Man-kind Epílogo
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Epílogo

El número de man-kind que oyó la alocución de Ignacio alcanzó una cifra en torno a los veinte mil. En otras palabras, cerca de un diez por ciento del total.

Sin embargo, no se produjo un suicidio masivo.

Según Marsha Yoshino, que se sumergió de cabeza en la retransmisión, aquel «hipócrita» espetado por Rachel dejó una profunda huella en su cerebro. Después, cuando Ignacio se encontraba a punto de rebatirlo, su consciencia se cortó de golpe.

Al parecer, el anhelo de suicidio de Ignacio se debilitó ante las palabras de Rachel. El suicidio de los nacidos del MHS pudo frenarse.

Sin embargo, los problemas pendientes se apilaban cual montaña. El mundo entero se había dado cuenta de que convivía con «una especie de seres humanos». Por supuesto que P por otra parte, había un personal altamente cualificado, con un talento genial para las matemáticas, capaces de dividir su consciencia para utilizar como si se tratara de sus propios brazos y piernas dispositivos del visualizador queuechouvue , drones o máquinas como los Maschief.

Pero, tras esa idea general, enseguida se descubrió un punto débil de los man-kind .

El hecho de que hubieran sido diseñados para ser estériles se ganó la compasión del mundo, y cuando se descubrió que, además, probablemente por algún defecto de sus utilidades, apenas podían nadar, se produjo una corriente de simpatía hacia ellos.

Por lo visto, con objeto de aumentar la velocidad de su BAN (red de área corporal), se había cambiado la configuración de sus líquidos corporales y debido a eso presentaban un peso específico mayor que el del agua.

Dado que la mayoría de la información sobre los man-kind se basa en la que yo, Johei Sakoda, obtuve de Ignacio, por el momento apenas circulan bulos ni tergiversaciones acerca de ellos.

En la medida de lo posible, haré pública la información de que dispongo y creo que eso contribuirá a paliar los prejuicios que puedan surgir frente a ellos.

Ahora mismo, COVFE ya ha creado un modelo de verificación de hechos específico para todo lo relativo a los man-kind que frena con carácter previo los rumores malintencionados y los bulos que intentan acceder a la red.

Pero, con todo, existe también una parte de la información que no he divulgado.

Los sorprendentes efectos secundarios de los desdoblamientos de consciencia.

Sigo dudando acerca de cómo tratar este asunto.

Está el caso de Rachel, que, ya muerta, pudo mover su cuerpo para matar a Ignacio.

Rachel, si no me equivoco, murió una vez poco después de recibir el disparo de Ignacio. Sin embargo, en alguna parte de su cuerpo, probablemente mediante alguna clase de impulsos eléctricos o por sus implantes, conservaba la consciencia troncal, que fue capaz de mover sus músculos.

En cuanto a las consciencias ramificadas, realmente hay muchas cosas que desconozco.

Toma, que se ha entrenado intensivamente durante cuatro meses, asegura haber trasladado con completo éxito su consciencia troncal al Meganeura.

Según él, ahora utiliza una consciencia ramal para guiar su cuerpo físico cuando va con su bicicleta de carretera a trabajar a COVFE; puede seguir trabajando con ella allí e incluso le da para haber conseguido una novia.

El mes pasado, cuando fui en viaje de trabajo a San Francisco, me pasé por su oficina de Tenderloin y el Toma que me recibió entonces se mostraba cauteloso, pero, a la vez, hizo una afirmación con un tono que revelaba pleno convencimiento.

—Las consciencias que separamos van desarrollándose por su propia cuenta y creo que no hay problema en dejarlas separadas de nosotros permanentemente. Si es que la sociedad nos lo consiente.

Marsha, que estaba escuchando a su lado, expuso a su vez una opinión todavía más radical.

—Los man-kind , que no podemos tener hijos, podemos aumentar el número de nuestras consciencias, dividiéndolas sucesivamente en dos, como las amebas.

Y a continuación añadió algo más con el mismo tono jocoso:

—¿Y usted qué opina, señor Sakoda? ¿Le parece bien que dejemos vivir esas nuevas consciencias que vamos creando?

Asentí a la pregunta de Marsha.

Para empezar, yo mismo he dejado seguir viviendo una consciencia ramal.

Después del revuelo acaecido en Terra Amazonas, regresé a los Estados Unidos junto con uno de los Maschief y reanudé mi interrumpido periplo de visita a los deudos del destacamento de Jones.

Alquilé un Ford del mismo tipo que la vez anterior y, utilizando el señalizador de rebaño, hice que el Maschief de color violáceo me siguiera para visitar con él una tras otra las viviendas de aquella gente que habitaba en el centro y el sur del país.

Dediqué horas y horas a escuchar las historias de aquellos parientes y, mientras les contaba todo lo que yo sabía acerca de los man-kind , tenía cerca de mí aquel Maschief.

Los deudos miraban hacia el ingenio con cara de sospecha, pero cuando les contaba que aquella máquina que hacía aparecer y desaparecer intermitentemente su camuflaje óptico era como la que usaba la compañera de sus hijos muertos, parecían quedarse conformes.

Mientras yo escuchaba las historias de la niñez de los soldados muertos, el Maschief de color violáceo no dejaba de hacer parpadear su camuflaje óptico. Pero yo no les conté que aquel Maschief era mucho más de lo que parecía.

En ese Maschief se aloja la consciencia ramal de Rachel que abatió a Camilo.

La consciencia ramal creada por Rachel, que pertenecía a la segunda generación, solo era capaz de cosas como hacer parpadear intermitentemente el panel, pero yo, que he estado viajando todo el tiempo con ella, tengo la impresión de que poco a poco se va desarrollando cada vez más.

Estoy convencido de que, en un tiempo no muy lejano, me responderá cuando le hable.