Los Nombres del Río Capítulo 25Confesiones entre papeles #3
95%

Capítulo 25Confesiones entre papeles #3

Pisó el embrague, cerró los ojos un instante contra la lluvia que le azotaba la visera y aparcó en la explanada junto al Juzgado.

Abrió la puerta, respiró el aire frío que olía a piedra y petróleo y, antes de cerrar la tapa de la caja metálica, deslizó la mano bajo la espuma y retiró la carpeta sellada.

La posó sobre el asiento del copiloto, cerró el coche y apretó el asa antes de caminar hacia las escalinatas.

Guardó la libreta en el bolsillo interior, apretó la cinta numerada de la carpeta contra el pecho y subió los peldaños con la determinación de quien lleva una lista que debe ser leída en voz alta.

El recibo del registro y el hash impreso se pegaban al dorso de su mano; la cinta numerada —Bolsa 084— raspó la palma cuando la colocó sobre la mesa de recepción. No habló hasta que le pidieron que firmara la entrada. Firmó y esperó.

El fiscal lo recibió en una sala pequeña con ventana al patio y un archivo perpendicular; no hizo grandes demostraciones.

Puso sobre la mesa la carpeta y, sin desprecintarla, desplegó la relación de custodia: inventario con numeración de bolsas (031, 033, 034, 039, 056, 060, 061, 062, 072, 079–083, 084), referencias de fotogramas (1625‑A–D, 1154‑C, 1701–1714), el fichero HVAL_01.

bit con su hash secundario y los formularios firmados por peritos y testigos.

La bolsa 003, que contenía la lista hallada en el bolsillo de Héctor, figuraba también en el inventario y permanecía bajo custodia.

La teniente, en la puerta, esperaba; su rostro, algo tenso, mostraba la paciencia de quien conoce los tiempos lentos de la justicia.

Raúl fue desgranando, con la voz medida, la naturaleza y la procedencia de cada paquete: la copia forense del cuaderno de Héctor (Cuaderno 031), la carta matasellada del 12/04/1982 (bolsa 034), las facturas del Taller Carretera Vieja (bolsa 039), el adhesivo recortado con “CARRE…” y los dígitos “64‑9” (bolsa 082), la válvula extraída y la viruta con referencia metalográfica (bolsa 081), la imagen forense HVAL_01.

bit y el volcado de pings que situaba un terminal en la antena del embarcadero a las 22:07.

A cada referencia añadió la numeración del fotograma, el hash provisional y la firma de quien lo había remitido: perito de la brigada, I.

Gómez, la archivera Elena y, en el registro reciente, Alejandro Valcárcel como entregante voluntario de la bolsa 084.

—Queremos que esto no se dirima en titulares —, dijo el fiscal; la frase no buscaba dramatismo, solo establecer límites. Dígame usted, inspector: ¿qué pide la Fiscalía en caliente?

Raúl dejó la carpeta abierta, deslizó el sobre con la copia de la resolución que Alejandro había entregado y habló con la exactitud de quien lee una lista de comprobación.

—Primero: medidas de conservación y custodia urgentes.

Bloqueo judicial de cualquier manipulación de servidores y bitácoras de Valdeluz; orden de conservación de PBX y extracciones de tráfico para las franjas del 9 de abril y siguientes; prohibición de destrucción de documentación en notaría y archivo municipal; embargo preventivo de originales relevantes hasta que los peritos los revisen; custodia judicial de las bolsas numeradas y verificación de sellos en presencia de fedatario.

Hemos depositado copias y réplicas, pero hace falta orden para que los originales no desaparezcan o sean contaminados. —

El fiscal asintió y tomó nota con rotulador azul. Raúl continuó, con la misma voz que en la comisaría.

—Segundo: medidas cautelares y de protección.

Solicito protección inmediata para testigos identificados como vulnerables —T.

Iza y M. Olabarria—: alojamiento temporal, acompañamiento discreto no uniforme y línea de contacto prioritaria con la brigada.

Pedimos prohibición de comunicación entre investigados y testigos, así como la posibilidad de solicitar medidas cautelares procesales si el riesgo lo aconseja.

Ya hemos registrado amenazas y actos de intimidación material: sobres con fotos, estrella clavada en la puerta, accesos anómalos a sistemas internos de la comisaría.

No podemos garantizar seguridad si las medidas no las dicta el fiscal. —

Acompasó la petición con la documentación: acta de entrega de la nota clavada en la puerta de Tomás (bolsa 057), fotografía macro de la nota y registro de la llamada anónima que la acompañó. El fiscal leyó, miró el expediente y volvió a preguntar por plazos.

—¿Plazos de urgencia?

—Peritajes prioritarios de sedimentología y caligráfico en veinticuatro a cuarenta y ocho horas; imagen forense y carving sobre HVAL_01.

bit con prioridad —trabajo en modo lectura sobre réplicas—; extracción conservada de tráfico y bloqueo de sobrescritura inmediato.

La identificación de titulares de la “cuenta pasarela” y la petición de extractos bancarios abren trámites que tardarán, pero deben iniciarse ya, con oficio al registro.

También proponemos citación urgente a personas señaladas en las entregas: Sergio Pineda, el notario Beltrán, Arturo Castaño y Miguel Ardanaz, con régimen de comparecencia ante fedatario para preservar declaraciones. —

El fiscal dejó la pluma, miró a Raúl y a la teniente, y dictó lo que el protocolo esperaba: ordenó la conservación provisional de los registros solicitados y citó al perito informático para coordinar las réplicas de trabajo.

Firma y sello habían hecho su conexión administrativa.

La fiscalía devolvió la carpeta con una hoja de acuse y una consigna: "Actuaciones provisionales adoptadas.

Remitir propuesta de imputaciones formal por escrito y petición de medidas cautelares motivada. "

Raúl no se dejó sorprender por la respuesta: la llevaba ya redactada en la carpeta que abrió a continuación. Los párrafos estaban numerados y cada petición embebida en el material probatorio.