24. El Basajaun
Salvaje dueño de los bosques de Vasconia, protector de la naturaleza y genio de las profesiones.
La historia del Basajaun está intrínsecamente unida a la mitología vasco-navarra y a los primeros pobladores de aquellas tierras.
A este genio, que aún pervive en la memoria colectiva de generaciones, se lo describe como un ser gigantesco, de fisonomía humana pero recubierto de un espeso pelo.
Su larga cabellera blanca le cubre, casi en su totalidad, el rostro, el pecho y el vientre.
Todos los testimonios lo sitúan por encima de los dos metros, con un pie humano y otro en forma de pezuña, lo que ha llevado a que lo comparen con los últimos supervivientes del yeti.
El Basajaun reside en cavernas situadas en montañas prominentes o en la espesura más inaccesible de los bosques y es un ser de naturaleza ambigua.
A veces se lo presenta como un espíritu benévolo, guardián de los animales y del equilibrio natural, al que los pastores vascos consideraban un aliado, pues, cuando estaba cerca, las ovejas hacían sonar sus cencerros, señal inequívoca de que aquella noche el rebaño dormiría custodiado y a salvo de los lobos.
Además, cuando se acercaba una tormenta, el Basajaun lanzaba aullidos que servían de aviso para que los hombres pusieran a salvo su ganado.