LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 7 #2
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CAPÍTULO 7 #2

Diana se va a Sevilla habiendo dado indicaciones a Fernanda sobre cómo acabar con Rosalía Pelayo Viuda De Velázquez, quien piensa quitarle a su hija pequeña el apellido de su progenitor, pues no desea recordar nada que tenga que ver con su esposo.

Llega hasta el punto de quemar las fotos de su boda con semejante canalla delante de su hija.

Morelia aprovecha su día libre para ir a visitar a sus sobrinas, que viven en Rivas Urbanizaciones, en un hermoso chalé de 200 metros cuadrados al que llaman “Las Olivares”, pues en ella solo habitan chicas.

Rebeca Olivares, la mayor de las hermanas, tiene 17 primaveras y trabaja como secretaria en el Spa Velázquez, aunque pocas horas a la semana, más que nada para no estar sin hacer nada, pues podría vivir sin trabajar.

Tiene el cabello castaño, mide 1,68 y pesa 53 kilos.

Viste elegante y en ocasiones informal, conforme a la ocasión.

Sueña con conocer al amor de su vida. Cuando Morelia llega, Rebeca está sola, pues es el día libre de su servidumbre y sus hermanas tampoco están en casa.

Rebeca quiere mucho a su tía Morelia, pues les ha dado mucho cariño desde que sus padres murieran; su padre falleció en un accidente de aviación, pues era piloto, y su madre fue víctima de un asesinato que cometió Diana Guadalajara.

Era Atenea Olivares. Rebeca estudia la carrera de Derecho.

Su mayor deseo es averiguar quién mató a su madre y hacerle pagar por el crimen, que cambió por siempre su vida y la de sus hermanas.

Paulina Olivares es hermana de Rebeca y cuenta 16 primaveras.

Es una guapa morena de ojos castaños como Rebeca, que es más alta que ella, y de cuerpo no es obesa, pero abulta mucho y parece ella la mayor, aunque en su interior aún tiene cosas de niña.

Al llegar a casa y ver a su tía la abraza efusivamente, pues la ha echado de menos, aunque se ven con frecuencia.

La tercera de las hermanas Olivares se llama Anaraida y es la más rebelde.

A pesar de contar 15 primaveras, se cree toda una mujer.

Rosalía Pelayo lleva a su hija a comer al Burger King de la Calle Esparteros, cerca de la Puerta del Sol, mientras Blancanieves vuelve a sufrir un mareo, mas esta vez no se desmaya.

Cruz, alarmada, le pregunta si ha hecho el amor con su novio, a lo que Blancanieves responde con un rotundo no, pero entonces le viene a la mente la violación de Ariel, por lo que existe la espantosa posibilidad de que la haya dejado embarazada.

Tal posibilidad espanta a su madre, que aconseja a su hija ir a la farmacia a comprar un test de embarazo para salir de dudas.

Aterrorizada imaginando lo peor, Blancanieves baja a la farmacia acompañada por Valeria, que le pide no se angustie antes de tiempo.

Diana se propone disfrutar del viaje como si nada, pues Fernanda hará el trabajo sucio que le ha encomendado.

A fin de pasar desapercibida para la policía, se tiñe el pelo de negro, oscureciendo así radicalmente su cabello pelirrojo.

Al mirarse al espejo, sonríe satisfecha por el cambio y decide echar mano de una falsa identidad que se ha creado con documentación de una persona muerta parecida a ella y adopta su nombre: Adoración Caballero De Rodas.

La perversa abogada quema en la chimenea del hotel sus verdaderos documentos, adoptando desde entonces la identidad de la persona fallecida a la que ella misma ahorcó.

Mientras toman café con pastas, Rebeca Olivares pregunta a su tía Morelia si ya ha descubierto quién mató a su madre.

Morelia exhala un suspiro de lamento al mirar el retrato colgado en la sala de estar de Atenea, su hermana, y responde que no sabe nada, pero que su patrona, Rosalía Pelayo Viuda De Velázquez podría saber algo, pues hace un tiempo hablaron del asunto.

Rebeca replica que piensa pedir cita en la oficina de Rosalía para averiguar si hay novedades sobre el caso de su madre, con lo que Morelia y sus hermanas se muestran de acuerdo.

Rebeca jura a su tía que sea quien sea que haya acabado con su inocente madre, se lo hará pagar con lágrimas de sangre, lo que sus hermanas juran también.

En casa de María Clara, Blancanieves se hace la prueba de embarazo y esperan todos impacientemente el resultado; rezan porque sea negativo.

Cuando llega el momento, Blancanieves se siente morir del disgusto: la prueba ha resultado positiva.

Blancanieves se muestra desconsolada; no cesa en su llanto, horrorizada de saber que ese hijo es del padre de su novio, fruto de la violación de que fue víctima.

El resto de la familia queda impactada ante la noticia cuando Valeria les confirma que ha dado positivo, pues Blancanieves no deja de llorar desconsoladamente.

Rosalía cree que se va a volver loca al oír la noticia que Cruz le da en seguida por teléfono cuando llama para preguntar cómo está Blancanieves.

Acto seguido, Rosalía le cuenta lo sucedido a Anastasia, que, en su fuero interno, se alegra de la desgracia de Blancanieves.

Excusándose por teléfono ante Rosalía asegurando que debe colgar, pues está ocupada, llama en seguida a Adrián para citarlo en su casa con urgencia.

Adrián no comprende y le pide que le diga lo que sea por teléfono, mas Anastasia asegura que es muy grave para tratar el tema de esa manera, por lo que, Velázquez, muy intrigado, se dirige en su Mercedes negro hacia la casa de los Guillén Cuervo.

Con las prisas tras colgar Anastasia, se deja su móvil en la oficina.

Diana llama a Fernanda para hablarle de su cambio de imagen, así como de su nueva identidad para evitar ser capturada.

Cuando cuelga, Fernanda telefonea a su amiga Anastasia, que le cuenta lo sucedido con Blancanieves y su embarazo no deseado.

Fernanda cuelga a propósito, y alarmada, vuelve a comunicarse con Diana para soltarle la noticia bomba, que alegra a la perversa abogada, pues sabe que Blancanieves sufrirá lo indecible al haber quedado embarazada a raíz de la violación de Ariel.

Blancanieves llama angustiada a Adrián a su móvil, mas este no lo coge, pues no lo lleva encima; Rosalía también intenta localizar a su hijo, mas le resulta imposible.

Cuando llama a la oficina, Nacha le informa que ha estado a punto de llamarla para avisar que Adrián se ha dejado su móvil en la oficina, información que exaspera a Rosalía, pues ahora que necesita localizar con urgencia a Adrián, no saben dónde está.

El joven Velázquez acaba de llegar a la Mansión Guillén Cuervo, donde Neila le lleva hasta la habitación de Anastasia, que, al verle, comunica a bocajarro a su amor platónico que Blancanieves está embarazada de su propio padre, noticia que deja pasmado a Adrián.

Sin respuesta, se va llorando de la mansión, dejando a Anastasia riéndose de su dolor.

A Neila le sorprende mucho cómo se ha ido Velázquez, por lo que, intrigada, pregunta a la joven patrona qué le ha pasado a Adrián.

Anastasia se lo revela para que se calle, aunque odia dar explicaciones a la servidumbre.

Adrián no cesa en su llanto tapándose la cara, ya en su vehículo, donde se da cuenta que no lleva su móvil encima, por lo que tras secarse las lágrimas con un pañuelo de seda color añil, se dirige aturdido a la oficina para recoger su teléfono.

Blancanieves está muy nerviosa; más aún se desespera al saber por Rosalía que Adrián se ha dejado el móvil en el spa.

Cinco minutos después, Blancanieves toma alarmada el teléfono al sonar creyendo que es su novio, pero quien la llama es Anastasia, que le revela que Adrián sabe lo de su embarazo, pues ella misma se ha encargado de comunicarle la noticia, lo que enfurece a Blancanieves, que cuelga de golpe a Anastasia y cuenta a todos en la casa lo que acaba de hacer la que fingió querer ser su amiga, lo que molesta sobremanera a la familia, que la veían como alguien en quien supuestamente se podía confiar.

Anastasia llama a Fernanda para comunicar lo que acaba de hacer, por lo que su amiga se ríe con ella y la felicita por su maldad; acto seguido, Fernanda llama a Diana para proponerle incluir a Anastasia como aliada. Cree que sería una excelente cómplice.

Adrián llega a su oficina hecho un mar de lágrimas y le cuenta a Nacha lo que acaba de pasar, por lo que la secretaria lo abraza para darle ánimos; no sabe qué decir ante tan espinosa situación.

Fernanda tiene una idea: secuestrar a Adrián Velazquez para que Blancanieves sufra mucho más, lo que propone a Anastasia, a quien encanta el plan y va con ella al spa, mas al llegar, se enteran en recepción que acaba de marcharse.

Anastasia asegura a Fernanda que Adrián debe haber ido rumbo a casa de su novia, por lo que se dirigen hacia allí, con tanta suerte para ellas, que logran alcanzarle.

Adrián, que solo va pensando al volante en el embarazo de Blancanieves, se da un golpe con el coche por no poner los cinco sentidos en la conducción.

Lejos de socorrer al joven, que ha quedado inconsciente en un callejón sin salida, Anastasia y Fernanda lo secuestran y lo meten en el maletero, aun advirtiendo que se está desangrando.