CAPÍTULO 8 #2
Mientras, Adrián jura a Blancanieves ante los presentes en casa de María Clara que se hará cargo del hijo que espera, pues ella no tiene la culpa de lo que hizo su padre, y mucho menos la criatura que crece dentro de sus entrañas.
Blancanieves confiesa que poco antes aseguró haber decidido abortar, mas Adrián le ruega que no lo haga, por lo que Blancanieves decide tenerlo, aunque se trata de un embarazo que jamás en su vida hubiese deseado.
En el avión rumbo a Alemania, Matilda Revoredo, contenta de haber escapado a tiempo de la maldad de Fernanda, llama a su sobrino Kevin Aguirre, que vive en Frankfurt, para informar que se muda a vivir allá en su casa, pues Fernanda es una criminal, lo que asombra a Kevin, aunque se alegra porque verá a su tía favorita después de mucho tiempo.
Ángeles y Maximiliano cantan de nuevo, esta vez ante Adrián la canción Déjale nacer, que Adrián conoce y le encanta, agradeciéndoles que le hayan dedicado a Blancanieves la canción, que la ha hecho reflexionar y dejar de culpar a una criatura inocente; en ese momento sale María Clara de su cuarto y abraza a Adrián, tranquila de que esté sano y salvo.
Anastasia y Fernanda temen que la droga suministrada a Adrián no le haya hecho efecto, pero este comienza a sentirse mareado y con gran malestar general.
Lemuel no tarda en comprobar que ha tomado drogas, lo que asombra a todos, que no le creen capaz.
Adrián asegura no haber probado las drogas, acusando sin dudar a Anastasia y Fernanda haberlo drogado con fines maquiavélicos.
Blancanieves cree a su novio, arguyendo que la maldad de Anastasia y su amiga parece no tener límites, son capaces de todo y no anda mal encaminada.
Rosalía tercia que jamás hubiera creído de él que tomara estupefacientes.
Adrián se recupera en media hora, cuando las secuestradoras llegan al portal, mas Angie no las deja subir, por lo que Fernanda y Anastasia la emprenden a tiros con la portera, disparos que alertan a Leylla, pues está cerca de la puerta, y grita con desgarro al ver a su suegra muerta en el hueco de la escalera.
No se lo puede creer, y en ese momento llega Liborio Cadenas, que al ver lo que han hecho a su madre, forcejea con Fernanda, que lo empuja por el hueco del ascensor, matando al novio de Leylla, que loca de dolor, fuera de sí, se tira por la ventana, a pesar de que todos en casa de María Clara intenten evitarlo.
Mas por suerte la hija de Soledad solo está herida y muy magullada.
Anastasia y Fernanda, no satisfechas con las muertes que acaban de provocar, suben a casa de María Clara a fin de hacer más daño si cabe.
La primera víctima resulta ser María Clara, a quien toman desprevenida acabando con su vida de una puñalada, sembrando el pánico y el horror entre los presentes en la casa.
Rosalía llama en seguida a Luis Carlos para informar de los crímenes de su hija.
Furioso, el hombre va hacia la casa de María Clara para reducir a su hija, llevando consigo a Coré Figueroa, aunque ya no sea policía, pues es mayordomo en casa de Lemuel Gallardo después de su renuncia al cuerpo.
En casa de la abuela asesinada, reina el caos.
Leylla asegura que cuando suba de la calle Fernanda lo pagará muy caro, pues sigue dolorida en el suelo.
Cuando consigue subir casi sin fuerzas, forcejea con Fernanda y consigue arrojarla por las escaleras, mas se levanta ilesa y arremete acabando con la vida de Soledad, lo que causa una gran conmoción.
Los hijos de Soledad, rojos de ira, van tras de la asesina, pero Fernanda aprovecha el revuelo para huir del lugar.
Mientras, en la casa, Blancanieves arrea una sonora bofetada a Anastasia, furiosa y dolida por lo que han provocado al llegar.
Anastasia se defiende sacando su pistola, amenazando con matarla si vuelve a ponerle las manos encima.
Por suerte para todos, Adrián consigue arrebatarle el arma, provocando que Anastasia, loca de rabia, jure matar a todos los presentes.
Cristal Cuervo no puede creer lo que Luis Carlos le cuenta cuando se cruzan en la Calle De La Montera: Anastasia y Fernanda han protagonizado una matanza en la finca de la abuela de la novia de Adrián Velázquez Pelayo.
En la casa de María Clara, Cruz llora desconsolada, gritando sin parar, insultando a Anastasia, que se ríe en su cara de su gran pesar.
Ante la mirada de pánico de todos, saca otro revólver de su bolso, lo que Adrián no duda en evitar, mas cae al suelo, víctima de un disparo en el pecho, lo que horroriza a Blancanieves, que cree muerto a su amado.
Pero sin poder evitarlo, al darse la vuelta para enfrentar a la delincuente, Anastasia le pone la pistola en la frente, lo que hace temer a todos que la próxima víctima mortal sea Blancanieves, pero Anastasia solo empuja a la asustada hija de Cruz y huye escaleras abajo pisando los cadáveres que han dejado a su paso ella y Fernanda.
Sin perder tiempo, Blancanieves llama a la ambulancia, que no tarda en llegar, y se llevan a Adrián, mientras los demás presentes en la casa van levantándose y recuperando las fuerzas tras las amenazas y agresiones de Fernanda y Anastasia.
Diana Guadalajara felicita a Fernanda cuando su cómplice le cuenta la masacre que han provocado en la finca de María Clara Castaño, mas se enfurece al saber que Blancanieves sigue viva cuando Anastasia toma el teléfono.
Anastasia le pide que tenga paciencia, pues tiene pensado acabar con su vida cuando haya sufrido por dar a luz al hijo no deseado de Ariel, lo que parece convencer a la corrupta abogada; mientras, Luis Carlos, a quien Cruz al subir a la casa ha informado que Anastasia ha huido, está desesperado por encontrar a su hija.
Piensa entregarla a la policía por mucho que le duela, pues debe pagar por sus crímenes.
Rosalía llama a Monalisa para decirle que Dulce María se encuentra con su prima Chiquinquirá en la mansión y le revela los últimos acontecimientos, que son espantosos.
Monalisa se queda sin palabras, y aunque está en su día libre, no duda en irse a la mansión a fin de apoyar a la familia Velázquez en lo que sea menester.
Rosalía llama también a Morelia, con quien se desahoga contándole que Ariel embarazó antes de morir a la virgen Blancanieves, fruto de la salvaje violación que marcará su vida para siempre, lo que hace llorar a Morelia cuando se entera que Adrián ha sido llevado al hospital.
Tras colgar, Morelia comunica a sus sobrinas que se va a la mansión, pues, aunque esté de libranza, debe apoyar a la familia en tan tiempos críticos y tan difíciles de manejar como los que atraviesan, sufriendo una desgracia tras otra.
Entre el dolor y la rabia contenida, Cruz jura a sus hijos que Anastasia Guillén Cuervo pagará muy caro haber acabado con las inocentes vidas de María Clara y Soledad.
La asesina no tarda en ser encontrada por Juan Pablo Pelayo, pues antes de recibir el disparo, Adrián le puso al corriente de lo que Anastasia acababa de provocar en casa de la familia de su novia.
Juan Pablo intenta retenerla, pero en vano, pues resulta herido de bala, pero no muere.
Aunque no consigue evitar que Anastasia huya, llama a Luis Carlos para contarle que la ha visto y le acaba de intentar eliminar.
Luis Carlos agradece la información y se dirige hacia el lugar, un solar cercano a Aluche, para detener a su hija, acompañado del Comisario Valerio Soria.
De camino, llama a una ambulancia para que Juan Pablo sea trasladado cuanto antes al hospital, pues le ha preocupado saber que su herida es muy profunda.
La ambulancia no tarda en llegar y trasladan a Juan Pablo al Hospital Clínico San Carlos, donde el joven muere sin que puedan salvarle de un infarto cerebral, lo que los médicos no consiguen comprender.
El joven al que todos llamaran Juan Pa ha resultado ser otra víctima mortal de la perversa Anastasia.
Morelia y Monalisa llegan a la Mansión Velázquez al mismo tiempo y se abrazan llorando por las desgracias que últimamente están acaeciendo a la familia y su entorno.
Frelorio Casademunt es el doctor encargado de llamar a la familia del recién fallecido Juan Pablo Pelayo.
Morelia toma el teléfono y se queda petrificada al oír del repentino fallecimiento del sobrino de Rosalía.
Con gran pesar, no tarda en llamar a su patrona para comunicar la triste noticia, que derrumba en llanto a Rosalía, quien hace de tripas corazón para anunciarlo a sus hijos, que se echan las manos a la cabeza al saber muerto a su primo.
Luis Carlos, que no ha conseguido dar con Anastasia, recibe en ese momento la llamada de Rosalía, que culpa a Anastasia de la muerte de Juan Pablo Pelayo.
Luis Carlos maldice a su hija y asegura que, al haberlo herido, es culpable de su muerte, lo que comenta con Valerio Soria, quien le da la razón.
Adrián despierta de su inconsciencia en el hospital, y al saber de la muerte de su primo por el Doctor Casademunt, que le da el pésame, ata cabos y culpa a Anastasia, seguro de que ha disparado a su primo y se ha dado a la fuga, lo que Luis Carlos le confirma cuando le llama para saber cómo se encuentra.
Adrián le jura a Luis Carlos que se encargará de que Anastasia pase el resto de su vida entre rejas por sus crímenes, lo que Luis Carlos comprende; asegura que, aunque sea su hija, no tendrá clemencia con ella.
En ese momento, Luis Carlos llega con el Comisario Soria a casa de María Clara y asegura que en breve llamará a otro juez para levantar los cadáveres hallados en la finca.
Cruz, muy nerviosa, le ruega que sea cuanto antes.
Aún no puede creer que Anastasia le haya quitado la vida a su pobre madre y a su hermana Soledad.
Leylla llora profusamente por su novio Liborio, el único hombre al que ha amado en su vida.
Siente que la vida sin él no es nada y sólo piensa en el suicidio, pensando que así se reunirá con su amado y podrán amarse por la eternidad.
Y no solo sufre por su novio, sino que ha perdido a su madre a la misma vez, por lo que sus hermanos aún siguen en shock.
Sin que lo puedan imaginar, Leylla se suicida delante de los presentes pegándose un tiro en la sien, que lloran sin consuelo por todas las desgracias que no cesan de ocurrir en esa casa.
Parece que la desgracia quiera ser eterna compañera de la familia Montenegro Castaño, ya que al suelo caen muertas Cruz y Ángeles, a quienes Anastasia dispara sin ser vista.
Valerio intenta buscar a quien ha cometido los dos últimos homicidios, mientras Blancanieves se lamenta de la muerte de su madre en brazos de Adrián.
Luis Carlos jamás hubiera imaginado morir ahorcado a manos de su propia hija, cuando al encontrarla en un piso abierto de la misma planta en el que ha entrado Anastasia por la fuerza al ver el buzón lleno de cartas, Luis Carlos llama a Valerio para que la detenga, pero al llegar el comisario es demasiado tarde.
Ante él encuentra ahorcado a Luis Carlos.
Al imaginar que ha sido Anastasia, Valerio fallece de un infarto al corazón, lo que aprovecha Anastasia para huir de nuevo.
En su huida, urde un plan en el cual cuenta con Fernanda: denunciar a Blancanieves so acusación de haber acabado con su madre y su hermana Ángeles.
Para ello contarán con amigos de Diana Guadalajara que son policías corruptos.
Al saber las últimas fechorías de Anastasia, Diana le felicita y le reitera su apoyo para su nuevo plan.
Rebeca y Paulina Olivares conversan sobre la mala suerte que parecen tener últimamente los Velázquez, mientras Noé descubre a Luis Carlos Guillén y Valerio Soria sin vida, uno ahorcado y el otro en el suelo.
No tarda en llamar a Coré para que llamen a un juez a fin de que procedan de una vez al levantamiento de todos los cadáveres, lo que Coré se dispone a hacer buscando su agenda electrónica.