Lluvia de sombras y finales (Legado 1) Capítulo 28 #4
64%

Capítulo 28 #4

Vio el cambio en sus ojos, un vacío frío y oscuro apoderarse de ellos, cuando se alejó, deslizándole los dedos por el antebrazo en el proceso.

Mientras todos los presentes la observaban dirigirse al carrito de licor, él fue hasta un sillón cercano y se sentó frente a su padre.

Tessa le sirvió un dedo de licor antes de volver a su lado.

Se posó en el reposabrazos de su asiento antes de inclinarse y llevarle la copa a los labios.

Sin saber muy bien adónde quería ir a parar, la miró a los ojos tormentosos y le sostuvo la mirada cuando le dio un sorbo.

Entonces, ella se llevó la copa a los labios y se la terminó de un trago antes de dedicarle una sonrisita con la que mandaba a la mierda al resto del mundo.

Su padre se aclaró la garganta.

—Dejas que se beba tu propio whisky. ¿Acaso no sabe todavía cuál es su sitio? —preguntó, claramente asqueado por el gesto.

—Padre, te aseguro que las copas no son lo único que compartimos —respondió sin apartar la vista de la suya—. Sabe que su sitio está debajo de mí, justo donde pertenece.

Un destello de ira atravesó los ojos de Tessa , pero desapareció con la misma rapidez.

—¿Otra? —ronroneó suavemente.

—Dentro de un rato —respondió, y ella le tendió la copa vacía al servicio. El fae miró de un lado al otro, sin saber qué hacer, antes de acercarse y cogerla.

—No estáis solos en la sala, Theon —soltó su padre con los dientes apretados.

—Lo sé de sobra —respondió Theon —. Si lo estuviéramos, te aseguro que no estaría tan callada ahora mismo.

Ella le llevó la mano al pecho, donde le trazó el cuello de la camisa con el dedo, pasándole la uña con fuerza por la clavícula. Theon le dedicó una sonrisita antes de, finalmente, romper el contacto visual para devolverle la mirada a su padre.

—Acabemos de una vez con esto.

— Tessalyn , no sé si ya te han presentado a Pavil y Metias —dijo su padre con naturalidad y se llevó una copa de licor a los labios.

—En realidad, nos conocimos de pasada —respondió, mirando con indiferencia a los dos hombres sentados a la derecha de su padre antes de volver a centrarse en Theon —.

Coincidimos en los jardines cuando estaba paseando con uno de los sabuesos de mi amo.

Para su mala suerte, sus lobos son tan sobreprotectores conmigo como él.

La comisura de los labios de Theon se alzó cuando los hombres fruncieron el ceño y se removieron en sus asientos. Soltó una risita entre dientes.

—Al igual que todos mis sabuesos, Kacela está muy bien entrenada para proteger lo que es mío. —Alzó la mano y empezó a enrollarse uno de los rizos de Tessa en el dedo.

Pavil se aclaró la garganta.

—Sí, bueno, eso no fue más que un malentendido. Solo queríamos conocer a tu fuente, ya que trabajaremos juntos en la Acrópolis.

—¿Mintiéndome con que habían solicitado su presencia? —interrumpió Axel con tono grave y oscuro mientras un fae le entregaba una copa de whisky. Estaba apoyado contra la pared cerca de la ven tana , igual que Luka , que no se encontraba muy lejos de él.

Echándole un vistazo a su padre, Pavil y Metias volvieron a removerse.

Theon fingió no darse cuenta y le dio un fuerte tirón en el pelo envuelto alrededor de su dedo.

Tessa se había tensado un poco cuando Pavil había hablado de querer conocerla mejor y había empezado a retorcerse los dedos sobre el regazo.

Su padre se percataría enseguida. Al notar el tirón, alzó la vista hacia él de golpe.

—No fue más que un malentendido —repitió su padre, avisándoles con su tono que dejaran el tema—. No ha pasado nada. Podemos pasar página.

—En realidad, eso no es del todo cierto —respondió Theon y le chasqueó los dedos a uno de los fae junto a la pared—.

Persiguieron a mi fuente por los jardines.

Intentaron verla sin estar yo presente y trataron de convencerla de que fue bajo mis órdenes.

Por consiguiente, se vio forzada a cuestionar mi habilidad de mantenerla a salvo, lo cual ha causado un problema de confianza en nuestro vínculo.

Cuando terminó de hablar, el fae al que le había chasqueado los dedos le entregó una bebida y él se la pasó sin pestañear a Tessa , sosteniéndole la mirada.

—Ahora me veo en la obligación de demostrarle que sí que puedo cuidar de ella como se merece. —Levantó un solo dedo y le recorrió la mandíbula con él—. Dime, preciosa, ¿qué te bastaría como prueba?

Alzó la otra mano y un látigo de oscuridad le salió disparado de esta.

Se enrolló con fuerza en torno a la garganta de Metias .

El hombre se llevó las manos al cuello corriendo, pero no había forma de agarrar unas sombras.

Pavil intentó ponerse de pie de un salto, pero Axel chasqueó los dedos casi con desgana y su propia oscuridad le inmovilizó contra la silla.

—Ya basta, Theon —gruñó su padre y se levantó despacio de su asiento. En cuestión de segundos, Eviana estaba a su lado, a la espera de su próxima orden.

—¿Pretendes que no defienda lo que es mío? —preguntó Theon , que también se puso de pie—. Estos dos tocaron algo que le pertenece al Reino de Arius . ¿Pretendes que no castigue crímenes cometidos contra mí? ¿Contra nosotros ?

—Estábamos siguiendo órdenes —chilló Pavil , consternado.

Una sonrisita cruel se abrió paso en el rostro de Theon cuando volvió a mirar a Pavil .

—Me importa una mierda —respondió con voz sombría y grave.

Dio un paso hacia él, ignorando deliberadamente lo azul que se estaba poniendo Metias —.

Me da igual si el mismísimo Arius se te apareció y te dijo que fueras a buscarla.

En cuanto le pusiste un puto dedo encima, en cuanto la miraste sin mi permiso, pusiste tu vida en riesgo.

—Ya, Eviana —ordenó su padre, pero, antes de que Eviana pudiera levantar una mano para hacer cualquier tipo de magia, Luka se interpuso con aire despreocupado entre Theon y ella.

Sus pupilas se habían convertido en ranuras verticales y sus ojos zafiro brillaban con intensidad.

Le salió humo de la nariz cuando exhaló hondo.

El rostro de Valter se contrajo en una mueca de ira.

—Detente, Theon . Nos ha quedado claro.

—¿Seguro? —preguntó cuando Metias se cayó del asiento al suelo y los ojos empezaron a quedársele en blanco.

No podía matar a un legado solo con estrangularlo, pero su oscuridad estaba haciendo mucho más que cortarle la respiración al calar en lo más profundo de su alma.

Torturándole. Abrasándole. Haciendo que deseara estar muerto.