Chapter 30
Bea
Desayuné poco. El jugo estaba ácido, el pan blando, el café… bueno, el café siempre me cae fatal, así que no era novedad. Era esa sensación rara de tener algo importante rondando por dentro, mientras intentas seguir con tu día como si nada.
Dani me vio recoger la flor frente a mi puerta antes de bajar.
Evidentemente se dio cuenta de que no era un error pero no le dije nada.
Tampoco pensaba decírselo a Luis que era con quien más años de amistad y confianza tenía, al menos no todavía.
Confío en ellos pero hablar de Kai ahora mismo sería darle un peso que todavía no estaba segura de querer sostener.
En un set, esas cosas no se quedaban pequeñas.
Se amplificaban y distorsionaban. Se convertían en ruido y yo no necesitaba eso ahora mismo.
Además, decirlo en voz alta lo haría real de una forma que aún no estaba lista para manejar.
No lo vi en el desayuno, ni en el lobby con Alex como de costumbre, pero sabía que nos íbamos a cruzar, y el simple hecho de saberlo me tenía alerta.
Al llegar al salón de ensayos, respiré hondo.
Estaba iluminado por esas luces frías que no perdonan ni las ojeras.
Tenía el iPad en la mano con los videos de las pruebas que habíamos hecho en el taller unos días antes.
Mostraba los ángulos de rotura, los tiempos de respuesta, los materiales que usamos en cada breakable.
Martin los miraba con interés. Iván y Luis estaban a mi lado murmuraban algo entre ellos.
Los stunts asentían, tomaban nota mental y hacían preguntas técnicas.
Yo hablaba segura y directa. Fingiendo no saber que en cualquier momento iba a entrar y que no me afectaba en lo absoluto.