del ángel contrario

-Supe que iban a dar un aviso hoy, pero…- Elyon miro de reojo su mesa, viendo como debajo de todos esos papeles en blanco estaba aquel aviso que uno de los estudiantes le dio esta mañana-

Tal vez estaba tan distraído sobre el sobre que olvido darle un vistazo a ese tal aviso.

-No imagine que se trataba de algo así…- Elyon confeso, ambos hermanos se miraron, sabiendo que no iban a tener una respuesta inmediata

-Lo que pasa es que todo esto no nos da una buena corazonada- Palight suspiro con preocupación

Aquel ceño fruncido que tenía Elyon se suavizo más al escuchar lo que había dicho la de mayor estatura, supo que Zerachiel y Kezef estaban bajo el cuidado de ellos dos, siendo sus aprendices una vez que salieron de la academia.

No dudaba que aquellos hermanos se encariñaran de esos ángeles jóvenes, si él hubiera estado más tiempo con ellos dos, también se hubiera encariñado igualmente.

-Entiendo su preocupación, me gustaría haberles ayudado más en esto- Elyon los miro, listo para volver a entrar a su habitación de vuelta

-Pero…puedes averiguar, ¿no? - Palmerlight lo detuvo solo con sus palabras

-Tus alumnos también están metidos en estos, ¿no te preocupa saber la razón del por qué regresaran tan de pronto? - Elyon se estremeció ante las palabras de Palight

Claro, nadie tenía idea de que sus dos alumnos se fugaron, todos creen que siguen en su misión, Elyon muy dentro suyo hubiese deseado que esa mentira fuese real, pero ellos decidieron eso y no les puede hacer cambiar de opinión

-…Si, tienes razón…, tratare de saber algo- Elyon prometió vagamente, antes de volver a meterse en su habitación, dejando a los hermanos afuera sin tan siquiera despedirse o agregar algo a la conversación

Elyon quedo unos segundos mirando aquella puerta fijamente, tratando de incluso respirar de forma lenta solo para saber si los hermanos seguían ahí afuera o ya se habían ido.

Ansioso espero, hasta que escucho unos cuantos murmullos que duraron solo unos segundos para seguidamente escuchar un par de pasos y finalmente aleteos que se alejaron de ahí, fue ahí que Elyon suspiro profundamente.

Intentaría lo mejor que podría para averiguar, pero tampoco se quería arriesgar, solo hará lo que esté a su alcance.

Con esa conclusión volvió a sentarse en su mesa para finalmente abrir el sobre y sacar la carta que había dentro de esta, desplegándola para ver lo que sus alumnos le habían escrito hoy.

Pero aquella lectura solo duro unos segundos, pues rápidamente se levantó, tomando aquella hoja con más fuerza, leyendo varias veces esa misma parte solo para confirmar si realmente había leído bien.

Apenas confirmo eso su mirada se perdió, estando en un shock, tratando de entender el cómo, el por qué, la explicación de lo que sus alumnos habían descubierto y las consecuencias que estaban ocurriendo a eso.

Ahí fue que entendió, que la corazonada que los hermanos Light tenían ante el nuevo aviso no era algo de ignorar.

El aviso, es una trampa.

(…)

En un lugar lejano, fuera de la comprensión humana y de los ojos angelicales, en esas tierras y dimensiones que jamás han sido atrevidas de explorar o tan siquiera poner un pie encima, en esos lares misteriosos se encontraba un reino, uno custodiado por los grandes príncipes del infierno, un Estrodemon.

En aquel reino, dentro de esas paredes y estructura oscura y tenebrosa se encontraba un demonio corriendo entre los pasillos, dando vueltas en las esquinas y cruzando puertas todo sea para llegar a su destino, aquel demonio se encontraba agitado, parecía que había estado corriendo sin parar por un buen tiempo.

Al finalmente cruzar una de las grandes puertas y la principal de todas logro llegar al pasillo principal aquel que te dirige directo al trono del rey, el líder de esas tierras de tonalidades oscuras y verdosas.

En ese pasillo se encontraba un gran demonio, con una complexión fuerte y atlética, aunque por su armadura aparentaba una complexión más pesada, aquel demonio misterioso se encontraba dándole órdenes a un grupo de guardias que se fueron apenas recibieron las ordenes de quien parecía ser el general de las tropas de aquel castillo.

Aquel demonio que paso un buen rato corriendo solo para llegar al general se detuvo justo enfrente de el quien antes de tan siquiera decirle algo se inclinó, en forma de saludo respetuoso.

Aquel general el cual solo se podía ver sus pupilas blancas a través del casco solo suspiro extendiendo su mano lista para recibir lo que parecía ser otro mensaje corriente de todos los días.

-Es un…es un mensaje de ellos, señor - el demonio mensajero hablo antes de extenderle aquel rollo, mismo que el general ahora con una expresión física de intriga arranco aquel rollo de las manos del demonio mensajero y comenzó a leer.

Aquel general miro el mensaje solo para que al final aquella expresión de intriga y desconcierto se cambiase a una de enojo y sorpresa por cada palabra que leía.

El hijo de la aurora ha regresado, ustedes sabrán que hacer con esta información

-Los arcángeles.