La Ruta de las Cenizas (El Código del Camino de Santiago 6) CAPÍTULO 30 — Captura de Anselmo
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CAPÍTULO 30 — Captura de Anselmo

BLOQUE 1

Anselmo Veiga, detenido finalmente sin ninguna violencia adicional, colaboró de inmediato con las autoridades, entregando información considerablemente más detallada de la que cualquiera había anticipado dado el estado emocional visiblemente derrumbado en el que se encontraba tras la propia

confrontación en la plaza del Obradoiro.

---Puedo darles todo lo que sé sobre Delrieu, sobre cómo me contactó, sobre cada instrucción que recibí a lo largo de estos meses ---dijo, durante el interrogatorio formal conducido por la fiscal Mera, con Gabriel autorizado a observar desde la sala contigua---.

No para salvarme a mí mismo. Sino porque, si de verdad me usaron de la manera que ustedes dicen, necesito entender exactamente hasta dónde llegó esa manipulación.

La fiscal Mera, procesando aquella disposición con el mismo pragmatismo profesional que había demostrado a lo largo de toda la investigación, confirmó que su cooperación plena sería considerada favorablemente durante el propio proceso judicial,

aunque sin ocultar la gravedad considerable de los cargos que enfrentaría de todos modos.

BLOQUE 2

El dispositivo que Veiga había sostenido durante la propia confrontación, examinado con extremo cuidado por el equipo de artificieros, resultó ser considerablemente menos letal de lo que su propia apariencia amenazante había sugerido en el momento crítico:

un mecanismo de ignición relativamente pequeño, diseñado para iniciar un fuego localizado más que para causar ningún daño físico directo a las personas presentes, consistente con el propio patrón de los ataques anteriores contra estructuras vacías.

---Esto no cambia la gravedad de sus intenciones, ni la responsabilidad legal que enfrenta ---aclaró la fiscal Mera, durante la reunión posterior con todo el equipo---.

Pero sí confirma que, incluso en su momento más desesperado, Veiga seguía diseñando sus propios ataques para destruir objetos, no para causar directamente daño físico a personas, una distinción que probablemente influirá considerablemente en la propia sentencia final.

Gabriel, procesando aquella distinción con una complejidad emocional considerable, sintió que capturaba, con precisión, la propia naturaleza contradictoria de todo lo que habían enfrentado a lo largo de aquel tomo particular: un hombre genuinamente peligroso, y sin embargo,

hasta en su desesperación más extrema, incapaz de cruzar del todo hacia la violencia directa contra otros seres humanos.

BLOQUE 3

Mario, Lidia y Xurxo, informados de la captura exitosa de Veiga sin ninguna víctima adicional, expresaron, cada uno a su manera, un alivio considerable ante el desenlace finalmente logrado.

---Me alegra que nadie haya salido lastimado ---dijo Xurxo, durante una última conversación con Gabriel antes de que su propio proceso legal continuara su curso---.

A pesar de todo, sigo sin poder odiarlo del todo.

Solo puedo sentir lástima por lo que se convirtió, y gratitud genuina por haber encontrado, a tiempo, la manera de alejarme de eso antes de que fuera demasiado tarde para mí también.

Padre Esteban, escuchando aquella reflexión con la misma comprensión pastoral que había definido buena parte de su propia contribución a lo largo de todo el tomo, ofreció una última consideración sobre el propio camino que todavía quedaba por delante.

---El proceso de sanación, tanto para Veiga como para cada uno de sus seguidores, apenas empieza hoy ---dijo---.

Nuestra propia responsabilidad, de ahora en adelante, no termina con esta captura.

Apenas comienza la parte considerablemente más difícil: asegurarnos de que nadie más termine canalizando su propio dolor genuino hacia la misma destrucción que casi consumió a todos estos jóvenes.

Gabriel, sintiendo el peso completo de aquella responsabilidad ampliada, asintió con una determinación renovada, consciente de que la propia victoria alcanzada aquel día, real y merecida como resultaba, representaba apenas el principio de un trabajo considerablemente más largo todavía por delante.