CAPÍTULO 22 — Rastro hacia Finisterre
BLOQUE 1
Vilanova, cumpliendo su promesa de ayuda discreta, contactó a Gabriel dos días después de la sesión del cabildo, con una llamada breve realizada desde un teléfono que no era el suyo habitual, evidentemente precavido ante la posibilidad de que sus propias comunicaciones oficiales estuvieran,
de alguna manera, bajo vigilancia.
---Encontré algo que necesitan ver, pero no puedo entregárselo formalmente ---dijo, citándolos en un café discreto lejos del centro histórico---.
Es un informe interno, redactado por el propio Bastos hace casi dos años, dirigido a los demás miembros de los Fieles Guardianes, que menciona directamente la investigación de ustedes en Finisterre.
El documento, fotografiado por el propio Vilanova con su teléfono personal antes de devolverlo a su ubicación original en el archivo secundario del palacio arzobispal, revelaba una vigilancia mucho más temprana y mucho más cercana de lo que el equipo había sospechado hasta entonces.
"Desde que el señor Llorente y sus colaboradores recuperaron el archivo escondido bajo San Tirso, hemos mantenido vigilancia discreta sobre sus avances, sin intervenir directamente dado que, hasta el momento, sus hallazgos permanecieron confinados dentro de canales suficientemente controlados.
Sin embargo, la incorporación reciente de material académico externo a su equipo, y el evidente interés de ciertas instituciones extranjeras en el mismo hallazgo, sugieren que la situación podría escapar pronto de cualquier contención razonable."
BLOQUE 2
Gabriel, leyendo aquel párrafo con una sensación incómoda de retrospectiva completa, sintió que la magnitud de la vigilancia que habían enfrentado, sin saberlo, desde el propio inicio de toda la saga se revelaba ahora con una claridad considerablemente mayor.
---Entonces nos vigilaban desde Finisterre, mucho antes de que apareciera Kessler, mucho antes de O Cebreiro ---dijo, procesando la implicación completa---. Y decidieron no intervenir directamente, en aquel momento, porque consideraron que el hallazgo estaba "suficientemente controlado".
Adrien, revisando el resto del documento en busca de más contexto, encontró una referencia adicional que conectaba aquella vigilancia temprana con eventos posteriores de la propia saga.
---Aquí menciona algo más ---dijo---. "El interés manifestado por la Fondation Kessler, aunque motivado por razones completamente distintas a las nuestras, terminó resultando útil para nuestros propios propósitos,
al mantener la atención pública concentrada en un conflicto de coleccionismo privado en lugar de en el contenido histórico real del hallazgo."
El silencio que siguió reveló, para todos los presentes, una implicación considerablemente perturbadora: los Fieles Guardianes no solo habían vigilado pasivamente la investigación de Gabriel a lo largo de toda la saga, sino que habían encontrado, en la propia amenaza de Kessler,
una cobertura conveniente que desviaba la atención pública hacia un conflicto más fácil de entender y de reducir a una simple disputa sobre dinero y prestigio familiar.
BLOQUE 3
---Eso significa que, mientras nosotros luchábamos contra Roig, contra Kessler, contra Ilse, ellos observaban desde la distancia, dejando que otros hicieran el trabajo de contenernos sin necesidad de exponerse directamente ---dijo Lucía, con una indignación considerable ante aquella revelación---.
Y solo decidieron intervenir de manera activa cuando la investigación llegó lo bastante cerca de Compostela, del Pórtico, de su propia sede institucional.
Padre Esteban, procesando aquella cronología completa, ofreció una reflexión que situaba toda la revelación dentro de la lógica ya conocida del propio Bastos.
---Tiene sentido, dado su propio ideario ---dijo---.
Mientras la amenaza percibida permanecía relativamente contenida o desviada hacia otros focos de atención, la propia prudencia institucional que defiende Bastos aconsejaba no intervenir directamente, evitando así el riesgo de exponerse innecesariamente.
Solo cuando el peligro se volvió inminente y directo, dirigido específicamente hacia el corazón mismo de lo que ellos protegen, decidió actuar con la violencia que ya conocemos.
Gabriel, mirando el documento fotografiado una vez más, sintió que aquella revelación, lejos de tranquilizarlo, aumentaba considerablemente su determinación de llegar hasta el final de aquella investigación.
---Entonces llevan casi dos años observándonos, calculando exactamente cuándo intervenir y cuándo no ---dijo---.
Eso significa que probablemente saben, en este mismo momento, mucho más sobre nuestros propios movimientos de lo que cualquiera de nosotros se siente cómodo admitiendo.
Y eso, a su vez, significa que necesitamos empezar a preguntarnos con mucha más seriedad si alguno de nuestros propios movimientos recientes ya llegó, de alguna manera, a oídos de quien no debería haberlos escuchado.
Vilanova, escuchando aquella última reflexión con una expresión que revelaba haber llegado ya, por su cuenta, a una sospecha similar, asintió lentamente antes de formular en voz alta la pregunta que ninguno de ellos había querido plantear todavía de manera tan directa.
---¿Confían plenamente en todos los miembros de su propio equipo, doctor Llorente?