La Ruta de los Manuscritos (El Secreto de San Millán: Tomo VI) CAPÍTULO 7 Rastros entre Burgos y el norte
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CAPÍTULO 7 Rastros entre Burgos y el norte

BLOQUE 1

La abreviatura del posible destino septentrional reapareció dos días después en un documento perteneciente a otra serie.

Eso fue lo primero que interesó a Sebastián.

La repetición de unas letras no demostraba nada por sí sola. Pero cuando una referencia aparecía de nuevo en documentación producida por otra institución y con una finalidad administrativa diferente, dejaba de ser una mera coincidencia gráfica.

La hoja formaba parte de una relación de entregas recibidas durante una reorganización de fondos. No describía los libros por contenido. Registraba bultos, responsables de entrega y lugares de procedencia.

Mauro localizó la abreviatura en una de las primeras entradas.

—Es la misma.

Sebastián comparó.

—No exactamente.

La última letra era distinta.

Irene se inclinó.

—Puede ser una variante de escritura.

—O una referencia diferente.

Buscaron otros casos.

En dos documentos aparecía la forma que ya conocían. En otro, la variante.

La archivera explicó que esas diferencias eran habituales cuando las abreviaturas administrativas se copiaban a lo largo del tiempo por manos distintas.

Sebastián no quedó satisfecho.

—Necesitamos un documento que la desarrolle.

La semejanza no bastaba.

Durante la mañana rastrearon repertorios internos y correspondencia institucional. La solución apareció en una carta de remisión donde el escribiente había consignado primero el nombre completo del fondo receptor y, algunas líneas después, utilizado la abreviatura.

No era un gran monasterio ni una biblioteca célebre.

Se trataba de un depósito eclesiástico utilizado para la recepción temporal de libros y documentación procedentes de distintos lugares de Castilla.

Mauro observó el nombre.

—Está bastante más al norte de Burgos.

Sebastián asintió.

No era todavía un extremo remoto.

Pero sí representaba una salida clara del ámbito riojano-burgalés.

Irene preguntó:

—¿Podemos afirmar que el volumen fue allí?

Sebastián volvió a la documentación de salida.

El registro incluía el número de inventario que habían seguido desde la revisión anterior.

El mismo número estaba asociado a la marca de preparación previa al traslado y al lote remitido.

Eso demostraba la salida del volumen inventariado.

La entrada independiente de recepción, sin embargo, identificaba el bulto completo.

No cada libro.

Ahí estaba el límite.

Podían probar que el volumen había salido dentro del lote.

También que el lote había llegado.

Todavía necesitaban demostrar que el libro seguía dentro al momento de la recepción.

Sebastián escribió:

SALIDA DEL VOLUMEN INVENTARIADO: COMPROBADA

LLEGADA DEL LOTE: COMPROBADA

PRESENCIA DEL VOLUMEN EN LA RECEPCIÓN: POR VERIFICAR

Irene asintió.

Mauro regresó al documento receptor.

—Hay una nota.

Era breve:

Uno de los libros llega con sujeción provisional en el lomo.

Irene levantó la cabeza.

Sebastián sintió inmediatamente que aquella observación podía unir los dos extremos.

—¿Cuántos libros había en el bulto?

—Siete.

—¿Cuántos estaban marcados para una intervención antes del traslado?

Buscaron en la relación de salida.

Solo uno.

El volumen que venían siguiendo.

Irene habló despacio.

—Esto es un rasgo producido por el propio movimiento.

La expresión no era idéntica a la anterior.

Pero la secuencia material coincidía.

Antes de salir, el volumen había sido marcado porque necesitaba sujeción.

Después de llegar, uno de los libros del mismo lote conservaba una protección provisional en el lomo.

Mauro dijo:

—Es él.

Sebastián respondió:

—La continuidad es muy fuerte.

No necesitaban apresurarse más.

Por primera vez estaban siguiendo una intervención realizada sobre el objeto para hacer posible un traslado concreto.

La sujeción del lomo conectaba la salida con la recepción.

No era un rasgo copiado de una descripción antigua.

Era una condición material nacida durante el viaje.

Mauro volvió al nombre del fondo receptor.

—Entonces ya tenemos el primer punto material claro al norte.

Esta vez Sebastián no discutió.

Escribió:

BURGOS — SALIDA DOCUMENTADA DEL VOLUMEN INVENTARIADO

DEPÓSITO SEPTENTRIONAL — RECEPCIÓN MATERIAL ALTAMENTE SOSTENIDA POR CONTINUIDAD DE LOTE E INTERVENCIÓN

Entre ambas referencias trazó una línea continua.

Irene la observó.

—Esa sí.

Sebastián asintió.

Habían tardado días en conseguir aquella línea.

Precisamente por eso valía más que cualquier recorrido dibujado antes de tiempo.