Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2) Capítulo 3 “El metal” #3
11%

Capítulo 3 “El metal” #3

-Muchas gracias por haber venido Kezef- Zerachiel agradeció a su amigo, a pesar de que probablemente tenía otras cosas que hacer o en la que tenía que estar presentes, decidió ir a esto por su amigo, lo cual es lógico, pero nunca está de más agradecer por haber hecho aquello

-No hay de que sabes que aquí siempre estaré para apoyarte- Kezef asintió, mirando a Helen- También gracias por apoyarlo, a los dos…-

-Puede ser difícil sentirse aceptado o validado en un grupo, sobre todo cuando están en situaciones tensas- Helen miro hacia el lugar que se había ido Naya, viendo a los demás ángeles ocupados en sus propias investigaciones o entrenamientos- les prometo que así no somos, así no son ellos…

Helen realmente se lamentaba que aquellos dos ángeles que han sido ingresados al grupo hace no mucho les tocara ver a este grupo rebelde en sus momentos más tensos, Helen ha visto lo cálido y dulces que pueden ser todos los que conforman esta revolución, ella sabe que nadie de aquí hace algo con maldad.

-Lo entendemos Helen…- Kezef posa una mano de consuelo en el hombre de la joven, ambos sonriéndose cómplices

Aquel momento dulce y amargo fue interrumpido por los sonidos apresurados de dos humanos que parecían buscar a sus ángeles de la guarda, Ethan al ser el único capaz de verlos fue directo a ellos, Olivia yendo detrás de el

-Ethan, ¿Qué paso?, pensé que iban a dar un paseo- Zerachiel se volteó por completo para ver de frente a su humano quien se abalanzo hacia su ángel, abrazándolo con fuerza.

-un…un demonio nos persiguió- susurro tembloroso el niño de cabellera negra, Zerachiel le costó entender, tomando con cuidado de los hombros a su humano separándolo del abrazo que había hecho aquel niño

-No…no entiendo, ¿Qué paso? - Zerachiel hablo con cuidado y paciencia, esperando a que Ethan se tranquilizara para que hablara mejor

-Un demonio nos persiguió- Zerachiel miro con preocupación a su humano al igual que Kezef.

Pero Helen entro en alerta.

- ¿Los siguió hasta aquí? - trato de no sonar angustiada pero no fue muy buena ocultándolo, haciendo a Ethan sobresaltarse y ocultarse detrás de su ángel, estaba aún en estado de tensión que cualquier cosa lo hacía temer, seguía siendo un niño después de todo.

-No, dejo de seguirnos cuando entramos a una tienda, se fue detrás de un hombre que paseaba por ahí en las calles- Olivia, la mayor de los dos hablo con más control, mirando a su ángel de la guarda, el único que podía ver, se notaba en sus manos temblorosas que también estaba muerta del miedo, sobre todo al ser ella la única que logro ver esa cosa.

Helen miro a ambos humanos, no parecían que hayan sido dañados, ninguno tenía rastro de sangre humana ni de demonio, tampoco parecían tener alguna herida sobresaliente o que fuese profunda, solamente estaban agitados, asustados y llenos de adrenalina.

- ¿Dónde encontraron al demonio? - Helen volvió a cuestionar

-Cerca del parque al que fuimos, no estaba tan lejos de aquí…- Ethan menciono rápidamente

-Eso significa que se están acercando…- Kezef saco aquella conclusión, Helen asintió a aquello

-Están comenzando a sentir nuestras presencias por lo que se comienzan a acercar…, vienen por nosotros- Helen comenzó a caminar para irse hacia su grupo de compañeros a dar el aviso.

-Tal vez no…todos ustedes- Ethan menciono bajo, con miedo a contradecir a la contraria

Aquel comentario detuvo al joven ángel, volteándose para mirar al pequeño, no parecía captar lo que estaba diciendo.

Ethan miro a Olivia, quien no parecía ser consciente de lo que sucedía completamente, pero al sentir su mirada supo lo que necesitaba decir, mirando nuevamente a su ángel de la guarda, su mirada controlada cayo a una más nerviosa.

-Durante la persecución de aquel demonio…, creo que…, creo que entendí lo que decía- la mirada suave y llena de protección que daba Kezef cayó por un milisegundo, sintiendo un fuerte nudo en su estómago.

Recuerdos de lo que sucedió en la escuelo comenzaron a aparecer en su mente, recuerdos que deseaba no volver a recordarlas.

La infección estaba comenzando a propagarse más, su humana no solamente era capaz de ver a los demonios sino también a escucharlos y entenderlos.

Estaba desarrollándose muy rápido.

-Pregúntale que fue lo que dijo el demonio- Helen insistió a Kezef, Zerachiel y Ethan se quedaron ambos observando, el niño estaba abrazando nuevamente a su ángel, esta vez Zerachiel solo acaricio su pelo mientras seguía observando a los demás

-Olivia, ¿Qué fue lo que escuchaste del demonio? - Olivia trago en seco, mirando de reojo a Zerachiel quien al sentir esa mirada sobre el sintió como un gran peso le caía en los hombros

-…Tráiganme al hijo del aurora-

Y todo lo que quedaba de cuerdo en Zerachiel se destrozo

-Me buscan a mi…, ellos vienen por mi- Zerachiel menciono en murmullos

No solamente los arcángeles sabían de él, si no que ahora los demonios también.

Helen se fue de ahí, probablemente yendo a dar aviso del nuevo descubrimiento.

Zerachiel solo se quedó pensando, muy, muy dentro de el

“¿Cómo se enteraron?”

Tú eras el sello de la perfección, Lleno de sabiduría y perfecto en hermosura. En el Edén estabas, en el huerto de Dios.