Capítulo 92 El Veredicto
El Veredicto Ambiguo
La oferta de Erik era una rendición total, y Marta, aunque lo necesitaba desesperadamente, no iba a ponérselo fácil. Su corazón le gritaba que dijera que sí, pero su orgullo y el secreto del embarazo le exigían mantener el control.
Marta lo miró y, aunque sus ojos brillaban por las lágrimas que contenía, su voz se mantuvo firme, una mezcla de desafío y promesa. Sin darle el sí ni el no, solo con una pequeña inclinación de cabeza:
—No creo que estés en la posición de pedir algo, dado tu comportamiento.
Y, sin decir una palabra más, se dio la vuelta y se fue, dejando a Erik solo bajo la sombra del coche.
Él aún estaba sin entender la respuesta. La miró marcharse, la frase resonando en su mente.
Claro, era un rechazo total… o no… «Ella no dijo que no». ¿Por qué ahora era tan difícil entenderla?
Cuando se dio cuenta, ella ya se iba en su coche, el motor rugiendo mientras se alejaba.