Los relatos de David Lovia. Capítulo 13 En casa
59%

Capítulo 13 En casa

Nos volvimos solos en un taxi, íbamos agarrados de la mano, todavía nerviosos y excitados por la experiencia que acabábamos de vivir.

Quería estar enfadado con Marta, pero no podía, era imposible disimular que me había gustado verla follando con el viejo.

Y lo del desconocido corriéndose encima de ella me voló la cabeza, literalmente.

―¿Estás bien? ―me preguntó Marta.

―Sí, ¿y tú?

―Fenomenal, y muchas gracias por lo de esta noche... ahora en casa me apetece, mmmmmm... todavía tengo ganas.

Yo estaba igual que ella, a pesar de haberme corrido con la paja de Carmen, deseaba acostarme con mi mujer. En cuanto llegamos nos fuimos al dormitorio y nos desnudamos. El cuerpo de Marta estaba sensible y se abrió de piernas para que me la follara en un simple misionero.

Todavía tenía dentro el semen de Matías, podía notarlo perfectamente, el calor que emanaba de su coño no era normal, y mi polla se cubrió de sus jugos para terminar follándomela sin control.

―Perdona si te ha molestado algo, no sé qué me pasa con Matías, pero en cuanto le vi en el restaurante ya sabía que iba a terminar la noche con él... me puso mucho cuando me tocó el culo en el pub delante de ti y tú no dijiste nada... se te puso dura, ¿verdad? ―gimió Marta mientras me la follaba.

―Sí...

―Fue una prueba que hizo Matías para ver si estabas dispuesto a ir al local de intercambio...

―Joder, Marta, ¡voy a correrme!

―Termina cuando quieras, ¿te apetece verme más veces con él?

―Noooo, con lo de hoy ha sido suficiente.

―Entonces, ¿por qué estás tan cachondo?

―No lo sé...

―Lo sabes igual que yo, Matías quiere que quedemos más veces... ahora que hemos empezado con esto... y a mí me apetece seguir viéndole... ¿te parece bien?

―Marta, ahhhhhhgggggggg, ¡¡no puedo más!!, ¡¡ahhhhgggg, ahhhhgggg!!

―Mmmmm, eso es... córrete, muy bien, córrete cariño.

Me dejé llevar y mezclé mi semen con el de Matías que ya reposaba caliente y pringoso en el interior de mi mujer. En cuanto terminé, Marta se levantó para pegarse una ducha y me dejó solo en la cama. Seguía caliente y cada vez más confundido con lo que acababa de confesarme Marta.

¿Me había dicho que quería seguir viéndose con Matías?