Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 31
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Capítulo 31

Theon

—En dragón —repitió Tessa .

—¿En serio no lo sabías? —preguntó Axel .

—¡No! —respondió Tessa , incrédula—. ¿Cómo coño iba a saber que Luka puede transformarse en dragón ? Espera. No. Tengo una pregunta mejor. ¿Por qué no me lo habíais dicho antes, pedazo de capullos?

Axel se encogió de hombros.

—Sus ojos cambian cuando se irrita. Y, cuando está muy enfadado o Theon se ve amenazado, exhala humo. Lo hizo en la última reunión con nuestro padre. ¿No lo viste?

—Ah, perdón —dijo Tessa alargando las palabras—. Es que estaba demasiado ocupada viendo a Theon torturar a alguien con sus sombras u oscuridad o lo que coño sea que controléis vosotros dos. —Le dio un golpe en el hombro a Axel —. No, no lo vi.

—Pues no eres muy observadora —objetó Axel .

Theon se aguantó una carcajada al ver la mirada que Tessa le lanzó.

Todavía estaba asomada entre los asientos delanteros y se giró otra vez hacia Luka .

Todo el asunto de que Luka pudiera transformarse en dragón parecía haberla distraído del tema de las marcas de la fuente y lo que le exigirían.

Pero le había dicho la verdad. Luka le defendería antes de que cualquiera de los dos permitiera que ella se pusiera en peligro por él.

Justo al contrario que su padre y Eviana , y no por primera vez, Theon se preguntó si algo había ido mal con el vínculo que le unía a Tessa .

¿Habría cometido la sacerdotisa algún error con la marca?

¿No habría pronunciado bien las palabras?

La magia era muy quisquillosa y debía hacerse al pie de la letra.

Tessa tenía magia aérea. De eso no cabía duda.

La noche anterior, cuando la había empujado en el balcón, había notado su potencia.

Había notado su poder envolverlo y su oscuridad alzarse contra ella.

La de ella había desaparecido casi al instante, pero, durante esa milésima de segundo en la que sus magias se habían tocado, había sentido…

tanto que no había sido capaz de procesarlo todo.

Placer.

Deseo.

Euforia.

A ella .

Había sentido a Tessa como nunca. Había sentido su fuerza. Había sentido su poder.

Había sentido la tormenta que a menudo vislumbraba en sus ojos y no sabía si estaba preparado para emplear ese poder cuando pudiera acceder a él. Iba a necesitar su ayuda para controlarlo, pero, para que eso ocurriera, necesitaba que confiara en él.

Pero, si tenía magia aérea, ¿cómo había creado la grieta en los jardines?

¿Y las cosas que habían salido a rastras de ella?

Eso no era ni aire ni viento, y su evaluación no les había dado ninguna otra pista más allá de su nivel de poder.

Había estado investigando posibilidades, pero, de momento, no había encontrado nada que lo explicara.

Luka se había tirado horas buscando, intentando encontrar rastros de aquellos seres, pero era como si hubieran desaparecido.

Echó otro vistazo por la ven tana . Los nubarrones parecían haberse disipado un poco; la luz del sol se colaba entre ellos. Sus ojos volvieron a centrarse en Tessa , que seguía inclinada hacia delante.

—La verdad es que esto explica muchas cosas —estaba diciendo.

—¿A qué te refieres? —preguntó Axel .

— Luka siempre está tan gruñón. Imagino que los dragones son gruñones.

—No soy gruñón —murmuró Luka .

—Ya —dijo Tessa —. ¿Tienes escamas?

—Sí, Tessa —suspiró Luka .

Theon estiró el brazo hacia ella para retirarla con cuidado del espacio entre los asientos delanteros cuando dijo:

—¿Tienes alas? ¿Puedes volar?

—Tengo alas y, sí, puedo volar —respondió Luka .

Diez minutos después, Tessa seguía acribillándolo a preguntas, pero, para su sorpresa, también se había acomodado contra el costado de Theon .

No había sido él quien había iniciado el contacto y supuso que estaba tan inmersa en la conversación con Luka que no se había dado cuenta de lo que estaba haciendo.

O, más bien, de lo que el vínculo estaba haciendo por inercia.

—¿Por qué el lord St. Orcas no tiene guardián? —preguntó ella.

—Se suponía que Luka sería el suyo —respondió Theon .

—Pero ¿vosotros dos no tenéis la misma edad?

—Sí —confirmó Luka , mirando de reojo a Theon por el retrovisor.

Sutilmente, Theon asintió; sentía curiosidad por saber cuánto le contaría sobre su pasado.

Tessa tenía razón. Era un pedazo de gruñón y, en general, no se preocupaba por nadie.

Pero con ella había sido diferente desde el principio.

Había tenido detalles que otros pasarían por alto, pero que Theon había notado.

Y no sabría decir si era porque se trataba de su fuente y, consciente de que estarían siempre presentes en la vida del otro, su amigo se estaba esforzando o si era otra cosa.

—Mis padres murieron cuando era pequeño —respondió Luka —. Apenas les recuerdo. Solo tenía cinco años.

—Lo siento —susurró Tessa .

Luka le dedicó una mirada rápida por el espejo.

—¿Por qué? Si no estabas allí.

—Lo sé, pero eso no quita que me dé pena que perdieras a tus padres. Que tuvieras que crecer solo.

—No estaba solo —la interrumpió Theon .

Ella alzó la vista hacia él antes de bajarla a su regazo.

—Ya. Supongo que no.

—Como hemos dicho, hay muy pocos descendientes de Sargon . Tan pocos, de hecho, que, ahora que mis padres no están, soy el único descendiente conocido en todo Devram —le informó Luka .

—Pero ¿cómo es posible?

Él se encogió de hombros.

—Llevamos años buscando respuestas, pero no hemos encontrado nada útil.

—Eso no es verdad —intervino Theon .

Axel soltó una carcajada, pero, antes de que Theon pudiera decirle algo, Luka habló por encima de ambos:

—Pocos conocen mi verdadero linaje. La mayoría cree que soy descendiente de Arius y nosotros simplemente no les corregimos.

Pero, respondiendo a tu primera pregunta, Valter me acogió por mi linaje.

Debía convertirme en su guardián cuando cumpliera dieciséis.

Aunque el vínculo guardián puede forzarse, esa nunca fue la intención.

Cuando ambas partes la aceptan, la relación guardiana es más fuerte y poderosa.

» Theon , Axel y yo crecimos juntos. A todos nos entrenaron y criaron para expandir el Reino de Arius , pero tenemos…

opiniones diferentes a las de Valter en cuanto a la mejor forma de conseguirlo.

En mi cumpleaños número dieciséis, había una ceremonia planeada para crear el vínculo entre Valter y yo.

—Pero, durante la madrugada de su cumpleaños, nosotros ya estábamos preparados para hacer la ceremonia —aportó Theon .

—¿Cómo? —preguntó Tessa .

—Aquí donde lo ves, Theon es todo un empollón —dijo Axel con tono burlón—. Se había pasado años estudiando ese vínculo. Ya sabes, en lugar de hacer cosas normales como jugar a la caosfera.

—Pero yo creía que las marcas tenían que otorgarlas una sacerdotisa —dijo Tessa .

—Reciben una amplia formación y son las únicas capacitadas para otorgar las marcas de la fuente. De hecho, casi nadie sabe cómo otorgar marcas de la fuente para disuadir a legados menores de escoger a una por su cuenta —explicó Theon .

—No lo entiendo —dijo Tessa —. Si la marca del guardián no es muy conocida, ¿cómo encontrasteis a una sacerdotisa que os la otorgara?

—Somos un reino muy reservado, Tessa .

—¿La sacerdotisa que me hizo la evaluación?

Theon negó con la cabeza.

—No. Puede que trabaje en nuestro reino, pero, como el resto de los legados de Zinta , ante todo le debe lealtad a su linaje y este le es leal al Reino de Achaz . Hizo un juramento de sangre antes de tu evaluación, pero jamás les confiaríamos algo como esto.

Ella frunció el ceño.

—Entonces, ¿quién podría haberos otorgado la marca?

—Una bruja.

Se quedó mirándolo, ojiplática.

—¿Una bruja? Pero si están desterradas al… —Se interrumpió y el horror invadió sus ojos grises cuando susurró—: Las brujas están confinadas en el Infrarreino.

Theon asintió.

—Sí.

—Fuisteis al Infrarreino a por la marca del guardián.

—¿Sabes dónde se encuentra el Infrarreino, Tessa ?

Ella sacudió la cabeza.

—Nadie lo sabe. Solo sé que es mejor no averiguarlo.

Una sonrisa oscura le curvó los labios.

—Para algunos, sin duda.

Vio los músculos de su garganta contraerse cuando tragó saliva y se alejó de él un poco.

—¿Y para otros?

—Para otros, es un sitio donde pueden encontrar lo que necesitan.

La observó mientras ella se planteaba cuál sería su próxima pregunta. Vio la determinación embargarle los ojos antes de preguntar:

—¿Dónde está el Infrarreino, Theon ?

—Al norte del Reino de Arius . Bajo las montañas Ozul.

—¿El Reino de Arius controla el Infrarreino?

—No sé si controlar es la mejor palabra, pero lo supervisamos, sí —confirmó Theon .

Tessa se quedó callada y se giró para mirar por la ven tana , pero no se alejó más de él.

No como había esperado que hiciera. Todos guardaron silencio, a la espera de lo siguiente que diría.

Era información que habría descubierto tarde o temprano.

No contaba con que fuera así, con ella todavía resistiéndose al vínculo, pero se les había agotado el tiempo.

Aparte de todo lo que haría en la Acrópolis, también recibiría lecciones detalladas de historia sobre el Reino de Arius por parte de los tres.

Puede que no tuviera que someterse al proceso de Selección ni a las pruebas como el resto de los fae, pero estaría igual de ocupada.

—¿Vas allí a menudo? —preguntó finalmente.

—No tanto como Luka y Axel —respondió.

Sus ojos se dirigieron a ellos. Ambos hombres tenían la vista al frente, dejando que Theon le contara lo que quisiera que supiera de momento.

—¿Por qué van allí?

—A veces, por asuntos de mi padre.

—¿Y las otras?

—Nuestros propios asuntos. —Ella giró la cabeza para volver a mirar por la ven tana , pero no antes de que viera el destello de aceptación atravesar su rostro.

Cuando no hizo más preguntas, acabó añadiendo—: Necesito contarte muchas cosas y te las contaré, pero preferiría hacerlo esta noche. Una vez nos hayamos instalado.

Tessa se limitó a asentir y centró toda su atención en lo que había al otro lado de la ven tana .