La Última Paciente De La Noche (AJ Docker 1) CAPÍTULO VEINTISÉIS
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CAPÍTULO VEINTISÉIS

Al llegar a casa, me senté en el sofá y puse música en el estéreo, dejándolo en reproducción aleatoria.

Quería ver qué era lo que el universo quería que escuchara, y aparentemente era «The Gambler» de Kenny Rogers.

«Tienes que saber cuándo aguantar, saber cuándo soltar, saber cuándo alejarte, y saber cuándo escapar».

La letra parecía adecuada para mi estado de ánimo.

Por primera vez desde el tiroteo, procesé cuidadosamente lo que había sucedido. En mi trabajo veo demasiada muerte, pero ellos mueren por enfermedades o lesiones que ocurrieron antes de llegar a urgencias. No mueren por mi culpa.

Toda mi vida adulta ha girado en torno a aprender a salvar vidas, no a quitarlas.

Aunque mi práctica en el campo de tiro me preparó para quitarle la vida a alguien, y en algún nivel debía saber que era una posibilidad, nunca esperé que sucediera.

El tiroteo no me hizo sentir bien, pero me sorprendió que tampoco me hiciera sentir mal.

Entre más lo pensaba, más confundido me sentía.

Al final, lo mejor que pude concluir fue que estaba bien con lo que pasó, tuve que aceptarlo.

No pedí que sucediera, e hice lo necesario para sobrevivir.

Estar aquí en mi casa y no en la morgue me parecía justo.

Apagué las luces y me desplomé en la cama. Lo de bañarme podía esperar hasta la mañana.

.     .     .

De vuelta en urgencias, Skinny Jeans se reunieron con Jean. Como de costumbre, Jane interrogaba y Lenny tomaba notas.

—Quiero dejar en claro que no se le va a acusar de nada a Doc. Queremos algo de información de fondo sobre él, y todos dicen que tú lo conoces mejor. ¿Qué nos puedes contar de él? —preguntó Jane.

—Te puedo contar muchas cosas. La pregunta es, ¿qué te voy a contar? Doc es una persona muy reservada y no le gusta que sus asuntos personales estén a la vista de todos —respondió Jean.

—De acuerdo. Tienes mi palabra. Nada de esto va a aparecer en el informe. Queremos entender con quién estamos lidiando —dijo Jane, mirando a Lenny, quien cerró su cuaderno y lo guardó.

Jean suspiró.

—Está bien, pero esto queda entre nosotros.

Doc es un personaje complicado. Creció con una mamá que siempre estaba borracha, y aprendió a valerse por sí mismo desde joven.

Por eso, no confía en muchas personas y se apoya a sí mismo para seguir adelante.

Es listo, como la mayoría de los doctores, pero también tiene calle.

Doc se da cuenta de todo y no se le escapa nada de lo que sucede a su alrededor.

Procesa la información más rápido que la mayoría y toma decisiones de prisa, como si ya hubiera trabajado todos los escenarios en su cabeza y pudiera reaccionar por instinto cuando ocurre algo.

Eso lo hace un excelente doctor de urgencias.

—Dijiste que su mamá era una borracha. ¿Alguna preocupación de que él lo sea también? —preguntó Lenny.

Jean se rió.

—Doc no ha probado una gota en toda su vida adulta. Dejó de beber en la prepa. Vio lo que le hizo a su mamá y no quiso eso para él.

—Háblame de esta chica. ¿Por qué está haciendo todo esto por una chica que ni siquiera conocía? —preguntó Jane .

—Doc es un defensor de los vulnerables. Siempre hace un esfuerzo adicional por alguien de quien se están aprovechando. Si tiene un caso donde un niño o un paciente de salud mental es tratado injustamente, no lo deja hasta que la situación se resuelve.

»Hace muchos años, llegó un papá con su hijo, que solo tenía un brazo roto por una caída.

Nada grave, pero el papá estaba destrozado.

Doc se enteró de que el papá había sido despedido recientemente y estaban sin hogar, viviendo en su carro.

El papá era de Pakistán, donde dirigía un laboratorio médico, pero la familia tuvo que huir debido a la violencia creciente en la zona.

No sabía mucho inglés y no podía conseguir un trabajo decente en Houston.

»Doc llevó a la familia a su casa y organizó para que el papá recibiera clases de inglés y el hijo pudiera inscribirse en la escuela.

Hizo algunas llamadas y consiguió que al papá le dieran chamba en el departamento de laboratorio del hospital.

Hoy en día, el Sr. Bukhari dirige el laboratorio del hospital y ese joven está en su segundo año de la facultad de medicina.

—Me imagino que el Sr. Bukhari está agradecido —observó Lenny.

—Por supuesto que lo está. Urgencias tiene prioridad para los resultados del laboratorio todos los días desde que él está a cargo.

Eso enoja al resto del hospital, pero no hay nada que puedan hacer al respecto.

Doc va discretamente más allá para ayudar a las personas y no pide nada a cambio.

Pero lo que recibe es lealtad. Un montón de personas aquí son leales a Doc por todas las cosas amables que ha hecho.

—No tiene familia, así que considera a estos pacientes como sus sobrinos y sobrinas, de los que tiene que cuidar. Sería un excelente padre si algún día se estableciera —añadió Jean.

—Entonces, ¿ninguna novia recurrente a su lado? —preguntó Jane.

Jean se rió durante diez segundos completos antes de poder responder.

—Dime qué día de la semana es y te diré quién es la afortunada. Sale para divertirse, pero nunca ha tenido una relación seria. Y antes de que lo preguntes, todas lo saben, y todas lo adoran .

—¿Cómo crees que se tomará lo del tiroteo? ¿Lo afectará o no? —preguntó Lenny.

—Doc estará bien —Jean sonrió mientras pensaba en él.

Jane la miró de cerca.

—De verdad lo admiras, ¿eh?

—Llevo 26 años aquí y he visto pasar a muchos doctores.

A la mayoría de ellos, el trabajo los consume.

Día tras día de violencia, sangre y sufrimiento afecta a la mayoría.

Los cambia. Se vuelven amargados, enojados o egoístas.

Pero Doc, no. Él sigue igual sin importar lo que este lugar le arroje.

Nos mantiene a todos sanos y salvos cuando deberíamos estar en el manicomio.

En una sala llena de médicos chingones, él es el más chingón de todos.

Es un buen hombre, y lo necesitamos aquí.

Ustedes tienen que atrapar a esos cabrones que vienen por él.

Me lo tomo personal si le pasa algo malo.

—Gracias por tu tiempo. Te aseguro que vamos a atrapar a esos hijos de puta —respondió Lenny, y él y Jane se dirigieron hacia la puerta.