Capítulo 25 #4
Theon se giró para decirle algo cuando el ascensor privado se abrió, pero Luka y Axel lo empujaron dentro.
Tessa se alejó de él y se apoyó contra la pared del fondo del ascensor y, en cuanto las puertas se cerraron, Theon se le echó encima.
Y, como por lo visto ya se la pelaba absolutamente todo, ella le dedicó una sonrisita arrogante.
—Nos faltan las palomitas. —Oyó que Axel le murmuraba a Luka , apoyados contra una de las paredes del ascensor.
—Por amor de los dioses, Axel , cállate de una vez —le escupió Theon .
—Tal vez deberías consultar con la almohada todo lo que ha pasado esta noche y lidiar con ello por la mañana, Theon —le interrumpió Luka y le dirigió una mirada significativa a Tessa . Esta vio la advertencia en sus ojos, la orden de retirada, y resopló, cruzando los brazos sobre el pecho.
Las puertas del ascensor se abrieron con un suave pitido y, sin apartar la vista de ella en ningún momento, Theon se hizo a un lado para dejarla pasar. En cuanto entraron en la suite , fue directo a por el licor del mueble bar.
—A la cama, Tessa . Ya lidiaré contigo por la mañana.
«Lidiar» con ella.
Tan problemática como siempre.
Toda una carga.
—Como quieras, «hermano» —objetó y se giró sobre sus talones para retirarse al dormitorio principal.
—Dioses míos, Tessa . Sí que quieres morir esta noche, ¿eh? —ladró Axel , con un tono entre sorprendido y divertido.
Tessa soltó una risa amarga.
—Comparado con estas últimas semanas, morir sería todo un alivio a estas alturas.
—No lo dirás en serio, Tessa —dijo Theon antes de soltar su copa y avanzar hacia ella, pero Luka le agarró del brazo, impidiéndoselo.
—No la provoques más esta noche, Theon .
Theon se giró hacia él, incrédulo.
—¿De verdad me estás diciendo a mí que no la provoque más esta noche?
—Te lo llevo avisando desde el principio —objetó Luka —. Déjala en paz esta noche.
—No es tu fuente. No te corresponde a ti tomar esa decisión.
—Lidia con ello por la mañana, Theon —insistió Luka sin soltarle el brazo.
La mirada de Theon volvió a dirigirse hacia ella y no pudo distinguir la expresión que le atravesó el rostro.
—¿Lo decías en serio, Tessa ? —preguntó.
Apretó los labios, rompiendo el contacto visual, y paseó la mirada entre Axel y Luka . Todos la miraban, expectantes.
—Estas últimas semanas han sido como estar en los Abismos del Tormento para mí: agonía pura y dura.
Y a ti parece no importarte siempre y cuando sea obediente y me comporte.
¿Que si me he planteado un par de veces si sería mejor morir?
Sí. Cuando estaba experimentando el dolor de la primera marca o la tortura de la evaluación de hoy, ¿deseé que la muerte llamara a mi puerta y acabara con mi puto sufrimiento?
Mentiría si dijera que no. Pero ni siquiera la muerte me quiere, ni cuando me entrego a ella de buena gana.
La habitación se sumió en el silencio y fue Axel quien habló primero. Desconcertado, tenía los ojos muy abiertos y se trabó al hablar como jamás le había visto hacer cuando dijo:
— Tessa , me estás diciendo que… Has intentado… En el pasado…
Se interrumpió cuando ella le sostuvo la mirada con los labios apretados en una fina línea. No pensaba dar más respuesta que esa. No dejaría que le arrebataran también sus secretos. No dejaría que le arrebataran su pasado.
—No he hecho más que intentar cuidar de ti, Tessa —dijo Theon , con un tono demasiado tranquilo y uniforme. Demasiado forzado—. Si aceptaras de una vez tu destino, no desearías… Ojalá supiera cómo hacerte entender que aceptarlo pondría fin a todo esto.
«A todo esto».
¿Qué significaba eso?
Pero ahí lo tenía. Había puesto todas las cartas sobre la mesa. Le había dicho que preferiría estar muerta a vivir la vida que le había deparado el destino.
Y él había vuelto a echarle la culpa al puto vínculo y a su reticencia a aceptarlo.
Incrédula, se le escapó una risa suave y rota y susurró:
—Buenas noches.
Cuando fue a cerrar la puerta del dormitorio principal, la voz de Luka llegó hasta ella por el corto pasillo.
—Te dije que todo esto se volvería en tu contra.
Tessa se detuvo para escucharlos.
—No sé qué mosca le ha picado esta noche. —Oyó a Theon responder con voz ronca y cansada—. Creía que estaba más cerca de aceptarlo. Lleva todo el día detrás de mí porque necesitaba el vínculo y ahora es como si se le hubieran cruzado los cables.
Eso había formado parte del plan. Sí, el vínculo la había tranquilizado y reconfortado, pero lo que ella buscaba también era que Theon se pensara que estaba empezando a aceptarlo. Porque, quizá, si lo pensaba, confiaría un poco más en ella y le daría un poco más de libertad.
Y planeaba usar esa libertad adicional para bajar al vestíbulo y recoger la botella de Corazón de Agave, sobre todo después de todo lo que había pasado desde que se habían ido del restaurante.
—Te advertí que no sería la misma. —Oyó la voz de Axel decir—. No después de cómo hemos intentado obligarla a aceptarlo.
—¿Y qué querías que hiciera? —estalló Theon .
—Consultémoslo con la almohada —repitió Luka —. Démosle un poco de espacio. Todos necesitamos descansar y puede que las cosas estén… mejor por la mañana.
Lo dudaba mucho.