Capítulo sesenta y uno
Blake
Estoy a punto de decirle a Sam que quiero que seamos algo más que vecinos, más que amigos, cuando contesta la llamada y se levanta de un salto.
—Tenemos que irnos. Ahora.
El terror en su rostro basta para que no haga preguntas. Sigo a Sam corriendo hacia el aparcamiento.
Cuando estamos en el coche, está temblando.
—Ethan está en el hospital en shock anafiláctico.
¿Qué hospital?
Me lo dice y nos ponemos en marcha; todas las vibraciones de antes se desvanecen como el sol poniente.