Capítulo 25
Las consecuencias
Los días que siguieron a la publicación fueron los más extraños que Elena recordaba. No por el caos externo, aunque el caos era considerable: el teléfono sin parar, los medios internacionales recogiendo la historia, Valverde negando todo.
Lo extraño era lo de dentro. Había algo que no quería que terminara.
Adrián seguía en la ciudad. No había razón operativa para ello. Pero no se había ido. Y Elena no lo había pedido ni impedido, y ambos sabían que eso era una elección.
Tres días después, en la cocina de Gabriel con el periódico y los cafés:
—Valverde dimitió esta mañana —dijo Adrián.
—Lo vi. La fiscalía abrió diligencias. También.
—¿Cómo estás? —preguntó él. Con el tono de la pregunta real.
—Rara. Como cuando termina algo que llevaba mucho tiempo sin terminar y no sabes qué viene después. —Pausa. —Y bien. También bien.
Adrián había investigado el nombre Marcos Vidal mientras Elena gestionaba los medios. Notario que certificó varias transferencias del Proyecto Herencia. Muerto en 1995. Sin hijos registrados. Probablemente coincidencia de apellido.
—Si quieres investigarlo más a fondo, podemos hacerlo —dijo—. Cuando estés lista.
Cuando estés lista. No si quieres. Asumiendo que lo haría, preguntando solo por el tiempo.
Elena notó ese matiz como lo que era: alguien que ya la conocía.