Elegirte otra vez
Adrián tardó una semana en buscar a Valeria.
No porque dudara.
Porque quería llegar sin excusas.
-¿Qué quieres?
-Pedirte perdón.
-Ya lo hiciste.
-No de verdad.
Ella lo dejó entrar.
-No vine a pedirte que volvamos. Vine a decirte que entendí.
Adrián reconoció sus errores. Admitió que había entregado a Lucía partes de sí mismo que antes compartía con Valeria.
-¿La besaste?
-No.
-¿Querías?
-Hubo un momento en que pensé cómo sería.
Valeria lloró.
-Gracias por decir la verdad.
-¿Daniel?
-No pasó nada. Pero una noche pensé que sería más fácil si pudiera enamorarme de él.
Adrián cerró los ojos.
-¿Lo amas?
-No. Me gustaba cómo me sentía cuando me escuchaba.
-Entiendo. Eso fue Lucía para mí.
Por primera vez no competían por quién había hecho más daño.
-Todavía te amo -dijo Adrián.
-Yo también.
-Pero eso no arregla nada.
-No.
-Entonces no quiero volver. Quiero empezar.
-¿Desde cero?
-No podemos. Desde donde estamos.
Su primera nueva cita fue en el café.
Valeria llegó diecinueve minutos tarde.
Adrián miró el reloj.
-Ni se te ocurra.
-No iba a decir nada.
-Mentiroso.
-Estoy trabajando en eso.
Se rieron.
No estaban reparados.
Estaban reparándose.