El sábado
La Última Hora estaba casi vacía.
Adrián llegó con Lucía.
Valeria apareció con Daniel.
Nadie lo había planeado.
-Qué casualidad -dijo Valeria.
-Sí.
Daniel quiso marcharse.
-No -dijo Valeria.
Lucía tomó su bolso.
-Quédate -dijo Adrián.
Error.
La conversación explotó.
-No me importa si la besaste -dijo Valeria.
-No la besé.
-No importa.
-¿Entonces qué?
-Ella sabe cosas de ti que tú dejaste de contarme.
Adrián miró a Daniel.
-¿Y él?
Valeria lloró.
-Él sabe cosas de mí que tú dejaste de preguntar.
Adrián, herido, cruzó una línea.
-¿Te acostaste con él?
Valeria palideció.
Sacó la llave del apartamento.
La dejó sobre la mesa.
-¿Eso es todo? -preguntó Adrián.
-No. Ese es precisamente el problema. Fue demasiado.
La puerta se abrió violentamente.
Esteban entró ensangrentado.
Carolina detrás.
Adrián lo sostuvo cuando cayó.
-Lo encontré -susurró Esteban.
-¿A quién?
-Nicolás.
Mariana dejó caer un vaso.
-Está vivo.
Esteban agarró el brazo de Adrián.
-Víctor también lo encontró.
Perdió el conocimiento.
La llave siguió sobre la mesa.
Nadie la tocó.