Mareas de Sangre Capítulo 82
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Capítulo 82

Enero de nuevo

El nuevo año comenzó con un expediente que nadie esperaba y que cambió la dinámica de todo lo anterior de una manera que Elena tardó días en procesar completamente.

El expediente llegó de Europol con clasificación urgente.

No tenía que ver con ninguno de los casos activos.

Era una alerta nueva: un sistema de tráfico de material biológico de origen incierto que había aparecido en los radares de varios servicios de inteligencia europeos simultáneamente.

El material viajaba desde laboratorios de Europa del este a compradores en Europa occidental y posiblemente en el norte de África.

La alerta no era de la UDEV. Era de otra unidad especializada del Ministerio del Interior. Pero en el documento de distribución, alguien había añadido una nota a mano: 'Posible conexión con estructura de Volkov. Para conocimiento de UDEV.'

Elena leyó la nota. Luego leyó el expediente completo.

La empresa de logística que aparecía en el expediente como intermediaria en el transporte del material biológico se llamaba Volkov Logistics GmbH. Domiciliada en Viena.

Volkov.

El mismo nombre. El mismo hombre. Una estructura diferente, una actividad diferente, pero la misma red de empresas.

Llamó al enlace de Europol.

—El expediente de material biológico. ¿Esto es Arkadi Volkov?

—Hay elementos que sugieren conexión. Todavía no es definitivo.

—¿Qué tipo de material biológico?

Una pausa.

—Material de uso dual. Sustancias que tienen aplicaciones médicas legítimas pero que en concentraciones o formulaciones específicas podrían usarse con otros fines. —Otra pausa. —Elena. Este caso está escalando más arriba de la UDEV. Hay servicios de inteligencia que lo tienen en su radar.

—¿Cuánto más arriba?

—CNI. Posiblemente servicios aliados.

Elena procesó esto.

—¿Y el caso de las amenazas a Marta Solano? ¿La conexión con Volkov en la Costa del Sol?

—Ese expediente sigue en el nivel UDEV. Pero la persona de Volkov se está convirtiendo en algo que va más allá de lo que puede gestionar una unidad policial.

Lo entendía. Lo había temido. Los casos que empezaban en el nivel del crimen organizado a veces subían hasta el nivel de la inteligencia de estado, y cuando llegaban ahí las reglas cambiaban.

Llamó a Montoya.

—Rodrigo. Volkov.

—Ya lo sé. Me llamaron esta mañana. —Una pausa. —Elena, voy a necesitar que me des un resumen completo de todo lo que tienes sobre Volkov. Va a pasar a manos de la CNI.

—¿Y nosotros?

—Nosotros seguimos con los casos que podemos mover. El de Marta Solano, el proceso de Morante. Lo de Volkov directamente...

—Se lo llevan.

—Sí.

Era la parte del trabajo que se aceptaba sin gustarle. A veces los casos llegaban a un punto donde otras manos tenían que tomarlos. No era derrota. Era reconocer los límites de lo que una unidad policial podía hacer frente a lo que requería coordinación de servicios de inteligencia.

—De acuerdo —dijo Elena. —Preparo el resumen esta tarde.

Colgó. Miró el expediente de Volkov Logistics GmbH que tenía en la pantalla.

Lo cerró.

Había otros expedientes que sí podía mover.