Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 44 #2
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Capítulo 44 #2

—De hecho, sí —respondió Rordan . Entonces, se giró hacia Dagian . Theon ni siquiera se había dado cuenta de que el heredero estaba en la sala—. Ayuda a Frederick a traer las bebidas de nuestros invitados, Dagian .

Casi se quedó con la boca abierta. Su padre jamás le pediría a otro legado que sirviera a alguien, mucho menos a su hijo.

Eso era cosa de fae; estaba muy por debajo de ellos.

Aun así, Dagian no le cuestionó y se dirigió al carro de bebidas, donde el fae que los había llevado hasta allí estaba sirviendo dos vasos.

Dos mujeres, las fuentes de Achaz , se encontraban cerca de la pared opuesta, calladas y atentas.

—Por favor, tomad asiento —dijo Rordan e hizo un gesto hacia los asientos vacíos a su alrededor.

—No estamos de visita —estalló su padre—. Hemos venido a por lo que es nuestro y, en cuanto lo tengamos, nos iremos.

—Pero ¿seguro que es tuya? —objetó Rordan , ladeando la cabeza con la pregunta.

—Claro que sí —intervino Theon —. Lleva mi marca. Tessa , ven aquí.

Tessa ya estaba tensa y, en cuanto le habló, se puso rígida. Pero tenía que obedecerle. El juramento decía que debía obedecer a su amo, ante todo.

Con una exhalación honda, se levantó despacio. Dex se puso de pie para ayudarla y le quitó el agua de las manos. Ella se encaminó hacia Theon y, cuando estuvo lo bastante cerca, la atrajo hacia su costado. Se apoyó contra él, completamente agotada.

—¿Estás bien? —preguntó Theon en voz baja y le levantó la barbilla para mirarla.

Ella se limitó a asentir, desviando la mirada.

—Nos marchamos —dijo su padre, girando sobre sus talones.

Pero Rordan se puso de pie.

—Me temo que tenemos que discutir este asunto más a fondo.

Valter se giró hacia él con aire hostil.

—¿Discutir el qué? La seleccionó. No hay vuelta atrás. Solo la muerte puede separarlos.

—¿De verdad puede alguien que no es fae ser seleccionado como fuente? —musitó Rordan , que se metió la mano en el bolsillo mientras se llevaba la copa de licor a los labios.

—Está claro que sí —dijo Valter con desdén.

—Y, aun así, debería estar aquí, conmigo.

—¿Cuándo has llegado a esa conclusión, si se puede saber? —interrumpió Theon .

—En cuanto exhibió el poder de Achaz . —El tono de Rordan se había vuelto grave y sombrío, y la luz le centelleaba en los dedos con los que sujetaba la copa—. Aunque no todos sus dones son como los míos. Interesante, ¿verdad?

Theon la estrechó más contra su cuerpo y a ella se le cortó la respiración.

—¿Qué insinúas? —preguntó Valter , con la oscuridad a su alrededor.

—Propongo que resida en el Panteón hasta que podamos determinar qué es exactamente.

—No —gruñó Theon —. Su lugar está conmigo.

Rordan le sonrió como si fuera un niño pequeño incapaz de entender lo que estaban diciendo. Acto seguido, volvió a centrar su atención en Valter .

—Imagino que ya te habrás planteado la posibilidad de que sea la clave de todo, ¿no?

—Por supuesto que sí —soltó su padre con los dientes apretados.

Theon no entendía nada de a qué se referían.

Rordan le dio otro sorbo a su copa, pareciendo disfrutar del sabor antes de decir:

—Entonces, ya sabes adónde pertenece.

—No tienes pruebas —argumentó Valter .

—Todavía no —concedió—. Pero, cuando salgan a la luz, sabes cómo acabará esto, ¿no?

—¿Y tú?

Rordan levantó la copa; de inmediato, el fae apareció y le retiró el vaso todavía medio lleno.

—Espero con ansias seguir discutiendo este asunto.

¿Les estaba… echando?

—Esto no ha terminado, Rordan —dijo Valter , iracundo.

—No —aceptó—. Pero hace que uno se pregunte quién quedará en pie cuando el caos reine.

Se puso de pie cuando Tessa salió del cuarto de baño.

Vestida con un par de pantalones holgados y una camiseta de tirantes ajustada, se había recogido el pelo mojado en una trenza sobre el hombro.

Su padre había insistido en que se quedaran en la mansión esa noche, así que allí estaban.

Theon habría preferido mil veces regresar a la casa adosada con tal de estar lejos de su padre, pero ya había tenido que pedirle ayuda.

Llevarle la contraria aquella noche no habría sido buena idea.

Esa habitación era como mínimo la mitad de grande que su dormitorio en la casa adosada.

Aunque, claro, el dormitorio en cuestión ocupaba toda la tercera planta.

Pero odiaba quedarse allí. Parecía una versión más pequeña de la Mansión Arius .

La misma decoración oscura. El mismo ambiente rancio y opresivo.

Axel y Luka también se encontraban allí, aún sentados en el sofá de la salita de estar.

Cada uno tenía una habitación al final del pasillo.

Luka había acompañado a Axel para ayudarle a limpiarse y acababan de tomar asiento con una copa en la mano.

Su hermano tenía pinta de no estar pasando por su mejor momento y había admitido que tenía un dolor de cabeza terrible, lo cual había hecho que Theon se preguntara si ella también, pero no quería admitirlo.

Frenó en seco cuando los vio a todos y se abrazó a sí misma al preguntar:

—¿Qué?

Theon acortó la distancia que les separaba, pero vaciló cuando fue a tocarla. No sabía cómo estaban las cosas entre ellos después de todo lo que había pasado.

—¿Cómo estás?

—Cansada —contestó, apartando la mirada de la suya. Bajó los brazos y jugueteó con los brazaletes alrededor de sus muñecas—. Son incómodos.

Cuando habían llegado allí, Theon le había cambiado enseguida los que Rordan le había puesto por unos suyos.

A saber la clase de encantamientos que había en los otros.

Luka había intentado incinerarlos con fuego de dragón, pero ni eso había podido con ellos.

Otra cosa que Theon tenía que investigar.

De momento, los había guardado en una dimensión de bolsillo.

Luka se estaba bebiendo una ración extra de sangre que, sospechosamente, su padre les había ofrecido a los tres. No les había quedado más remedio que aceptarla, sobre todo a Axel , después de todo el poder que había usado para proteger a Tessa .

—Sé que son incómodos, preciosa —dijo Theon , incapaz de evitar que su brazo se estirara para juguetear con el final de su trenza—. Pero entiendes por qué tienes que llevarlos por ahora, ¿no? Tu poder es volátil hasta que aprendas a controlarlo.

—¿Y cómo aprenderé a hacer eso?

—Recibirás lecciones. Forma parte de las clases a las que todos los fae asisten.

—Sí, pero yo no soy fae —respondió con el mismo deje inquietante que su voz había adquirido después de lo ocurrido en la bodega. Había desaparecido y Theon había tenido la esperanza de que la cosa se quedara ahí, pero, al parecer, no tenía tanta suerte.

Soltó un suspiro pesado.

—No, Tessa . No eres fae.

—¿Crees que soy mitad fae? Rordan no.

¿ Rordan ?

—¿Qué más cree Rordan ? —preguntó Theon , intentando en vano que no se le notara la amargura en la voz.

—Que mi magia es como la suya —dijo—. Magia de Achaz .

—Eso es verdad —aceptó Theon .

—Pero también más.

—No sabemos el alcance de tu poder. Tardaremos un tiempo en resolver todo esto.

—¿Esto?

—Tú. Tu poder. Cómo afectará al vínculo fuente.

—Ya —murmuró y empezó a balancearse sobre los dedos de sus pies, como si de repente no pudiera estarse quieta.

—¿Tienes hambre, Tessa ?

—¿Crees que necesitaré sangre?

—¿Qué? —preguntó con reticencia.

—Sangre —repitió—. Como tú.

—No —dijo al instante.

—Es una buena pregunta —dijo Luka desde el sofá—. Si es un legado…

—No es un legado —le interrumpió Theon .

—No seas idiota, Theon —suspiró Axel —. Tiene poder de Achaz , lo que quiere decir que tiene algo de sangre de Achaz en las venas. Y, a juzgar por el poder que ha exhibido esta noche, yo diría que mucha .

—Por no mencionar que su marca es idéntica a las nuestras —dijo Luka , que levantó el antebrazo para enseñar la marca idéntica a la que Tessa tenía en el suyo.

Theon se giró hacia ella.

—¿Te dijo algo el custodio?

—La verdad es que no —respondió, volviendo a balancearse sobre los dedos de los pies descalzos—. ¿Podemos salir?

—Es de madrugada.

—Me gusta la oscuridad. Hace que la luz brille más.

—¿No crees que sería mejor descansar? ¿O comer? O… —Se interrumpió cuando ella se dirigió a un sillón y se dejó caer en él; al parecer, había tirado la toalla con lo de salir.