Los crímenes del Estanque Azul (Inspectora Lesley Clarke 7) Capítulo 73
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Capítulo 73

CAPÍTULO SETENTA Y TRES

Lesley clavó la vista en la carretera, maldiciendo un dolor de cabeza que no la abandonaba y escuchando el tono de llamada por el manos libres.

—Elsa, ¿dónde estás? —masculló.

No había hablado con Elsa desde su discusión sobre Kyle Kelvin esa mañana, y se estaba arrepintiendo.

Se casaban dentro de tres días, por el amor de Dios.

Sí, no quería que trabajara para los Kelvin.

Pero Elsa era una mujer adulta y tenía que tomar sus propias decisiones. Lesley no podía andar dándole órdenes.

—No es un miembro de tu equipo —murmuró para sí misma.

Llegó a las oficinas de la policía científica en Dorchester y entró directamente, recorriendo el edificio en piloto automático. Diez minutos más tarde, estaba en el laboratorio, siguiendo a Gail hasta su mesa de trabajo.

—¿Habéis logrado analizar ya la piel y la sangre?

—Tenemos un grupo sanguíneo. AB positivo.

—Amanda era AB positivo.

Gail asintió .

—Arthur era O negativo, así que es muy probable que otros miembros de la familia también lo fueran. Y no hay rastro de sus marcadores en esta muestra de sangre.

—Pero eso no nos dice nada —dijo Lesley—. Amanda se cortó las venas, o se las cortaron. Su sangre estaría por todo el baño.

—Vimos el informe de los paramédicos —dijo Gail—. La sacaron del baño. Aquello estaba hecho un desastre.

—Así que alguien limpió después de que se la llevaran —respondió Lesley. Miró hacia una mesa de trabajo donde uno de los miembros del equipo de Gail estaba ocupado.

—¿Y los fragmentos de piel? —preguntó.

—Hemos realizado varias pruebas con ellos. La piel pertenece a un varón blanco, pelo rubio, ojos verdes.

—¿Cómo sabes eso a partir de una muestra de piel?

—La prueba FDP.

—Impresionante.

Gail le lanzó una mirada de «¿es que no has estado prestando atención?».

—¿Y el perfil de ADN? —preguntó Lesley.

—Eso es lo siguiente. Basándonos en el color del pelo, podemos decir que no es la piel de Arthur Kelvin. Pero el ADN podría decirnos a quién pertenece.

—Solo si tienes una muestra con la que compararlo.

—Ya.

—¿Vamos a tener que pedirles muestras a todos los que tenían acceso a la casa? —Lesley suspiró.

—Todavía no lo sé, Lesley. Depende de lo que obtengamos. Si tenemos suerte, podría coincidir con alguien que ya esté en la base de datos nacional de la policía.

—Si tenemos suerte.