LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 12
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CAPÍTULO 12

Diana Guadalajara planea acabar con las hijas de Atenea a fin de que nunca lleguen a saber quién acabó con su madre; teme que, de descubrirlo, estaría perdida, pues sabe que la familia Olivares suele ser vengativa por naturaleza.

Anastasia es recibida por Eva y Marisol, que fingen alegrarse de verla de nuevo quedándose asombradas por lo idéntica que es a Adelaida, quien en ese momento descubre que Anastasia le robó hasta su móvil, de lo que se queja ante Neila, que, tapándole la boca, empuja a la gemela hacia el sótano, donde la deja encerrada tras atarla a una silla y amordazarla.

Rosalía entra con Rebeca a su despacho y le pide que se siente. Sin dar rodeos, la matriarca confiesa que desde hace poco tiempo sabe quién acabó con la vida de su madre, arguyendo que cuenta con un vídeo como prueba, lo que deja a la mayor de las Olivares perpleja de asombro.

REBECA: ¿Quién fue?

ROSALÍA: Es una mujer que actualmente busca la policía por crímenes cometidos hace poco. Seguramente hayas escuchado su maldito nombre en los noticieros. Ahora mismo se encuentra en paradero desconocido. Se trata de Diana Guadalajara.

REBECA: ¿Diana Guadalajara? ¿La mujer que mató a mi madre es la misma hija de perra que ha causado tanto daño a los Velázquez?

ROSALÍA: La misma que también intentó acabar conmigo, y casi no lo cuento.

REBECA: Maldita perra asesina. Quiero verla muerta, aunque sea lo último que haga, Rosalía.

ROSALÍA: Cuenta conmigo para tu venganza. Como te puedes imaginar, se la tengo jurada.

REBECA: Gracias por su apoyo, Doña Rosalía. Ahora eso sí, deseo ver el vídeo.

ROSALÍA: ¿Estás segura? Es demasiado grotesco.

REBECA: Démelo. Tengo derecho como la hija mayor de Atenea Olivares a custodiar y conservar ese material.

En Torrevieja, Cecilia está cada vez más nerviosa por salir de allí de una vez mientras Anastasia, a escasos metros de ellas, se marcha confiada con Eva y Marisol, que han logrado disimular engañando a la joven haciéndole creer que no saben que es una usurpadora.

Rosalía acepta ceder el vídeo a Rebeca, mas con una condición: que la primera vez lo vean juntas, a lo que accede la joven, que se derrumba en llanto al ver el material en que su madre es asesinada por Diana Guadalajara.

Al terminar de reproducirse, Rebeca grita odiar a Diana y jura no parar hasta destruirla, aunque sea lo último que haga en su vida.

Alertadas por los gritos, Blancanieves y Anaraida llaman al despacho. Rosalía les autoriza entrar; hecha un mar de lágrimas, Rebeca revela lo que acaba de confesarle Rosalía, dejando a las mujeres conmocionadas.

Lejos de allí, Diana Guadalajara planea volver a Madrid tras pasar unos meses fuera, como creyendo que la policía se cansará de buscarla a fin de seguir cometiendo crímenes como el que ya tiene en mente: presentarse en casa de las Olivares para evitar que lleguen a saber que ella misma acabó con su pobre madre, Atenea.

Zafiro Barrionuevo llama por teléfono a Asahel para comunicarle que estará presente en el funeral de los desaparecidos hermanos Montenegro y los asesinados por Anastasia el día anterior, lo que agradece el gemelo de Natanael.

Al saberlo, Maximiliano comienza a ponerse celoso al percibir un interés más allá del debido entre médico y paciente, según él, por parte de Zafiro.

Pero lo que Maxi ignora es que el médico, aunque también es homosexual, tiene pareja estable y se llama Ángel Jesús Riobueno.

Ignora que Zafiro y Ángel Jesús viven juntos un apasionado romance, aunque en secreto, pues temen la reacción de sus familias.

Asahel se percata de que Maxi está celoso y lo besa tiernamente, abrazándose a él pegado a su pecho, y lo mira con dulzura asegurando que jamás podría engañarle, pues él es el único hombre al que ama y amará toda la vida, palabras dichas desde el corazón que a Maximiliano hacen llorar de emoción.

Anastasia llega con Eva y Marisol a casa de la Tejeiros, donde Marisol entretiene a Anastasia hablando de los últimos preparativos para su enlace en pocos días, haciéndole partícipe como si hablara con Adelaida de la felicidad que siente al saber que su familia llegará a Torrevieja el lunes; mientras Eva, que ha justificado su ausencia arguyendo que va a ponerse cómoda, llama a la Guardia Civil.

Ángel Jesús Riobueno recibe a Zafiro, su amado, con un apasionado beso, pues viven juntos, aunque ante los demás solo son buenos amigos y compañeros de piso, lo que han hecho creer sobre todo a sus familias, que ignoran su verdadera relación.

El teléfono interrumpe la conversación entre Marisol y Anastasia, quien, al descolgar, oye la voz de Neila, que le cuenta lo que ha hecho a su gemela, por lo que Anastasia elogia al ama de llaves, que ordena quemar viva a su hermana, lo que Neila jura atacar con sonrisa macabra.

Aprovechando la oportuna llamada, Marisol hace pasar a su amiga guardia civil Adá Montejo, que sorprende a Anastasia informando que queda detenida.

Anastasia grita que es un error, pues es Adelaida Riazor, mas la agente la llama falsa a la cara, explicando que se ha descubierto que quien fue detenida fue su gemela, que ya ha sido puesta en libertad.

Ahora le cuadra a Anastasia que Neila le confesara haber encerrado en el sótano a la verdadera Adelaida.

Acorralada, no puede evitar ser esposada por Adá Montejo, que tras pronunciar el protocolo de detención, se la lleva presa, lo que es informado poco después a Elmer Soria, quien difunde la noticia en la segunda edición del telediario, noticia que alegra y alivia a las víctimas de su maldad; a quien no le alegra tanto es a Diana Guadalajara, que maldiciendo a la joven, decide adelantar su regreso para acabar ella misma con Anastasia; por su parte, Priscilla y Katerina se alegran de que por fin Anastasia vaya a parar a la cárcel, de donde esperan que no pueda salir, hablando de cómo hay presos que son asesinados en las cárceles, lo que le desean a Anastasia por su maldad sin límites.

Neila llora al saber de la detención de su malvada patrona mientras Adelaida, en el oscuro sótano llora lágrimas amargas por todo cuanto le está aconteciendo en pocas horas y comienza a arrepentirse de haber hecho caso a Anastasia, de haber dejado a su falso padre, Josué, a quien echa de menos, ignorando aún que el hombre se ha suicidado en su mesón toledano.

Eva llega a la comisaría, donde entrega a Adá Montejo las pertenencias que Anastasia dejó en su casa, así como el móvil que le fue robado a Adelaida, pero Adá les pide que se lo devuelvan a su dueña, razón por la cual, tras desear a Anastasia que se pudra entre rejas, Eva y Marisol deciden irse a Madrid esa madrugada para entregarle personalmente el móvil a su querida amiga y sacarla cuanto antes de la Mansión Guillén Cuervo, pues la intuición les grita que no estará segura allá.

Y su intuición no les falla, pues Adelaida está encerrada en el sótano de la mansión, mas por poco tiempo, pues Neila baja a donde está la gemela y llora desconsolada pidiendo perdón por el daño que le ha causado, rogando de rodillas que la perdone tras quitarle la mordaza y soltarla de su encierro, desatándola de la silla, siendo liberada así de su cautiverio.

Adelaida, aún alucinando por el cambio del ama de llaves, agradece haberla liberado.

La misma intuición de que algo podría pasarle a Adelaida en casa de los Guillén Cuervo lleva a Coré a presentarse allí, mas suspira aliviado al ver que la bella joven no corre peligro y le regala un ramo de rosas rojas, lo que Adelaida agradece besando con pasión al enamorado comisario, a quien ya considera su novio.

En esos momentos, se presentan en la mansión Priscilla y Katerina para visitar a los demás miembros de su familia, acompañadas por Cristal, Chiquinquirá y Zeboyím Cuervo.

En la Mansión Velázquez Pelayo, se respira una discreta paz y alegría comedida a pesar del luto por saber a Anastasia ya entre rejas, pues Adá Montejo ha dejado presa a la malvada criminal en el Cuartel de la Guardia Civil de Torrevieja.

Neila oye el timbre de la mansión y abre sin demora, mientras Coré y Adelaida hacen el amor por primera vez en el cuarto que le había asignado Anastasia bajo engaños.

Adelaida, que hasta entonces era virgen, confiesa a Coré ser el primer hombre en su vida, lo que no puede creer por su belleza, mas no duda, pues la sábana se ha manchado.

Coré la besa con dulzura pidiéndole que desde entonces estén juntos siempre, lo que Adelaida le promete.

Neila se lleva una gran sorpresa al ver frente a ella a Priscilla y Katerina, que abrazan al ama de llaves después de dos años sin verse ni por Navidades, ignorando lo que la mujer acaba de hacer a la gemela de Anastasia.

Zafiro Barrionuevo comenta a su novio, Ángel Jesús, que asistirá al funeral de los asesinados por la criminal Guillén Cuervo que tendrá lugar al día siguiente por la tarde. Su novio se muestra de acuerdo en acompañarle.

Blancanieves y Adrián intentan consolar a Rebeca sin lograrlo, a causa de lo que Rosalía le ha confesado sobre el asesinato de su madre, así como las escenas macabras que ha visto en el vídeo que la matriarca le ha entregado como evidente prueba.

Eva y Marisol toman el mismo autocar que Cecilia y Yanire por los pelos, pues llegan cinco minutos antes de la salida y compran en taquilla las únicas dos plazas que quedaban.

Ya rumbo a Madrid, Cecilia respira aliviada por poder comenzar una nueva vida lejos de “La Porrera”, alegrándose de haber tomado la justicia por su mano; considera que tarde o temprano hubiera acabado con ellas.