Capítulo 6
Proyecto Herencia
El Proyecto Herencia no era un nombre en clave.
Isabel Ferrer había trabajado como archivista. Había descubierto algo que no debía. Tres semanas después, había desaparecido.
Elena leyó todo dos veces. Después se sentó.
—Tu abuelo sabía todo esto —dijo.
—Parece que sí.
—Y lo estuvo investigando durante años sin contárselo a nadie.
—A casi nadie —corrigió Adrián—. Te escribió a ti.
Al fondo de la carpeta, la nota manuscrita de Isabel: R.V. lo sabe todo. R.V. lo ordenó todo.
—Ricardo Valverde —dijo Elena.
—¿Lo conoces?
—Todo el mundo lo conoce. Presidente del Grupo Valverde. Sale en los periódicos cada semana. —Pausa. —Tiene una fundación cultural que financia restauración de archivos históricos.
El silencio que siguió tenía una textura diferente. Era el silencio de dos personas que acaban de ver la misma cosa al mismo tiempo.
—Mi abuelo tenía razón —dijo Adrián—. La persona que financió todo esto todavía existe. Todavía tiene poder. Y todavía tiene algo que perder.
—Mucho que perder —confirmó Elena—. Si esto sale a la luz, no solo pierde la reputación. Pierde propiedades. Probablemente va a juicio.
Se miraron. Ambos sabían que acababan de cruzar una línea.
—¿Cuándo vamos a la consigna? —dijo Elena.
—Mañana.