PARTE II
La Herencia
Hay dos tipos de herencia. La que se recibe: tierras, títulos, sangre, el peso de los nombres que vinieron antes.
Y la que se construye: el carácter que se forja en el trabajo, en la pérdida, en el amor y en el honor que no se negocia.
José Roberto de Aldaz había rechazado la primera.
Había dado la segunda sin saber que la estaba dando, simplemente siendo quien era frente a sus hijos todos los días de su vida.
Y ahora llegaba el momento en que esa segunda herencia iba a ser puesta a prueba de la única manera en que las cosas se ponen a prueba de verdad: en la vida real, con consecuencias reales, sin la red de quien todavía tiene al padre para corregir lo que salga mal.